Aerosmith regresa a Bogotá

Como parte de su gira ‘Back On the Road’, la banda estadounidense se presenta el jueves 3 de noviembre en el Parque Simón Bolívar.

Cuando todos esperaban que no alcanzara las notas más exigentes de ‘Crazy’, Steven Tyler llegó a ellas sin mayor esfuerzo. Era la primera vez que se enfrentaba a Bogotá y el público, incrédulo, se preguntaba si el chico malo de Boston lograría gritar tal y como lo hace en las grabaciones de sus discos, muchos de ellos realizados durante las décadas de los setenta y los ochenta cuando, en verdad, estaba más próximo a eso de ser ‘un chico’ y no un ‘veterano’ vocalista de más de 60 años. En aquel entonces, 20 de mayo de 2010, no necesitó del respaldo de su corte para ‘gritar’, ni mucho menos de oxígeno para abrir el pulmón y conquistar los tonos más altos. Sin embargo, no sólo alcanzó su voz más potente en ‘Crazy’, sino que lo hizo en todas las demás creaciones que así lo requerían.

Un año y medio después, cuando la banda llegó a Asunción, Paraguay, como parte de su gira Back On the Road, también se especuló que Tyler no llegaría a presentarse, esta vez debido a que sufrió un accidente en el hotel, que le dejó un morado intenso en el rostro y algunos dientes en el suelo. Pero la estrella llegó, cantó, saltó y gritó como lo hizo en Bogotá y como lo viene haciendo desde 1970, año en el que se oficializó la conformación de la banda.

En la capital paraguaya solicitó que se aplazara su presentación por unos días para poder entregarse a fondo a su majestad el rock. Cuadró la agenda del grupo, movió algunas presentaciones en el continente sin afectar su reencuentro con los colombianos, se sometió a una intervención para poder sonreír, no disimuló las huellas del golpe y se le midió a realizar su despliegue físico y artístico que ya es famoso y que ubica a Aerosmith en un lugar privilegiado dentro de los espectáculos de la denominada música popular. En Bogotá se asomó ante los más de 40 mil melómanos congregados en el Parque Simón Bolívar con un sombrero vueltiao, mientras que en Paraguay se arropó con la bandera y las últimas notas las emitió vestido de rojo, blanco y azul.

Como ya es costumbre con Steven Tyler y su corte, la banda salió aplaudida y ovacionada, como en la gran mayoría de sus presentaciones, en las que dejan claro cuáles fueron los procesos sonoros para convertir el blues en un estilo que se aproxima al heavy metal y al hard rock, pero que al mismo tiempo es distinta a lo que se denomina ‘metal’, sin arandelas, sin adornos, ni apellidos.

Con el formato tradicional del rock, en el que dialogan las guitarras, el bajo, la batería y, claro, a veces simplemente asumen un rol sumiso ante la enérgica voz de su líder, Aerosmith se mantiene en la escena como un grupo cuyo público es casi imposible de clasificar, porque su sonido complace a los metaleros o cautiva a los seguidores del grunge, pero también afecta las cabezas de los más puristas del rock clásico y del pop contemporáneo.

En estos años de ejercicio musical, los integrantes de la banda han ido y vuelto, como pasa en cualquier familia. Proyectos individuales los han alejado de la iniciativa primaria del colectivo, pero tanto para adelantar las giras por América y Europa, como para reunirse y planear las estrategias para el nuevo álbum, ahí están sin mayores convocatorias. Eso pasó a comienzos de este año cuando el vocalista estaba concentrado en su rol de jurado en el exitoso programa de televisión American Idol y los demás asumieron su ausencia como un período de receso, porque para todos es claro que nadie es imprescindible, pero Aerosmith sin Steven Tyler no es Aerosmith.

Así lo entendió el líder y se dio a la tarea de reunir a su corte para pensar en un álbum que continuara con lo hecho en su registro anterior, Devil’s Got a New Disguise (2006), y también para revisar cada detalle de la agenda para el tour Back On the Road, en el que se incluirían algunos países de América Latina.

“Estoy tratando de reunir a los chicos. Hemos tenido algún problema con Joe Perry, de quien desconozco dónde se encuentra, pero sabemos que volverá a Los Ángeles en algún momento para reunirse con nosotros”, manifestó Steven Tyler, y más adelante aseguró: “Sólo tenemos que juntarnos y hacer que la mierda funcione. Eso es todo. Somos músicos, tenemos visiones periféricas. Sólo hay que juntarse como una banda. Eso es todo”.

Get Your Wings (1974), Toys in the Attic (1975), Rock in a Hard Place (1982), Pump (1989), Get a Grip (1993) y Just Push Play (2001), son algunas de las producciones más reconocidas de Aerosmith, una banda que bajo la guía de Tyler llegará otra vez a Bogotá y lo hará sin mayor esfuerzo.

Aerosmith en Colombia. Jueves 3 de noviembre, a partir de las 7 p.m. Parque Simón Bolívar, Bogotá. Informes y boletería: 593 6300 y www.tuboleta.com

Temas relacionados