23 Apr 2018 - 10:30 p. m.

Animal Bank, la iniciativa que quiere hacer una “vaca” para conservar la fauna

A través de este proyecto, lanzado la semana pasada, Portafolio Verde quiere canalizar la plata de las empresas y dirigirla a la protección de especies animales.

María Mónica Monsalve S. / @mariamonic91

Hace seis años Alejandro Zapata, director ejecutivo de Portafolio Verde, conoció a Isabel Romero y quedó sorprendido con su trabajo. Romero, líder de la Asociación Ambientalista Futuro Verde, gastaba su tiempo recorriendo varias zonas del Magdalena Medio buscado preservar la tortuga del río. De la mano de las comunidades ella se aseguraba de proteger, uno a uno, los pequeños huevos y liberar a los tortuguillos para que no fueran atacados antes de llegar al río.

Con el tiempo, la admiración paso a ser camaradería y Zapata se involucró con el proyecto. Pero no fue hasta hace dos años que, de la mano de Portafolio Verde, una organización privada que desarrolla estrategias para el desarrollo sostenible, decidió empezar a cocinar una idea capaz de meterle propulsión a este tipo de proyectos de conservación.

Lanzada oficialmente la semana pasada, Animal Bank es una iniciativa que busca hacer una especie de “gran vaca” para poder financiar y dar créditos a programas de conservación de fauna. O, como él explica, “el banco que respalda la conservación de los animales y su hábitat”.

Su funcionamiento es el siguiente: cuando una empresa tiene la obligación de hacer algún tipo de compensación o quiere hacerlo de manera voluntaria, puede acudir a Animal Bank para que este gestione sus recursos y los dirija a algún tipo de proyecto de conservación de fauna. (Lea también: La "finca" para compensar la pérdida de biodiversidad)

“Si a tu empresa le gustan las tortugas, entonces Animal Bank es el vehículo para que encuentres un proyecto de conservación de esta especie y, por medio de recursos, lo ayudes a desarrollarse”, comenta Zapata. Si, por el contrario, la empresa prefiere patrocinar determinada especie por medio de la figura de Pago por Servicios Ambientales, entonces Animal Bank también le ayuda a encontrar un programa que tenga este modelo.

De hecho, Zapata explica que Animal Bank no empieza de cero en este aspecto, pues ya tienen unas tierras listas para que las empresas puedan invertir y los programas desarrollarse. Algún ejemplo de estas “tierras con propósito”, como él las llama, son un bosque en el Urabá bananero donde vive una comunidad de monos capuchinos; Guanacas, una finca de 700 hectáreas en el Norte de Antioquia y una pequeña reserva en el Pacifico que es propiedad de Portafolio Verde. “La idea es tener un banco de tierras con propósito. Crear constelaciones de tierras o, incluso corredores, donde la fauna se pueda movilizar libremente”, explica.

Además, la iniciativa brinda asesoría en la vía contraría. Es decir, ayuda a encubar programas de conservación de fauna o los asesora cuando ya están muy desarrollados indicándoles a qué banco acudir para obtener créditos blandos. Eventualmente, si algún proyecto se convierte sostenible financieramente y empieza a ganar plata, la idea es que los recursos regresen a Animal Bank para poder inyectárselos a nuevos programas de conservación de fauna.

Una “vaca” a la que se ya se sumaron varios

Aunque Animal Bank es liderado por Portafolio Verde, empresa que ya ha lanzado al estrellato otras iniciativas como Ciclo Siete, que está en 22 países, la idea es que su construcción sea conjunta. Para ello, comenta Zapata, ya han recibido varios apoyos. (Lea también: "Hay que afilar la sierra por el desarrollo sostenible": Alejandro Zapata Arango)

Uno es la Universidad de Vanderbilt (Estados Unidos), quienes a través del centro Turner Family Center for Social Venture, se pegaron a la iniciativa después de que un grupo de MBA visitarán Medellín. Además, como Portafolio Verde es una empresa con certificación B, también cuentan con el apoyo de B Lab, organización encargada de dar estos estándares. Finalmente, cuenta Zapata triunfante, tienen el visto bueno del Instituto Humboldt y Brigitte Baptiste, su directora, quien es el primer miembro de junta de Animal Bank.

Ahora, Animal Bank tiene la meta de tener cinco grandes aliados. El primero de ellos es la minera Continental Gold, por lo que tienen cuatro vacantes abiertas. Además, por medio de un censo que hicieron al estudiar la viabilidad de la iniciativa, han mapeado 300 organizaciones de conservación de fauna con las que podrían trabajar.

“Claramente hay que hacer más y ojalá haya más iniciativas, porque no tenemos la intención de ser la única o la mejor, sino de sumar”, es como lo resume Zapata.

 

 

 

 

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