27 Dec 2008 - 4:00 a. m.

Una mirada a la moda del 08

Nuestro experto en estilo hace un balance del mundo del diseño nacional: la llegada de importantes marcas internacionales y la crisis fueron determinantes este año.

Julián Posada

Los pronósticos indican que en 2009 el comercio crecerá sólo un 1%, mientras que gracias a su penetración las ventas por internet en Colombia lo harán entre un 18 y 20%. La confianza del consumidor ha caído a niveles históricos y el pesimismo ronda. Las pirámides afectaron el consumo, el tráfico de las grandes superficies ha sido pobre y la moda tampoco escapó a los escándalos: aún no se ha dicho la verdad acerca del Body Channel, de DMG Fashion y de  las modelos y diseñadores que se rindieron al poder de don dinero.

Para los exportadores el año fue de incertidumbres. Por ejemplo,  hace apenas unos meses el dólar era exageradamente barato, pero hoy, cuando la cotización ha mejorado algo, ya no hay a quién venderle debido a la crisis mundial y a que el futuro de nuestros tres principales socios comerciales no es el mejor (léase Estados Unidos, Venezuela y Ecuador).

Nos espera un 2009 lleno de obstáculos, aunque éstos podrían convertirse en oportunidades, como lo demuestra la exitosa alianza de Silvia Tcherassi con Almacenes Éxito y su línea de ropa Arkitect, que desató pasiones por parte de las compradoras similares a las que despertó el producto que diseñó Comme des Garçons para H&M.

Este año llegaron marcas y nombres importantes a un país aún por dimensionar e investigar comercialmente y con un consumidor pobremente atendido en cuanto a oferta de producto. El grupo Inditex aceleró su proyecto de expansión debido al éxito de Zara e inauguró en Medellín y en Bogotá Stradivarius y Bershka.

En tanto, la segunda marca de vestuario más antigua del mundo, la brasileña Hering, desde hace un mes arribó a Bogotá, como también lo hicieron la peruana Topy Top y la alemana Adidas. En efecto, la oferta se ha enriquecido aún más con la presencia de marcas de la talla de O Boticário, MAC, CH,  Birkenstock, Boss, Zegna, y un largo etcétera que espera conquistar el mercado.

Por su parte, al negocio textil llegó el grupo mexicano Kaltex, que compró a Coltejer, compañía que agonizaba después de 100 años de historia.

Y los creadores, ¿brillaron?

En cuanto a los diseñadores, en  un ascenso meteórico, Esteban Cortázar ingresó a Ungaro, mientras que el colombiano Juan Carlos Obando se fue a mostrar su colección a Nueva York y allí obtuvo una nominación al prestigioso premio Vogue. Para cerrar con broche dorado, Amelia Toro, nuestra diseñadora más internacional, llegó a Los Ángeles a presentar sus diseños en la semana de la moda de esa ciudad.

Pero el nombre de Colombia también se coló en otros lugares de la moda. En lo que parece fue un ataque de celos, debido al éxito de su libro sobre estilo y a sus logros obtenidos en la serie de TV norteamericana Project Runway, la influyente barranquillera Nina García debió abandonar su puesto en la revista Elle y se marchó a la revista Marie Claire. Por su parte, la marca italiana C.P. Company contrató como consultores a la colombiana María Clara Restrepo y a su esposo Ian Phin, de la marca Rohka.

Pero si por fuera muchos conquistaron grandes escaños, por estas latitudes también arribaron unos de talla muy grande. Los visitantes más fashion del año fueron los invitados a la boda de Lauren Davis, colaboradora de Anna Wintour, la poderosa editora de Vogue USA y socialité de N.Y., que se casó en Cartagena con Andrés Santo Domingo. El traje de novia fue creado por Oliver Theyskens, quien trabaja para la casa Nina Ricci y estuvo allí presente para la transformación del vestido. El diseñador, por cierto, es uno de los favoritos de la revista norteamericana, pero se rumora que será despedido de Ricci por su pobre desempeño comercial, reflejos de la crisis que también tocó, y de qué manera, al mundo del lujo.

