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Terror en el Sumapaz

Autoridades del orden distrital y nacional, entre ellas toda la cúpula de las Fuerzas Militares, se desplazaron el lunes a la región.

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Redacción Bogotá
20 de octubre de 2009 - 04:00 a. m.
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Mientras el ministro del Interior, Fabio Valencia; el de Defensa, Gabriel Silva; el alcalde de Bogotá, Samuel Moreno, y su secretaria de Gobierno, Clara López, ofrecían una rueda de prensa para anunciar que ellos, más el Ejército y la Policía, aunarían esfuerzos para crear un comando especial que vigile la zona del Sumapaz, el campesino que encontró los cuerpos sin vida de María Fanny Torres Ramírez y Fernando Morales Pabón, ediles asesinados el pasado domingo en la vereda Nazareth de esa región, afirmaba que había escuchado algunos balazos, pero creyó que se trataba de una jornada de cacería o, en último caso, de una sesión de prácticas de tiro. “Yo llegué a mi casa sobre el mediodía. Venía de acompañar a mi madre al hospital. Después de los tiros, di una vuelta y me encontré los cadáveres”.

Torres y Morales eran muy “queridos y respetados en la región”, dijo la alcaldesa de la localidad, Reinere Jaramillo Chaverra, para añadir después que desde hace un año, cuando fue asesinado el edil Guillermo Leal, también en el Sumapaz, “no se había presentado ningún hecho para lamentar por esta zona”. Sus declaraciones pusieron el punto final al Consejo de Seguridad citado por Moreno Rojas para las 9 de la mañana en Nazareth. Allí, el ministro Silva Luján ofreció 50 millones de pesos como recompensa para quien suministre información veraz que ayude a capturar a los responsables del doble homicidio y concluyó que el crimen fue perpetrado por las Farc.

De acuerdo con las primeras pesquisas de los investigadores, los criminales utilizaron un automóvil del hospital de la vereda para movilizarse. Cuando terminaron su cometido, lo dejaron en el mismo lugar del que lo habían sacado. Algunos de los campesinos de la zona dedujeron ayer, en medio de sus temores y lógicas prevenciones, que ese dato indicaba que el asesinato había sido premeditado y que los ejecutantes del plan debían tener cómplices en la vereda.La edil asesinada tenía 42 años y llevaba cuatro periodos trabajando en la localidad del Sumapaz. Morales era un activo vocero de los comerciantes.

Los dos ediles fueron asesinados después de haber asistido a una reunión con Asojunta, poco antes de las 12 del mediodía. “Pese a la presencia militar en Sumapaz, los asesinatos ocurrieron por falta de información”, dijo el domingo en la noche el alcalde Moreno Rojas, refiriéndose a que los ediles no le avisaron a la Fuerza Pública de su reunión. Hacia el mediodía, los hombres armados irrumpieron abruptamente en la escuela rural de Nazareth, donde se realizaba el encuentro, y se llevaron a cinco personas: cuatro ediles —Alexánder Guzmán, Carlos Suárez, María Fanny Torres y Fernando Morales— y un funcionario local.

El terror de las armas ha golpeado a esta zona de gran riqueza hídrica desde hace al menos unos 70 años —ver nota anexa—.    Sin embargo, desde la creación del batallón de alta montaña, a pesar de las denuncias de supuestos atropellos de la fuerza pública, ha mejorado notablemente la situación de seguridad. Además la insurgencia ha recibido certeros golpes, como  la captura en febrero de alias Negro Antonio, un temible guerrillero que en los 90 coordinó más de cien secuestros en el Sumapaz. Un mes después, el Ejército dio de baja a alias Mariana Páez, una importante jefa subversiva, en cercanías de San Juan de Sumapaz.

El lunes, al término del consejo de seguridad, las autoridades distritales y nacionales anunciaron la ceración de un comando unificado de Policía y Ejército, con alta tecnología en materia de comunicaciones, a fin de fortalecer la vigilancia en la región. De igual manera, a los 3.000 soldados que ya patrullan por distintas veredas del Sumapaz, se sumarán 80 uniformados que serán ubicados en la localidad de Nazareth, vereda donde ocurrieron los dos homicidios, así como el del edil Guillermo Leal, asesinado en noviembre de 2008.

Sin excepción, todos los grupos políticos con representación en el Concejo de Bogotá y el Congreso de la República, expresaron su rechazo al vil asesinato de sus colegas, y anunciaron, con apoyo de diversas organizaciones sociales y cívicas tanto de la capital como de la vecina localidad del Sumapaz, la realización de una manifestación pacífica, en solidaridad con las familias de las víctimas y en rechazo a las pretensiones y ataques de los violentos.

Por Redacción Bogotá

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