Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
Para los orientales el placer sexual es sagrado y solamente puede alcanzarse en la medida en que la mente y el cuerpo logren la armonía y la unidad espiritual. El secreto no es cómo llegar al orgasmo, sino qué tanto se puede frenar este impulso, de tal forma que cuando se logre se goce de una experiencia única e irrepetible.
Sin embargo, en países como China, un porcentaje significativo de la población no disfruta de esa sexualidad que según ellos debe vivirse con los cinco sentidos. Sólo uno de cada 200 habitantes de este país oriental se siente satisfecho con su vida sexual. Así lo reveló este jueves un estudio realizado por el Consejo de Investigación Médica de China en 33 mil habitantes.
Durante el primer semestre de este año especialistas de esta institución se dieron a la tarea de hacerle seguimiento a la vida en pareja de un grupo significativo de chinos. Sorprendentemente encontraron que la mayoría no disfruta de su sexualidad e, incluso, el 70% se niega a acudir al médico para tratar este tipo de temas.
De hecho, sólo el 1% de quienes participaron en esta investigación dijeron acudir anualmente al doctor para revisar su salud sexual. El resto prefiere que este tipo de asuntos permanezcan en la intimidad.
Wang Xiaofeng, médico del Hospital Popular Universitario de Pekín, explicó al China Daily que parte del problema reside en que un tercio de los hombres de su país sufren de disfunción eréctil. Pero contrario a lo que sucede en países europeos y en Estados Unidos, este problema no se presenta generalmente entre los mayores de 75 años, sino que es más frecuente entre los 30 y los 50, edades en las que normalmente se debería gozar de una sexualidad plena.
¿Qué esta sucediendo? Aunque este primer estudio no profundiza mucho en las causas —se va a presentar una segunda parte el próximo año en la cual se explicará el por qué de la insatisfacción sexual—, sí da unas puntadas de lo que puede estar sucediendo. En primer lugar, el estrés laboral es cada vez mayor (paradójicamente allá nacieron técnicas de relajación que hoy utilizamos en Occidente para combatir las tensiones), sumado a los nervios por satisfacer a sus parejas.
De hecho, según los expertos del Consejo de Investigación Médica de China, ésta puede ser una de las razones por la que las parejas sólo tienen relaciones entre una y tres veces al mes. Para Shere Conrad y Michael Milburn, psicólogos de la U. de Massachussets (EE.UU.) el problema residiría en que no han desarrollado su inteligencia sexual, es decir, sus habilidades para relacionarse en la intimidad.
Afortunadamente, aseguran Conrad y Milburn, la inteligencia sexual se puede desarrollar conociendo el cuerpo, sus áreas sensibles y entablando una comunicación fluida y sin inhibiciones con la pareja. Lo importante, concluye Emmanuelle Temis en su libro El Tao de la energía sexual, es que la sexualidad se viva con la cabeza y con el corazón.