“El siglo XXI deberá ser un siglo caracterizado por lo pequeño, lo próximo y lo lento”, dijo la española María Novo, catedrática UNESCO de educación ambiental y desarrollo sostenible, durante una conferencia del Congreso ‘Forun 2014’ de la Universidad de Navarra, España.
Además de contar con una amplia trayectoria como docente e investigadora en el ámbito de la ecología, Novo es la directora de ‘Slow People’, una particular asociación de personas que reivindican una nueva cultura del tiempo como mecanismo para menguar los impactos de las acciones humanas sobre la naturaleza. “No nos definimos como personas lentas, pero sí queremos que los acelerados ritmos de producción y consumo no determinen nuestros ritmos de vida”, aseguran en su página web.
Tal como lo reseñó el portal de noticias de la Universidad de Navarra, para esta catedrática la humanidad está en mora de reconocer el carácter no renovable de tiempo. “Pasamos la vida pensando cómo usar nuestro dinero, que al final es un recurso renovable, y, sin embargo, muchas veces hacemos un uso frívolo del tiempo, que es un recurso que no se puede recuperar", señaló.
Según Novo, nos encontramos en una época en la que resulta indispensable reflexionar sobre la relación del tiempo con la sostenibilidad ecológica, social y personal. “El problema es que destruimos la naturaleza más rápido de lo que ésta tarda en regenerarse. Si seguimos con este ritmo de extracción de recursos y de contaminación, en los primeras décadas del siglo XXI habremos consumido y destruido tantos recursos como en todo el siglo XX", advirtió.
En ese mismo sentido, los integrantes de la asociación española ‘Slow People’ piden entender la idea de la lentitud como una metáfora. “Creemos que, para vivir la vida amablemente con los demás y con el entorno es preciso tomarse un tiempo: tiempo para contemplar, para pensar, para escuchar, para compartir, para enseñar, para aprender y para la solidaridad”, dicen.
El objetivo fundamental de Slow People es incentivar un ideal de vida sostenible que parta de la reapropiación personal del tiempo, “largamente secuestrado por la lógica del mercado”, aseguran en una ponencia presentada en el Foro Internacional de Saberes para el Cambio, celebrado en la Universidad Internacional de Andalucía el pasado mes de octubre.
En su ponencia, Ramón Antúnez, María José Bautista, Edith Checa, Isabel González Turmo, Mauro Pizzato, entre otros miembros de Slow People, aseguran que, en la actualidad la cultura de lo instantáneo también ha permeado la explotación de recursos naturales. “Es evidente que esta cultura del tiempo está promoviendo un crecimiento insostenible a escala global que nos ha llevado a una gran crisis de la civilización. Los ciclos de la naturaleza chocan con la mentalidad de la ganancia cortoplacista”, reflexionan.
En consonancia con esa idea, María Novo advirtió que es urgente dar paso a un nuevo paradigma que incluya una nueva cultura del tiempo. “Si queremos avanzar hacia la sostenibilidad global cada persona está retada a apropiarse de su propio tiempo. El reto es construir rutinas que no estén determinadas por el afán, el estrés o la ansiedad”, sostuvo.