Nos visitaron además los diseñadores brasileños Gloria Coelho y Walter Rodrigues y los españoles Agatha Ruiz de la Prada y Custo Barcelona.


Vestidos de alta alcurnia

Y como política y moda van de la mano, sería imperdonable no darle una mirada a la mujer de color que junto con su marido se convirtieron en una de las parejas más influyentes del mundo.

Cuando aún Obama era candidato y como una clara muestra del racismo rampante en el sistema moda, la revista Vogue Italia dedicó un número a las modelos negras. La elección de un negro y la conformación de un gabinete compuesto por multiplicidad de edades, matices y experiencias demuestra que para los Obama el mundo debe ser plural, así lo confirmó Michelle al elegir un traje negro bordado de rojo del cubano Narciso Rodríguez. Las apuestas en moda de la primera dama americana son simples pero contundentes y demuestran su interés por los jóvenes.

Pero aunque el cubano se anotó unos buenos puntos con su trabajo, el diseñador que en realidad dominó e influenció el panorama de la moda internacional fue el experimentado Marc Jacobs, que para rematar se desnudó como parte del relanzamiento de la colaboración entre el artista Stephen Sprouse y Louis Vuitton. Y bueno, es imposible dejar de mencionar la desaparición de Yves Saint Laurent y su influencia en las colecciones que se exhibieron después de su muerte.

Por aquí el cambio en la periodicidad de la revista In Fashion y el interés de otras publicaciones en el tema moda, augura la aparición de sangre nueva, ojalá Leal Daccarett o Adriana Santacruz sean más que promesas y los consagrados no desfallezcan en su lucha de año a año. ¡Feliz 09!

Una joyera con toques reales

Desde niña, la ex señorita Colombia, Valerie Domínguez, sintió una fuerte pulsión por seguir los pasos de su padre y sus hermanos mayores. Por eso, cuando tuvo la edad suficiente, partió con sus maletas a Italia a estudiar joyería. Las piedras preciosas y los metales fueron, por mucho tiempo, su objeto de inspiración, y con sus estudios y sus viajes logró imprimirle color y novedad a las tradicionales joyas de familiares.

Después de haber incursionado con tiendas propias en Valledupar y Barranquilla, Valery ha decidido aventurarse a sacar una tienda propia en Bogotá, en el corazón ‘fashion’ de la ciudad.

Así, una caja de cristal es el lugar donde residen sus joyas caracterizadas por la elegancia, la elasticidad, la versatilidad y el equilibrio. Sobresalen, la plata 925 rodinada y el acero 316 (acero quirúrgico) acompañados por materiales como: esmaltes, piedras semipreciosas y nácar.

Con el blanco, el gris plata y el fucsia, los colores elegidos para su marca WAO, Valerie le apuesta a conquistar al  público capitalino.

El nuevo ‘look’ de María Luisa Ortiz

Con ya casi una década de haber abierto sus puertas, la diseñadora renueva el look de su boutique imprimiéndole un ambiente contemporáneo, acogedor e inspirador.  Al mismo tiempo, María Luisa Ortiz lanzó su nueva página web, que estrena una apariencia muy acorde con los portales de moda internacionales. Todo esto gracias a una sinergia que hizo con la empresa Design Services + Solutions, que se encarga de potenciar marcas del sector con la prestación de servicios de orientación para desarrollar la marca,  las estrategias de publicidad, la fotografía del producto, el diseño de los espacios comerciales, entre muchos otros.  Su colección de accesorios ‘Serendipity’, llena de bisutería, arreglos florales, objetos en tela y cuero, se podrá encontrar en la boutique rediseñada ubicada en la  Cra. 14 N° 83-38. Todo su catálogo se encuentra actualizado en su portal web: www.marialuisaortiz.com

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ModaEsteban Cortazar
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