Por: Columna del lector

¿Ganó Colombia?

Ahora pregunto: ¿ganó Colombia, con casi la mitad de votantes en contra? ¿Quienes votaron a favor de Óscar Iván Zuluaga no son colombianos?

Me parece una osadía pensar que el supuesto proceso de paz es el medio más adecuado para dejar atrás esta guerra de colombianos contra colombianos, y más osado aún, señora Aura Lucía Mera, que piense que Colombia ganó con esta situación. Lo que muchos no se han puesto a pensar es lo ofensivo que se vuelve el proceso al permitir que líderes al margen de la ley ya recluidos en las cárceles salgan libres a disfrutar como cualquier otro buen ciudadano. ¿Es que acaso nuestro reelecto presidente nos quiere enseñar que las leyes están para incumplirlas o en realidad no le importa gobernar en un Estado que lo eligió a medias?

Todos tenemos razones para votar y la decisión que tomamos en las urnas de votación son respetables. Pero me atrevo a decir que no toda Colombia está dispuesta a asumir un proceso de paz con tantas irregularidades en contra de quienes (en opinión de una víctima directa del conflicto armado) somos los más vulnerados, incluso por el Gobierno.

Efectivamente, campesinos hemos sido desplazados, campesinos hemos sido huérfanos, campesinos hemos sido los que hemos sufrido todo el rigor y el horror de la contienda demencial, y muchos campesinos somos quienes decimos no a un proceso que pretende aliviar nuestro dolor con indemnizaciones, vendiéndole al país una paz que oculta el sentir de una población, valiéndose de sus necesidades, para comprarlos, de un proceso que nos pone en las manos de nuestros verdugos.

Hemos demostrado que somos capaces de unir fuerzas. Pero en mi humilde opinión considero que, más que votar a favor de un proceso de paz, se ha votado para que el expresidente Álvaro Uribe Vélez no pueda inmiscuirse directamente en los asuntos de nuestro gobierno.

En fin, en un país con un gobierno tan deteriorado como el nuestro nos toca votar por el menos malo y quizá adoptar la posición de Maquiavelo cuando explica en su libro El príncipe que “el fin justifica los medios”. Confiemos en Dios que esta reelección no se parezca al Gobierno de los cuatro años pasados, y que a través de este proceso se logre por lo menos algo bueno, que estoy segura de que no será la tranquilidad de las víctimas, ni la confiabilidad de las mismas a un gobierno que ridiculiza sin asco a quienes hemos amortiguado con nuestras vidas el peso de unas masacres sádicas.

Bien dijo Walter Riso: “perdonar no es olvidar, eso es amnesia”, y muchos ya hemos perdonado, pero eso no quiere decir que permitamos que no se haga justicia; y valoro el intento de querer dialogar para lograr una conciliación, pero me repugna creer que el gobierno Santos se permita quebrantar la ley y premiar a quienes por décadas se han encargado de hacer sufrir al pueblo colombiano.

Les sugiero, no sólo a quien redactó la columna “Ganó Colombia”, sino a quienes tengan la oportunidad de leer esto, que piensen: la paz no es más que el receso de la guerra, no hay salida mejor para el conflicto armado que los actores principales de esta tragedia dialoguen. Es cierto. Pero la voz sin voz de quienes vivimos esta violencia debe ser escuchada y se debe hacer justicia por nosotros.

Pregunto nuevamente: ¿ganó Colombia?

 

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