10 Aug 2011 - 5:12 p. m.

Travestis y marihuaneros generan malestar en la comunidad caleña

Con preocupación vecinos de los barrios aledaños al cementerio metropolitano del norte han visto como un grupo de travestis se ha aposentado desde hace aproximadamente dos meses en las inmediaciones del campo santo.

Javier Hernando Santamaría

Esta zona de la calle 70 con carrera primera tiene una gran afluencia de gente, por la cercanía de un reconocido centro comercial caleño y del llamado “terminalito”, donde pasajeros abordan buses hacia los distintos municipios vallecaucanos.

Sorprende ver desde tempranas horas de la noche como estos miembros de la vilipendiada comunidad LGBT, sin el menor atisbo de pudor, practican actos sexuales a la vista de todo el mundo, pues es una zona en la que hay pocos arbustos y la maleza es podada con regularidad, debido a que también fue el escenario propicio para que tiempo atrás un violador hiciera de las suyas.

Tras el asesinato de un reconocido comerciante de la sociedad caleña en la avenida 8 norte, barrio Granada, uno de los sitios predilectos por los travestis que se prostituyen, las autoridades se vieron obligadas a tomar cartas en el asunto de manera radical, en vista al clamor e indignación de los vecinos de este sector residencial, procediendo a desterrarlos mediante operativos y vigilancia continua.

Ahora las quejas vienen de los habitantes de la Avenida 6N con Calle 22N, pues al parecer los desterrados travestis se han aposentado allí, generando el mismo malestar que se presenta en las inmediaciones al cementerio metropolitano del norte.

No solo los travestis se han convertido en el dolor de cabeza para las autoridades y los caleños afectados por su presencia en barrios residenciales, también los parches de jóvenes y los combos mixtos de adultos, que se reúnen en los sardineles de las principales vías a fumar marihuana y sorber perica, como si fuera lo más natural del mundo, se constituyen en otro de los lunares vergonzantes de la ciudad fundada por Sebastián de Belalcázar.

Sectores como el de la plazoleta aledaña al conservatorio de música son ahora populares por la congregación diaria de los llamados adoradores del cannabis, la perica, el bazuco y toda droga en boga, quienes sencillamente se amparan en lo que la Corte ha dictaminado a este respecto:

“El consumo de marihuana y sustancias estupefacientes genera en la persona problemas de adicción y esclavitud que lo conveniente en un enfermo compulsivo merecedor de recibir tratamientos médicos terapéuticos antes que un castigo, pena o reducción a un establecimiento carcelario”.

Como quien dice, gústenos o no, los caleños tenemos a fuerza que hacernos los de la vista gorda frente a los consumidores públicos y desprejuiciados de droga, pero otro es el cuento en lo que respecta a los travestis que infringen flagrantemente las normas a la moral y el buen comportamiento social, se hace urgente que las autoridades municipales de manera mancomunada con los lideres de la comunidad LGBT, busquen una salida sensata a esta problemática, que frene de inmediato la práctica de actos sexuales en vía publica.

Por Javier Hernando Santamaria, colaborador de Soyperiodista.com

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