<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" version="2.0"><channel><title><![CDATA[El Espectador - Google Discover - Tags / Cristian-camilo-serna-arboleda]]></title><link>https://www.elespectador.com</link><atom:link href="https://www.elespectador.com/arc/outboundfeeds/discover/category/tags/cristian-camilo-serna-arboleda/" rel="self" type="application/rss+xml"/><description><![CDATA[Últimos contenidos seleccionados de El Espectador para Google Discover sobre Tags / Cristian-camilo-serna-arboleda.]]></description><lastBuildDate>Sun, 12 Apr 2026 11:18:12 +0000</lastBuildDate><language>es</language><ttl>1</ttl><sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod><sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency><item><title><![CDATA[NO VOTEN por estos candidatos al Congreso | La Pulla]]></title><link>https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/la-pulla/la-pulla-no-voten-por-estos-candidatos-al-congreso/</link><guid isPermaLink="true">https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/la-pulla/la-pulla-no-voten-por-estos-candidatos-al-congreso/</guid><dc:creator><![CDATA[La Pulla]]></dc:creator><description><![CDATA[Aquí les trajimos los personajes que no deberían llegar al Congreso por nada del mundo. Tomen nota para este domingo.]]></description><pubDate>Sat, 07 Mar 2026 17:15:05 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Aquí les trajimos los personajes que no deberían llegar al Congreso por nada del mundo. Tomen nota para este domingo.</p><p><iframe width="560" height="315" src="https://www.youtube.com/embed/HNMZuBfDxkg?si=Kvf5RrCrXZyaS6MN" title="YouTube video player" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe></p><p>La escritura e investigación del guion estuvieron a cargo de Juan Carlos Rincón, Valeria Cortés y Ana María Pedraza. En la presentación está Rincón. Kenny Salamanca editó este video.</p><p>Si quieren saber más sobre el tema, les recomendamos:</p><ul><li><a href="https://www.elespectador.com/judicial/elecciones-2026-la-baraja-de-candidatos-bajo-la-lupa-de-la-justicia-que-buscan-curul-en-el-congreso/" target="_blank" rel="" title="https://www.elespectador.com/judicial/elecciones-2026-la-baraja-de-candidatos-bajo-la-lupa-de-la-justicia-que-buscan-curul-en-el-congreso/">Esta es la baraja de candidatos bajo la lupa de la justicia que buscan curul en el Congreso</a></li><li><a href="https://www.elespectador.com/politica/elecciones-colombia-2026/como-y-donde-votar-esto-es-todo-lo-que-tiene-que-saber-para-las-elecciones-de-este-8-de-marzo-noticias-hoy/" target="_blank" rel="" title="https://www.elespectador.com/politica/elecciones-colombia-2026/como-y-donde-votar-esto-es-todo-lo-que-tiene-que-saber-para-las-elecciones-de-este-8-de-marzo-noticias-hoy/">La guía definitiva para que ejerza su derecho a votar: esto es lo que debe saber</a></li><li><a href="https://www.elespectador.com/politica/elecciones-colombia-2026/char-torres-toro-uribe-amaya-las-estructuras-que-manejan-los-hilos-detras-de-elecciones-al-congreso-noticias-hoy/" target="_blank" rel="" title="https://www.elespectador.com/politica/elecciones-colombia-2026/char-torres-toro-uribe-amaya-las-estructuras-que-manejan-los-hilos-detras-de-elecciones-al-congreso-noticias-hoy/">Estas son las estructuras que manejan los hilos detrás de las elecciones al Congreso</a></li></ul><p>Si les gusta lo que hacemos, los invitamos a hacer un aporte en <a href="https://vaki.co/es/vaki/lapulla#patrocinios" target="_blank" rel="" title="https://vaki.co/es/vaki/lapulla#patrocinios">nuestra Vaki</a>.</p><p>¡No olviden suscribirse a <a href="https://www.youtube.com/channel/UCu2cUfy1hmjlcfZHzvVuEgg?view_as=subscriber" target="_blank" rel="" title="https://www.youtube.com/channel/UCu2cUfy1hmjlcfZHzvVuEgg?view_as=subscriber">nuestro canal de YouTube</a> y activar la campanita! 