28 Dec 2018 - 7:31 p. m.

Contraloría le jala las orejas a Corpamag por el estado de la Ciénaga Grande de Santa Marta

"Falta de planeación", ese es el regaño señalado por el ente de control a esta autoridad ambiental, que trabaja por restaurar el sistema lagunar. El asunto es que lo que están haciendo con el pie (al dragar sitios) lo están deshaciendo con las manos (al empeorar las condiciones de otros caños).

-Redacción Medio Ambiente

Las quejas de la Contraloría General de la Nación por el estado de la Ciénaga Grande de Santa Marta no son nuevas. Hace siete meses, a través de una auditoría de cumplimiento, la entidad había llamado la atención de la Corporación Autónoma Regional del Magdalena (Corpamag), y del Ministerio de Ambiente, por desatender los compromisos de conservación y uso racional de este humedal”. Este viernes, tras publicar una nueva auditoría, el ente de control vuelve a jalar las orejas de la corporación al encontrarse que este ecosistema no presenta un mejoramiento ambiental. (Lea: Ciénaga Grande de Santa Marta estaría en peligro ante la desatención de las autoridades)

Los apuntes de la Contraloría se extienden a lo largo de un informe de más 150 páginas sobre contratos financieros pactados por Corpamag y el efecto de estos acuerdos, relacionados con obras hidráulicas dentro del sistema lagunar. Si bien estas acciones fueron hechas para restauración ambiental (con el fin de dragar sedimentos) el efecto de algunas ha afectado a las comunidades y a otros sectores de la Ciénaga. 

El problema es que, al parecer, la corporación desconoció que al dragar primero ciertos caños habría un impacto para otros sitios del sistema lagunar. Lo cual fue un error, porque “se ha debido iniciar el dragado de los caños secundarios y luego el de los caños principales, para así, lograr la efectividad del proyecto y mejorar la conectividad hídrica”, explicó la Contraloría.

En ese caso, la culpa es de la falta de planeación al momento de hacer estudios previos sobre el ecosistema y la urgencia de restaurarlo, más, teniendo en cuenta que la Ciénaga está declarada bajo la categoría de sitio Ramsar (humedales de importancia internacional) en 1998, y por la Unesco como reserva de la biosfera dos años más tarde. De ahí que se debe, en teoría, cumplir con la conservación y el apoyo sostenible. 

A pesar de estos títulos, reitera la Contraloría, Corpomag “desconoce el funcionamiento del ecosistema degradado, el estado a que quiere llevar dicho ecosistema y su estado antes de los disturbios que afectaron el equilibrio de tal área, por lo tanto existen deficiencias en la planeación de los proyectos  y que permitan enmarcar estas obras  como iniciativas de restauración”.

En palabras simples, el trabajo por recuperar la salud de la Ciénaga luce estancado mientras no se conozca con precisión las demandas de este ecosistema, los puntos urgentes que restaurar y la mejor vía para conservarlo.

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