Por: Ramiro Bejarano Guzmán

Alcalde sitiado

AHORA ESTOY MÁS CERCA DE CONcluir que el otrora popular alcalde de Medellín, Alonso Salazar, es un personajillo sin carácter, porque sucumbió con más pena que gloria, ante la santísima trinidad de la intransigencia.

Me refiero a las sotanas de unos curas retardatarios de la Arquidiócesis de Medellín, a las amenazas del Procurador ultracatólico, Alejandro Ordóñez, y a los editoriales del periódico El Colombiano.

Como se sabe, la Clínica de la Mujer es un proyecto de la Alcaldía de Medellín, el cual entre otras cosas pretendía cumplir el fallo de la Corte Constitucional que autorizó el aborto en tres casos. Todo iba en esa dirección civilizadora, hasta que el asustadizo Alcalde empezó a recibir encendidas solicitudes del inefable trío que terminó arrinconándolo.

La campaña intimidatoria la arrancó el Absolvedor Ordóñez, quien en un oficio del 18 de junio de este año tuvo a bien “recordarle” a Salazar que tenía que cumplir la ley en estas materias. Más tarde fue el padre Carlos Alberto Monsalve, director del Secretariado para la Familia, de la Arquidiócesis de Medellín, quien saltó al ruedo en tono acusador, pidiendo al Alcalde toda clase de explicaciones sobre por qué en la Clínica de la Mujer se facilitaría la interrupción voluntaria del embarazo. Y como para que no quedara duda, El Colombiano también se hizo presente cuestionando la administración de Medellín y a su Alcalde, por atreverse a enfrentar este delicado asunto que no da espera, como lo reveló la conmovedora entrevista de Cecilia Orozco a una mujer católica que no le permitieron abortar, no obstante el riesgo de su propia vida y la ninguna posibilidad de supervivencia del feto.

Por cuenta de la efectiva tenaza Procuraduría–Arquidiócesis–El Colombiano, es muy posible que el proyecto de la Clínica de la Mujer de Medellín termine olvidándose de que el aborto no puede prohibirse, ni impedirse. El alcalde Salazar no aguantó la embestida y terminó sometiéndose.

Lo que es peor es que el Absolvedor Alejandro Ordóñez, en un acto de intolerancia y abuso sin precedentes, expidió el 8 de septiembre de 2009 la Resolución N° 284, por medio de la cual ha integrado una especie de tribunal de inquisición, al que ha quedado sometido el frágil alcalde Salazar. Ciertamente, bajo el eufemístico nombre de “Grupo de Trabajo”, Ordóñez designó una comisión de seis funcionarios de su absoluta confianza religiosa, para que ejerzan “control preventivo a las autoridades municipales de Medellín” en lo que tiene que ver con “la ejecución y puesta en funcionamiento del proyecto Clínica de la Mujer”.

En buen romance, la integración de ese grupo de funcionarios del ministerio público tiene por objeto torpedear la posibilidad de que en esa clínica antioqueña se pueda practicar el aborto, aun en los tres casos autorizados en la sentencia de la Corte Constitucional. Es una paradoja que mientras la corrupción invade todas las esferas de la administración pública y Ordóñez anda cruzado de brazos, la Procuraduría conforme un comité de censores para que el aborto no prospere, no importa que se afecten las familias y mujeres hasta católicas. En el Senado que casi por unanimidad eligió a Ordóñez como Procurador, se descubren gigantescos sobrecostos, pero eso sí no merece un comité investigador.

¿Dónde están el Partido Liberal y Petro? A la vergüenza de haber elegido a Ordóñez como Procurador, ahora se suma la de permitirle que se apodere de todos los espacios e imponga su credo confesional, contando con el incienso de los curas, los editoriales de El Colombiano y las rodilleras del alcalde Salazar.

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Adenda. Lo anuncié la semana pasada: arrancó la más alevosa campaña contra la justicia. Primero, la calculada renuncia masiva en la Comisión de Acusaciones; luego, la sospechosa versión sobre la supuesta inexistencia de las ‘chuzadas’, proveniente de una fiscal declarada insubsistente; y en simultánea, la propuesta de José Obdulio de una constituyente dizque para “reformar” la justicia a su antojo personal y familiar. Vaya manera de conmemorar estos 24 años del otro holocausto.

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2009-11-07T23:59:00-05:00

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