🔔</p><p>Pueden seguirnos en nuestras redes sociales: <a href="https://www.tiktok.com/@lapullaoficial" target="_blank" rel="" title="https://www.tiktok.com/@lapullaoficial">TikTok</a>, <a href="https://twitter.com/LaPullaOficial" target="_blank" rel="" title="https://twitter.com/LaPullaOficial">Twitter</a>, <a href="https://www.instagram.com/lapullaopinion/" target="_blank" rel="noopener noreferrer" title="https://www.instagram.com/lapullaopinion/">Instagram</a>, <a href="http://facebook.com/LaPullaOpinion" target="_blank" rel="noopener noreferrer" title="http://facebook.com/LaPullaOpinion">Facebook</a> y canales de <a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaRKdgO4dTnAMiWOX82W" target="_blank" title="https://whatsapp.com/channel/0029VaRKdgO4dTnAMiWOX82W">WhatsApp</a> y <a href="https://t.me/lapullaoficial" target="_blank" rel="noopener noreferrer" title="https://t.me/lapullaoficial">Telegram</a>.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.elespectador.com/resizer/v2/N3HETYDYSNHSZHJZ4NUXOOY53E.png?auth=e0af638907c2b593d9c62bd19e6872c43073ea44ff814622fea8db233bb3ecd1&amp;width=657&amp;smart=true" type="image/png" height="1081" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[NO VOTEN por estos candidatos al Congreso]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Precio del dólar hoy en Colombia: así cerró la moneda este 6 de marzo]]></title><link>https://www.elespectador.com/economia/finanzas-personales/precio-del-dolar-hoy-6-de-marzo-de-2026-en-colombia-noticias-hoy/</link><guid isPermaLink="true">https://www.elespectador.com/economia/finanzas-personales/precio-del-dolar-hoy-6-de-marzo-de-2026-en-colombia-noticias-hoy/</guid><dc:creator><![CDATA[Redacción Economía]]></dc:creator><description><![CDATA[Le contamos cómo la guerra en Oriente Medio impacta la tasa de cambio y cuál es el valor que registra hoy.]]></description><pubDate>Fri, 06 Mar 2026 19:55:48 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Le contamos cómo la guerra en Oriente Medio impacta la tasa de cambio y cuál es el valor que registra hoy.</p><figure><img src="https://www.elespectador.com/resizer/v2/WJGE2HVYHBEWVJIBWJD7CKGFL4.jpg?auth=0880dbfc8fd2f67903e03f6e20024b7c60bf168c8af2a3848e91aedddcbd4b51&width=657&smart=true"/><figcaption class="op-vertical-below op-small">Man looking through magnifying glass on a dollar banknote. Audit and financial research.<cite class="op-small">designer491</cite></figcaption></figure><p>El dólar cerró a la baja. la moneda estadounidense cerró las negociaciones del día en COP 3.700. lo que representa una caída de COP 5 frente al último precio del jueves (COP 3.775).</p><p>Por su parte, la Tasa Representativa del Mercado (TRM) para este 6 de marzo es de COP 3.767,94, de acuerdo con la Superintendencia Financiera.</p><h2><b>¿Cómo la guerra afecta el precio del dólar?</b></h2><p>El panorama en Medio Oriente, tras el ataque de Estados Unidos a Irán, influencia con fuerza las negociaciones de la moneda durante estos días.</p><p>El conflicto es clave porque la región resulta estratégica para el comercio, por el tránsito de las mercancías que pasan por el estrecho de Ormuz, especialmente el petróleo.</p><p>El crudo ha tenido un alza importante en el último día, superando los USD 85 por barril, lo que implica el precio más alto registrado desde julio de 2024.</p><p>Analistas también recuerdan que, ante este tipo de escenarios geopolíticos, se aumenta la aversión al riesgo y, por ende, el apetito por los activos refugio. Esto hace que la demanda de dólares, considerada como moneda estable, se incremente, lo que presiona al alza su valor. </p><p>Sin embargo, lo que hace contrapeso en Colombia es el precio del petróleo, porque al ser un país exportador de crudo, una buena parte de las divisas que entran se deben a sus exportaciones.</p><p>Desde Credicorp Capital se anticipa una jornada alcista, con los COP 3.760 como pivote, pudiendo cerrar en COP 3.790.</p><p>💰📈💱 <b>¿Ya se enteró de las últimas noticias </b><a href="https://www.elespectador.com/economia" title=""><b>económicas</b></a><b>? </b>Lo invitamos a verlas en <a href="https://www.elespectador.com/economia/" title="">El Espectador</a>.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.elespectador.com/resizer/v2/WJGE2HVYHBEWVJIBWJD7CKGFL4.jpg?auth=0880dbfc8fd2f67903e03f6e20024b7c60bf168c8af2a3848e91aedddcbd4b51&amp;width=657&amp;smart=true" type="image/jpeg" height="363" width="800"><media:description type="plain"><![CDATA[Man looking through magnifying glass on a dollar banknote. Audit and financial research.]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[“Cristo eligió como piedra angular a un embustero, un cobarde: en una palabra, un hombre”]]></title><link>https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/fernando-araujo-velez/cristo-eligio-como-piedra-angular-a-un-embustero-un-esnob-un-cobarde-en-una-palabra-un-hombre-gk-chesterton/</link><guid isPermaLink="true">https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/fernando-araujo-velez/cristo-eligio-como-piedra-angular-a-un-embustero-un-esnob-un-cobarde-en-una-palabra-un-hombre-gk-chesterton/</guid><dc:creator><![CDATA[Fernando Araújo Vélez]]></dc:creator><description><![CDATA[Jorge Luis Borges escribió a menudo sobre G.K. Chesterton. Tal vez, decían sus investigadores y críticos, intentaba comprender...]]></description><pubDate>Sun, 12 Apr 2026 11:10:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Jorge Luis Borges escribió a menudo sobre G. K. Chesterton. Tal vez, decían sus investigadores y críticos, intentaba comprender por qué si podría haber sido Poe o Kafka, había preferido ser él, Chesterton, y por qué él le agradecía una y cientos de veces por haberse inclinado hacia esa opción. Chesterton luchó contra los manuales de ocasión por ser él, y a los cuarenta y tantos años decidió oficializarse como católico. En palabras de Borges, “Pasó de la fe anglicana a la católica basada, según él, en el buen sentido. Infirió que lo extraño de dicha fe está en armonía con lo extraño del universo, así como la peculiar forma de una llave se adapta perfectamente a la forma especial de una cerradura”. Para él, aquella decisión perjudicó su fama, ya que los ingleses lo redujeron a ser un “mero propagandista católico”.</p><p>Chesterton se reunía de cuando en cuando con George Bernard Shaw. Hablaban, discutían, se escribían, debatían y posaban a regañadientes para una que otra fotografía. Uno, Shaw, era partidario del “Súperhombre”. El otro, Chesterton, le respondía: “El señor Shaw no logra comprender que para nosotros aquello que es precioso y digno de amor es el hombre, el viejo bebedor de cerveza, creador de formas de fe, combativo, falaz y respetable. Y las cosas basadas en esta criatura permanecen a perpetuidad; las cosas basadas en la fantasía del Superhombre han muerto con las civilizaciones moribundas que las generaron. Cuando, en un momento simbólico, estaba colocando las bases de Su gran sociedad, Cristo no eligió como piedra angular al genial Pablo ni al místico Juan, sino a un embustero, un esnob, un cobarde: en una palabra, un hombre”. </p><p>Chesterton había incluido a Shaw en su libro “Herejes”, de 1905, y consideraba que tenía la audacia de ver y pensar el mundo y la vida de un modo distinto al suyo. “Lo tomo en cuenta como un