17 Jan 2014 - 3:26 a. m.

Vuelve la barbarie a Pradera

Autoridades señalan a las Farc como responsables del ataque, ocurrido menos de 24 horas después de finalizada la anunciada tregua navideña de ese grupo armado ilegal.

María Camila Rincón Ortega, Juan Sebastián Jiménez H.

“Pradera y Florida siempre han sido cajas de resonancia para cualquier acto relacionado con la paz o con la guerra, porque hace parte del ambiente de negociación que se vive en este momento”, sostuvo indignado el alcalde de Pradera, Adolfo León Escobar Escobar, al referirse al atentado perpetrado ayer en Pradera (Valle) por la columna Gabriel Galvis de las Farc.

Este condenable ataque, llevado a cabo con una moto cargado de explosivos, acabó con la vida de un carretillero de 45 años, identificado como José Ospina, y dejó heridas a 56 personas que se recuperan en centros de salud de la zona. Seis de ellas, que se encuentran en grave estado de salud, son tratadas en un centro de salud de Palmira. Y agregó que este atentado “es el costo que deben pagar ciudadanos inocentes por un conflicto que, cuando llegó a los términos del terrorismo, empezó a comprometer a gente que no tiene que ver en el tema”.

Pradera ha sido escenario de varios atentados similares al perpetrado ayer. Por ejemplo, el 31 de octubre de 2012, las Farc hicieron un ataque con explosivos que acabó con la vida de dos personas y dejó heridas a 53, en su mayoría menores de edad. Igualmente, en varias ocasiones durante el gobierno Uribe, las Farc propusieron el despeje de Florida y Pradera para adelantar negociaciones de paz.

De hecho, en una entrevista publicada el pasado 18 de mayo de 2013, el comandante de las Farc Pablo Catatumbo confirmó que durante su gobierno “el presidente (Uribe) nos hizo saber que estaría dispuesto a despejar Florida y Pradera si Marulanda estaba dispuesto a conversar”. Estos hechos, de acuerdo con el alcalde León, han generado un estigma alrededor de los habitantes de este municipio.

“Un vil ataque terrorista”
“¡Qué forma tan irracional y contradictoria de actuar de las Farc!”. Así se refirió el presidente Juan Manuel Santos al atentado perpetrado en Pradera (Valle) por la columna Gabriel Galvis de las Farc.

Este atentado, ocurrido menos de nueve horas después del fin de la anunciada tregua navideña de las Farc, fue calificado por el primer mandatario como un “vil acto terrorista”. “Las Farc se siguen comportando con demencia absoluta”, sostuvo vehemente el ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón.
Pinzón estuvo ayer en Pradera y encabezó un consejo de seguridad al que asistieron, además, el comandante de las Fuerzas Militares, general Leonardo Barrero, y el director de la Policía, general Rodolfo Palomino.

El ministro comparó a las Farc con la organización terrorista Al Qaeda y anunció operaciones contra el comandante de la columna Gabriel Galvis, Diego Ardila Merchán, alias Leonel Paz. En entrevista con este diario, el comandante de Policía del Valle, coronel Mariano Botero Coy, indicó que tras estos hechos “se reforzó el batallón de alta montaña y se aumentó el pie de fuerza, con el fin de iniciar una actividad de prevención y minimizar los riesgos en Pradera y Palmira”.

Al parecer el atentado pudo haber sido peor. Desde el pasado domingo, el alcalde León Escobar tenía información sobre una posible escalada terrorista en la zona por lo que, según le dijo a Blu Radio, se habían tomado “duras precauciones”. Además, el pasado miércoles la Policía del Valle detuvo a dos personas, a quienes les incautó explosivos que “posiblemente estaban destinados a reforzar el armamento de la columna”, precisó el coronel Botero. Lastimosamente, estas medidas no impidieron el atroz crimen.

¿Disidencias?
Al conocer del atentado, el comandante de las Farc y negociador en La Habana, Ricardo Téllez, alias Rodrigo Granda, se mostró sorprendido por lo sucedido, puso en duda que detrás del ataque estuvieran las Farc y dijo que ese grupo armado ilegal tiene como norma no atentar contra la población civil, sino contra instalaciones militares.

Varios informes han mencionado la posibilidad de que algunos frentes de las Farc, que no están de acuerdo con los diálogos en La Habana, estén desacatando las órdenes del Secretariado de ese grupo armado ilegal y cometiendo actos terroristas por su propia cuenta. En uno de estos documentos, realizado por el Centro de Recursos para el Análisis del Conflicto (Cerac), se advierte sobre las “limitaciones de la comandancia de las Farc para controlar el comportamiento de todos sus frentes y columnas, y para que éstos se plieguen a las decisiones del Secretariado de esa organización”.

Mientras tanto, continúan los diálogos en La Habana y los combates entre las Fuerzas Militares y las Farc en varias regiones del país. Las dos partes han dicho que negociar no significa cesar los enfrentamientos. El problema es cuando las víctimas son miembros de la sociedad civil que no tienen nada que ver, como los habitantes de Pradera, que llevan años de pesadilla por cuenta de una guerra que no es suya.

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