11 Aug 2020 - 8:57 p. m.

Los peces de Santurbán que podrían verse afectados por Minesa

El Estudio de Impacto Ambiental presentado por Minesa muestra muy poca precisión en la identificación de las especies de peces que se encontraron en las inmediaciones del Páramo de Santurbán. Algunas, incluso, podrían ser especies endémicas. Si ese fuera el caso, la conservación de los ríos y quebradas del área de influencia del proyecto megaminero merecerían un manejo más cuidadoso que el que la empresa está proponiendo.

Mauricio Torres*

Minesa propuso en enero de 2019 una versión 2.0 de su Estudio de Impacto Ambiental (EIA) para la explotación minera en Soto Norte. Sin contar anexos, son 523 gigas de información organizada en 47 archivos y 7622 páginas: el solo resumen ejecutivo tiene 184 páginas. La extensión del documento ha dificultado un análisis técnico que alimente la discusión.

La ANLA y MinAmbiente parecen inusitadamente diligentes adelantando la Licencia Ambiental y la delimitación del páramo de Santurbán que requiere este proyecto. Mientras tanto, gran parte de la ciudadanía, frustrada, se ha volcado a la protesta apasionada. Sin embargo, aún hace falta profundizar en el análisis técnico del EIA de Minesa para poder tomar decisiones informadas. Dada la magnitud de la labor, desde la ciudadanía podemos aportarle al análisis técnico. Comienzo con mi tema, que son los peces de Santander.

Colombia es el país con más especies de peces de agua dulce por kilómetro cuadrado (1572 especies a 2019). En Santander hemos encontrado alrededor del 10% de las especies de peces de Colombia y esta riqueza sigue creciendo con los nuevos muestreos. Nuestros peces son sustento de pescadores y consumidores, son eslabones claves en los ecosistemas y, muchos, solo se encuentran en el departamento, en la cuenca del Magdalena, o en Colombia.

En el EIA de Minesa se listan 8 especies de peces (Capítulo 5.3.2. Ecosistemas Acuáticos, p. 121): una especie de sardina (del género Hemibrycon), cuatro especies de jaboneros (del género Astroblepus), tres especies de lauchas (del género Trichomycterus) y la trucha arcoiris (Oncorhynchus mykyss). Sobre la trucha no hay nada que objetar, esta especie originaria del Pacífico Norte se ha introducido en los ríos de montaña de todo el mundo, incluyendo muchos ríos y quebradas santandereanos. Analicemos la identidad de cada una de las otras siete especies listadas.

Astroblepus cyclopus y Astroblepus rosei no están reportadas para Colombia en la lista oficial de peces de agua dulce del país, avalada por la Asociación de Ictiólogos de Colombia; de la primera solo hay reportes confiables en Ecuador y de la segunda en Perú.  Probablemente estos dos nombres en la lista se tratan de errores de identificación.

Hemibrycon sierraensis solo se ha encontrado en afluentes de la Sierra Nevada de Santa Marta. En el EIA de Minesa se afirma que este es un descubrimiento para Santander, pero esta afirmación tiene que sustentarse con más evidencia y en un documento científico evaluado por pares. Probablemente se trata de un error de identificación.

Astroblepus chapmani y Astroblepus homodon son difíciles de identificar por medio de características externas, como las que usó Minesa en su estudio. Probablemente estas identificaciones son acertadas, pero hace falta confirmarlas con técnicas moleculares.

Trichomycterus retropinnis: solo se tiene certeza de su presencia en el Alto Magdalena. Probablemente este también es un error de identificación.

Trichomycterus taenia: solo se ha reportado para vertientes del Pacífico, desde Perú hasta Colombia. Probablemente se trata también de un error de identificación.

Trichomycterus sp. Cuando un organismo solo se puede identificar de manera general, el nombre de la especie se deja como “sp.”, que significa “especie”. Lo que quiere decir que esta muestra no pudo ser identificada con claridad.

En conclusión, de las ocho especies listadas por Minesa, solo identificaron con certeza a la trucha, dos identificaciones están por confirmar, cuatro parecen errores de identificación y una muestra no logró identificarse al nivel de especie. Esto demuestra que el listado de especies de peces de Minesa no tiene el nivel de precisión adecuado para tomar decisiones sobre el manejo de los peces del área de influencia del proyecto. Para afinar estas determinaciones, se recomienda el uso de técnicas moleculares y filogenéticas de uso común en la ictiología colombiana actual.

De hecho, no sería raro que una o más de las especies recolectadas por Minesa se trataran de una nuevas especies, a lo mejor, endémicas.  Esas que solo se encuentran en el departamento y en ningún otro lugar del mundo. Si ese fuera el caso, la conservación de los ríos y quebradas del área de influencia del proyecto de Minesa merecería un manejo más cuidadoso que el que la empresa está proponiendo.

El listado de los peces del EIA de Minesa no está a la altura del análisis que merece este multimillonario y prolongado megaproyecto. Estas imprecisiones generan suspicacias sobre la confiabilidad de otros apartados de este estudio. Minesa le dijo a Semana que en la fase de construcción se invertirá un millón de dólares diario. Esos anuncios no coinciden con la austeridad de este Estudio de Impacto ambiental donde impresiona más el número de páginas que el contenido.

*Mauricio Torres es Biólogo y ecólogo evolutivo, con 18 años de estudio de los peces de Santander, ha publicado ocho artículos científicos en el tema, incluyendo el descubrimiento de dos nuevas especies. Fundador de la Colección de Peces de la Universidad Industrial de Santander (UIS) y su curador desde 2013 hasta 2017.

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