Investigación expone el impacto del comercio de plásticos "reciclables"

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Un informe internacional alerta que el plástico reciclado se ha convertido en un elemento que, lejos de ser una solución medioambiental, se está transformando en un “producto” comercial que se desplaza hacia países con escasas regulaciones ambientales, generando una huella de desechos no deseados.

La contaminación del agua, la pérdida de cultivos, las enfermedades y la quema de desechos plásticos a cielo abierto han invadido el sudeste asiático junto con los plásticos "reciclados" del mundo, según un informe de GAIA (Alianza Global para alternativas a la incineración) realizado en base a un análisis de datos sobre el comercio mundial de desechos de Greenpeace Asia del Este.

Greenpeace recopiló datos de importación y exportación de los 21 principales exportadores -con EE. UU., Reino Unido, Alemania y Japón encabezando el ranking- y los  21 principales importadores de chatarra plástica, con el fin de medir los cambios el flujo de residuos plásticos “reciclables” antes y después de la prohibición de importación de residuos extranjeros de China en 2018. Según la ONG, después de esta prohibición los desechos inundaron Malasia, Vietnam y Tailandia, que rápidamente establecieron restriccione. Luego, las exportaciones desbordaron a Indonesia, India y Turquía.

"Los residuos plásticos de los países industrializados están hundiendo a las comunidades en el sudeste asiático, transformando lugares limpios y prósperos en basureros tóxicos. Es el punto máximo de la injusticia que los países con menos recursos para enfrentar la contaminación sean considerados como válvulas de escape para el plástico desechable generado por los países industrializados", dijo Von Hernández, coordinador global del movimiento Break Free from Plastic. De hecho, en el mundo, la contaminación por plástico se multiplicó por diez a partir del año 2000.

Los datos indican que la actual crisis plástica en el sudeste asiático es la cumbre de una experiencia global, ya que los residuos se acumulan a nivel mundial y local en todos los países involucrados. Las exportaciones de residuos plásticos cayeron casi un 50%, de 12.5 millones de toneladas en 2016 a 5.8 millones en 2018. Debido a que se proyecta que la producción de plásticos aumentará, esta caída en las exportaciones significa en parte que los plásticos "reciclables" continuarán almacenándose o eliminándose de manera inadecuada. 

Incluso la exportación de estos residuos no garantiza una eliminación adecuada. Hoy en día, las exportaciones se abren camino en cualquier país sin una regulación para protegerse.  “Una vez que un país regula las importaciones de residuos plásticos, se continúa con el siguiente destino no regulado. Cuando ese país lo regula, las exportaciones se mueven al siguiente. Es un sistema depredador, pero también cada vez más ineficiente", dijo Kate Lin, activista de Greenpeace Asia.

Los países firmantes del Convenio de Basilea se reunirán del 29 de abril al 10 de mayo en Suiza para considerar una propuesta de Noruega para una mayor transparencia y responsabilidad en el comercio mundial de residuos plásticos. La propuesta dice que los exportadores de residuos plásticos deben recibir un permiso de los países de destino por adelantado.

Esta crisis de los plásticos también tiene un origen claro: las corporaciones que producen en masa envases de plástico para aumentar las ganancias. “Los sistemas de reciclaje no pueden mantenerse al día con la producción de plástico, ya que solo el 9% se recicla. La única solución a la contaminación plástica es producir menos plástico. Empresas como Nestlé y Unilever, pero también los supermercados, necesitan reducir los envases de plástico de un solo uso y avanzar hacia el sistema de recarga y reutilización para salir de esta crisis", dijo Lin.

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