17 Oct 2021 - 2:00 p. m.

Contenido desarrollado en alianza con el Instituto Nacional de Cancerología y la Liga Colombiana Contra el Cáncer.

Una hoja de ruta que requiere voluntad política

Desde junio del 2020 se llevó a cabo en Colombia la Iniciativa de Control Integrado del Cáncer para América Latina, que analizó el contexto general del sistema de salud colombiano y presentó nueve recomendaciones para enfrentar la creciente carga del cáncer en Colombia.
En Colombia, se proyecta un ascenso de la cifra total de muertes cercana a 101.881 personas a causa del cáncer en 2040.
En Colombia, se proyecta un ascenso de la cifra total de muertes cercana a 101.881 personas a causa del cáncer en 2040.

En el análisis de la carga del cáncer en Colombia, con base en el Registro Poblacional de Cáncer, se estimó que Colombia tuvo 113.221 nuevos casos de cáncer en el 2020.

Los cinco tipos de cáncer más comunes fueron el de mama, próstata, colon y recto, estómago y pulmón. Un panorama que se complicó por la emergencia ocasionada por el coronavirus, ya que el acceso a especialistas fue casi nulo y los pacientes tenían miedo de contagiarse, razón por la cual postergaron los chequeos pertinentes.

Con esta situación, lo que se está viendo es una creciente carga del cáncer en Colombia. “De acuerdo con las proyecciones, Colombia tendrá un incremento del 43 % de la enfermedad en solo diez años. Las cifras de mortalidad están en ocho muertes por cada cien habitantes”, comenta la Doctora Carolina Wiesner, Directora del Instituto Nacional de Cancerología.

En este contexto, se presenta el reto de obtener herramientas y estrategias pertinentes para poder darle un adecuado manejo al cáncer en el país. “Debemos reconocer que hay temas por mejorar; sin embargo, Colombia ha hecho una tarea importante con avances significativos. Cabe resaltar que tenemos centros de oncología con tecnología de punta y talento humano especializado”, dice el Doctor Carlos Castro, Director Médico y Científico de la Liga Colombiana Contra el Cáncer.

Aunque los avances son importantes, también hay retos y oportunidades que el país debe asumir. Precisamente, para guiar ese camino, se le dio vida al estudio Iniciativa Integrada para el Control del Cáncer en América Latina (ICCI-LA), cuyo objetivo es ayudar a mejorar la respuesta de Colombia frente a la creciente carga del cáncer, como parte de su compromiso constitucional con la salud como un derecho humano y en el marco de la lucha internacional para lograr la cobertura universal de la salud.

Este informe apunta a analizar el contexto general del sistema de salud colombiano, con un énfasis en el cáncer, presentar los desafíos sanitarios más apremiantes señalados por los socios claves e identificar opciones de políticas sugeridas por los principales expertos que participaron en el estudio ICCI-LA.

En Colombia el estudio fue liderado por el Instituto Nacional de Cancerología - ESE, con apoyo de la Liga Colombiana contra el Cáncer, el Centro Oncológico Javeriano, Fundación SANAR y Fundación SIMMON.

Se utilizó una metodología cualitativa y cuantitativa en la que se revisó la literatura y los datos relevantes sobre el sistema de salud colombiano.

Además, se realizaron encuestas y talleres virtuales con expertos en el tema, para establecer los desafíos y oportunidades principales. Es importante decir que los pacientes también participaron en la definición de las categorías del estudio.

Las categorías que se priorizaron fueron: organización y gobernanza, gestión de los recursos, primar la manera como se prestan los servicios y el financiamiento.

En el tema de gobernanza, los actores dijeron que, aunque el sistema de salud ha alcanzado una cobertura universal para los pacientes con cáncer, “todavía se ve una desorganización y una falta de articulación de las entidades. Se menciona que el sistema tiene muchas normas, pero no se han implementado de manera efectiva, ya que pueden ser un obstáculo para el manejo del cáncer y, por otro lado, la adecuada gestión de los recursos”, indica la Directora del Instituto Nacional de Cancerología.

En total los colaboradores del estudio presentaron nueve recomendaciones generales para que el sistema de salud colombiano aborde la creciente carga del cáncer y los desafíos actuales. Estas recomendaciones se clasifican en prioridad máxima, alta y media.

“Antes de hablar de esa clasificación, quiero mencionar que Colombia tiene una legislación robusta y ha sido pionero. De ahí que entre esas prioridades esté hacer que las leyes se cumplan a cabalidad y hacer un trabajo pedagógico para que las personas sepan a qué tienen derecho y exigir que se cumpla. Segundo, analizar con juicio el tema de costo-beneficio en temas tecnológicos para brindar la mejor atención posible”, señala el Doctor Carlos Castro.

Con estas nueve recomendaciones, el país tiene un panorama amplio de esos retos y oportunidades para lograr un mejor manejo de la enfermedad y más cuando se empieza el camino para las nuevas políticas públicas en el tema.

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