Televisión en la red, la nueva frontera

Dos telenovelas que resucitan en internet son el nuevo capítulo de un modelo de negocios que cada vez gana más atención.

/Tomada de http://www.backstage.com
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En su versión normal, aquella que se transmitió por televisión por cable, “All My Children” y “One Life to Live”, dos de las telenovelas más exitosas en la historia reciente de la televisión norteamericana, lograron amasar audiencias de más de tres millones de espectadores.

Pero después de varias temporadas al aire, de un número demasiado elevado de giros y trastornos en la trama, ambos programas salieron de la parrilla de programación de ABC en 2011.

La siguiente etapa: resucitar a través de la web.

De acuerdo con un reporte del diario The New York Times, ambos programas comenzarán a producirse y emitirse de nuevo a través de Hulu (un servicio de transmisión en directo a través de la web) y iTunes (la tienda de contenido de Apple).

Este es el capítulo más reciente de la naciente historia de la televisión por internet, una modalidad de negocio que, al menos a juzgar por las apuestas de las compañías involucradas, promete ser la nueva frontera en lo que tiene que ver con el consumo de contenido.

Uno de los aspectos que más llama la atención de este tipo de producción y distribución de contenido es que, al menos en gran parte, tiende a ser un modelo de negocios más barato, lo que reduce los riesgos para los productores y permite llegar a puntos de estabilidad con audiencias más pequeñas.

Por ejemplo, según los cálculos de Prospect Park, productora de las telenovelas, se necesita de una audiencia de poco más de 500 mil usuarios (o sea una sexta parte de los televidentes originales) para lograr un equilibrio financiero en los proyectos. Esto mediante una serie de ajustes económicos, que pasan por la baja en las tarifas de reproducción: transmitir en televisión por cable puede resultar, bajo ciertos esquemas, un asunto caro.

Los beneficios de la televisión por internet no son sólo económicos. El modelo resulta ser un paso natural en la distribución de contenido a juzgar por el número de usuarios pagos que ya existen en plataformas como Netflix o Spotify, dos de los servicios más populares en sus respectivas categorías, el primero en consumo de video y el segundo en música.

De cierta forma, el grueso de la audiencia no sólo está en internet, sino que una buena parte de ella está dispuesta a pagar por consumir contenido al que ya no accede a través de la televisión por cable.

Spotify, por ejemplo, asegura que su base de usuarios supera los 20 millones de personas a nivel mundial. La compañía vale hoy alrededor de US$3 mil millones y sus financiadores (pues no es una empresa que cotice en bolsa) incluyen empresas como Coca Cola y Goldman Sachs.

Hay rumores que hablan acerca del interés de Spotify por la televisión web e incluso hay quienes aseguran que ya hay inversionistas dispuestos a financiar este proyecto.

Netflix anda haciendo lo suyo en televisión por internet a través de ‘House of cards’, la serie protagonizada por Kevin Spacey, que le cuesta a la compañía cerca de US$100 millones; la empresa espera terminar este año con cuatro series originales más en producción.

Amazon e incluso Microsoft son dos más de las compañías que buscan subirse al bus de la televisión por internet. La primera anda produciendo por lo menos seis episodios piloto para varias comedias, mientras que la segunda trabaja en la producción de contenido para distribuir a través de la plataforma en línea de Xbox.