'Farruco': arte y dinastía

Con su cuerpo de baile completo y un ensamble instrumental exigente, llega a Colombia Antonio Fernández.

Antonio Fernández Montoya, ‘Farruco’, tiene un problema mayúsculo. A él no se le exige el 100% de entrega en cada uno de sus montajes. Este artista tiene una obligación adicional porque el término ‘perfecto’ le queda pequeño. Lo mismo le sucede a su público, y por eso el artista debe dar sobre el escenario algo más del 150%. Esa, consideran sus seguidores y la crítica, es la medida justa para un bailador que además de su propia fama debe cargar con el peso de toda una dinastía. ‘Farruco’ no solamente es nieto del legendario ‘Farruco’, sino que es hijo de ‘La Farruca’ y, si esto fuera poco, hermano de ‘Farruquito’.

Nació en Sevilla. “Soy un privilegiado de la vida por haber nacido en una familia como la mía, en la que la primera enseñanza fue mostrarme que lo principal era encontrar el rumbo para ser una buena persona. Lo otro que puedo decir es que el hecho de haber mamado del flamenco desde la barriga de mi madre me ayudó a formarme casi sin darme cuenta”. A los ocho años creó su propia compañía, a la que bautizó Los Gnomos del Flamenco. Él era el mayor del grupo y se encargaba de la construcción de las coreografías. Lo hizo durante algunos meses, porque tanto a él como a sus cómplices se les empezó a notar la herencia y muy pocos creían que se trataba de un proyecto infantil. Interpretaban la guitarra como expertos, entendían el flamenco como los grandes y bailaban como maestros, y por eso decidieron abandonar la empresa y trabajar en compañías en las que podían desarrollar sus talentos.

Desde esos años de infancia, ‘Farruco’ vio maestros a quienes se les notaba la capacidad sólo con levantar un brazo y entonces pensó que el reto estaba en la apuesta de ser completo, en tener la técnica, la magia y saber comunicar un arte que lucha por mantenerse puro. “Cada persona es libre de hacer con el flamenco lo que le apetezca y si hay gente a la que le gusta mezclar la danza contemporánea con nuestros estilos tradicionales, está bien que lo haga. Me parece que se equivocan es en darle el nombre, porque esa fusión o ese mestizaje no puede llamarse flamenco. Eso es otra cosa. Para fusionar y para innovar se necesita tener mucho conocimiento, porque si se ignoran los ancestros, se hará un montaje vacío como tantos de los que vemos actualmente”, comenta ‘Farruco’, quien escogió Colombia como última estación de su gira de este año. Al país llega con un cuerpo completo de bailaores, con guitarras, percusión tradicional y la flauta como instrumento destacado, todo un engranaje para dar el 150% al que tiene acostumbrado al público.

Sábado 22 de octubre, 8 p.m. Domingo 23 de octubre, 5 p.m.Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo.