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25 Nov 2021 - 2:00 p. m.

Primera expedición forestal caminando los bosques colombianos

Información institucional

Por medio del Inventario Forestal Nacional (IFN), el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, a través del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), continúa, desde el 2015, en la mejora del conocimiento sobre la función ecosistémica, composición, estructura y oferta de los bosques.

Primera expedición forestal caminando los bosques colombianos
Foto: Picasa

¿Sabían que un tercio de la tierra a escala mundial está cubierto por bosques? Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), en la superficie terrestre existen alrededor de 4.060 millones de hectáreas de ecosistemas boscosos, de las cuales 59,7 millones se encuentran en Colombia y forman parte del bosque natural.

Frente a esta riqueza, biodiversidad y valioso recurso se vuelve una oportunidad para el sector ambiental del país continuar con la preservación y la protección y cuidado a través de un mayor y mejor detallado conocimiento de los recursos naturales, en especial de los bosques naturales de Colombia y sus cambios en el tiempo.

"El Inventario Forestal Nacional será uno de los grandes logros del sector ambiental. No solo porque une a las entidades del Sistema Nacional Ambiental en torno a un solo propósito, sino porque generará todo el conocimiento de los bosques de Colombia y de nuestra biodiversidad. Es con datos como podemos hacer una adecuada planeación para la conservación, el uso, manejo y ordenación de nuestros bosques", asegura Carlos Eduardo Correa, Ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible.

Para las entidades que intervienen en la ejecución del inventario forestal, los bosques son un recurso estratégico no solo por ser reservorios de alto valor ecológico, sino por los servicios ecosistémicos que se asocian a él, como la regulación hídrica, climática, hábitats de flora y fauna, bancos genéticos, bancos de semillas y protección de suelos que evitan eventos extremos (gases de efecto invernadero) y controlan sedimentación de cauces hídricos que mejoran la calidad del aire, así como el sustento de las poblaciones que los habitan.

“La ciudadanía necesita conocimiento científico de los bosques. Entonces, el Inventario Forestal Nacional, que parte desde el ejercicio de base científica, no solamente nos va a permitir entender cuál es la diversidad de estos, como a su vez generar más apropiación de la comunidad, tanto a escala rural que forma parte de esos ecosistemas, como en esa población que vive en las ciudades, que es el 75 % de la población de Colombia y que en el día a día disfruta los privilegios que le dan los bosques, para lo cual tenemos que invitarlos a que vivan en un país de boscoso”, asegura Hernando García, director general del Instituto Humboldt.

El IFN tiene un sustento principal en la política de bosques, documento Conpes 2834 de 1996, que determinó como objetivo general “lograr un uso sostenible de los bosques con el fin de conservarlos, consolidar la incorporación del sector forestal en la economía nacional y mejorar la calidad de vida de la población”.

Para el Ideam, la implementación del IFN es un hito científico de dimensión internacional por su misma ubicación en el trópico, la megadiversidad que contienen y la relación con la diversidad climática que los hace especiales en el planeta, desde bosques insulares, costeros, continentales, andinos, secos, de niebla, húmedos y superhúmedos o, como algunos los definen, selvas.

La información del IFN tiene procesos estadísticos, certificados y transparentes, que sirve de insumo para fortalecer programas de restauración, conservación e investigación científica, así como el desarrollo de la actividad industrial forestal sostenible, el ordenamiento territorial, la generación de alertas y riesgos, la mitigación ambiental, la producción y el rendimiento silvícola, la actualización de planes de agua, la conservación de los bosques y el mejoramiento de la calidad de vida de la población.

También para suplir los requerimientos internacionales como Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) y seguimiento, criterios e indicadores para la ordenación sostenible de los bosques naturales (Organización Internacional de las Maderas Tropicales, OIMT), programa del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC, por su sigla en inglés) sobre inventarios nacionales de gases de efecto invernadero, evaluaciones mundiales de los recursos forestales de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) e indicadores prioritarios para la sostenibilidad del bosque amazónico.

“El inventario forestal es una oportunidad para conocer la estructura y la composición de estos ecosistemas, además, ir más allá y poder cumplir metas a escala país e internacional en términos de la cuantificación de gases por efecto invernadero”, asegura Jovanny Mosquera, coordinador general del Instituto de Investigaciones Ambientales del Pacífico.

El Ideam asegura que la implementación de este inventario, con los científicos que han caminado a pie todos los departamentos de Colombia, es vital porque se basa en obtener información directamente midiendo los árboles en campo, donde se logra información de atributos estructurales y florísticos de los bosques. Fue así como el IFN, mediante muestreos estadísticos, estableció que en el país existen 1.479 unidades llamadas conglomerados.

“Colombia es un país privilegiado por su riqueza en flora, fauna, suelos, bosque y recursos hídricos. A medida que lo transitamos dimensionamos que aún hay mucho por conocer. Este inventario contribuye al conocimiento, monitoreo y seguimiento a nuestros bosques, con un trabajo científico, técnico, comunitario, participativo e inclusivo, con la participación del Sistema Nacional Ambiental (Sina), institutos, corporaciones, organizaciones comunitarias, entes de cooperación internacional que retroalimentan y fortalecen la formulación de los planes de ordenación forestal en el país, planes de ordenamiento territorial, planes de gestión de riesgo, políticas del recurso hídrico y de bosque. Esta información, a través de indicadores y cuentas ambientales, permite hacer reportes nacionales e internacionales y monitoreo de indicadores para un mejor uso y manejo del recurso forestal y una protección participativa de los bosques de Colombia”, explica Yolanda González Hernández, directora general del Ideam.

¿Cómo hacen el levantamiento de la información? Para fines operativos, el Inventario Forestal Nacional se divide en las cinco regiones naturales de Colombia, a través de las cuales se distribuyen brigadas de campo, conformadas por ingenieros forestales, agroforestales, biólogos, trabajadores sociales, estadísticos, sabedores locales, geólogos, agrólogos, chaluperos, vaquianos y periodistas. En oficina, campo, laboratorio, herbarios y universidades todo este equipo se moviliza.

A la fecha se ha ejecutado el 70 % de la muestra definida para el IFN, teniendo como meta la culminación del 30 % restante de la línea base el año 2022.

Más allá de ser relevante para el conocimiento científico de la diversidad biológica, el ejercicio de implementación del IFN contribuye a la generación de empleo a nivel profesional, técnico, operativo y comunitario. Entre los años 2020 y 2021 se reportaron 250 empleos directos e indirectos. En cuanto a mano de obra no calificada, el IFN contrata en las zonas de intervención del proyecto personal que apoya las labores de campo y de logística requerida, alcanzado entre los años 2020 y 2021, 150 empleos generados, con lo que se dinamiza la economía regional a través de la generación de fuentes de ingreso en actividades como transporte terrestre y fluvial, hospedaje, alimentación y suministro de materiales e insumos.

De la información analizada del IFN entre 2015 y 2019, se han obtenido valiosos resultados relacionados con la diversidad forestal colombiana, como la identificación de 4.126 especies y morfoespecies pertenecientes a 830 géneros y 156 familias, de las cuales 175 especies son endémicas (4,2 % del total de especies reportado), siendo la región Andina la que presenta mayor cantidad de endemismos reportados.

De igual forma, y frente a la categorización de la lista roja de especies amenazadas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN), se encontraron 1.358 especies en alguna categoría de amenaza. Un total de 1.202 se encuentran en estado de menor preocupación, aunque nueve de ellas no han sido evaluadas por falta de información.

En las otras categorías de amenaza se hallaron 56 en estado vulnerable, 34 están en peligro y nueve en peligro crítico, destacándose: Chrysophyllum superbum, Hampea thespesioides, Magnolia espinalii, Micropholis macrophylla, Orphanodendron bernalii, Pradosia decipiens y Swartzia oraria. De estas especies, la mayoría son maderables (en la infografía encuentra más información de resultados).

Si bien estos son resultados parciales, los mismos han sido insumo fundamental para la construcción de informes nacionales como la Evaluación de los Recursos Forestales (FRA, 2020, por su sigla en inglés) y Niveles de Referencia Forestal y Construcción de la Cuenta Económico Ambiental de Bosques, CAE-B, 2012, 2018.

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