hereje, es decir, como un hombre cuya filosofía es sumamente sólida, sumamente coherente y sumamente infundada”, escribió. Era un hombre de medidas casi infinitas. Inmenso. Su inmensidad lo llevó a la muerte en 1935, apenas cumplidos los 62 años. Había decidido comprender, y había comprendido que para escribir sólo una cosa era necesaria, todo, como lo repitió Borges al final de unas charlas que dio en la Universidad de Columbia en 1972. Aquel “todo” eran Dios, su contrario, la fe, el descreimiento, el dolor, la alegría, las ironías a las que era tan adepto, la libertad, el hacer y también el no hacer. </p><p>“Todo” eran la risa y las razones de su risa, y tratar de inducir a los humanos a ver lo maravillosamente humano de sus vidas. Las contradicciones, las pocas certezas y los eternos interrogantes. Cuando murió, Mircea Eliade dijo, palabras más, palabras menos, que Inglaterra y el mundo cristiano habían perdido a su gran contradictor, y que sin él, todo sería confuso. </p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Despelote]]></title><link>https://www.elespectador.com/opinion/caricaturistas/mheo/mheo-452/</link><guid isPermaLink="true">https://www.elespectador.com/opinion/caricaturistas/mheo/mheo-452/</guid><dc:creator><![CDATA[. Mheo]]></dc:creator><description><![CDATA[Esta es la caricatura de Mheo de hoy.]]></description><pubDate>Sun, 12 Apr 2026 11:00:01 +0000</pubDate><content:encoded></content:encoded><media:content url="https://www.elespectador.com/resizer/v2/7XLNKSR6AFHGRG4Q3HRLTVUE6U.jpg?auth=421c545a3f042bf8c8e9a59373b80ef8fe214c3567e06e5887d84c60b4ccb7f7&amp;width=657&amp;smart=true" type="image/jpeg" height="4564" width="6856"><media:description type="plain"><![CDATA[Caricaturas]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[La Ché]]></title><link>https://www.elespectador.com/opinion/caricaturistas/la-che/la-che-590/</link><guid isPermaLink="true">https://www.elespectador.com/opinion/caricaturistas/la-che/la-che-590/</guid><dc:creator><![CDATA[Cecilia Ramos]]></dc:creator><description><![CDATA[Esta es la caricatura de La Ché de hoy.]]></description><pubDate>Sun, 12 Apr 2026 11:00:01 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p> </p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.elespectador.com/resizer/v2/KHDD5T64VZCZ3OB2TFVHURLTX4.png?auth=da390c7ad67901a8f56d3e992df93470fa772406b41edd420ba291d5a75c72a9&amp;width=657&amp;smart=true" type="image/png" height="640" width="980"><media:description type="plain"><![CDATA[La Ché]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Licencia Roa]]></title><link>https://www.elespectador.com/opinion/caricaturistas/zuleta-zuleta/inundaciones-13/</link><guid isPermaLink="true">https://www.elespectador.com/opinion/caricaturistas/zuleta-zuleta/inundaciones-13/</guid><dc:creator><![CDATA[Raúl Fernando Zuleta Zuleta]]></dc:creator><description><![CDATA[Esta es la caricatura de Zuleta de hoy.]]></description><pubDate>Sun, 12 Apr 2026 11:00:01 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p> </p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.elespectador.com/resizer/v2/QRQR6GBIFFE4TNCYYU5XYY6Z5M.jpg?auth=5c68aa565fa802cc3f1af708d690582cc4faa6b1d11c606397859f98436f7a9a&amp;width=657&amp;smart=true" type="image/jpeg" height="3950" width="6036"><media:description type="plain"><![CDATA[Caricaturas]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Mico]]></title><link>https://www.elespectador.com/opinion/caricaturistas/mico/mico-219/</link><guid isPermaLink="true">https://www.elespectador.com/opinion/caricaturistas/mico/mico-219/</guid><dc:creator><![CDATA[Carlos Mario Gallego]]></dc:creator><description><![CDATA[Esta es la caricatura de Mico de hoy.]]></description><pubDate>Sun, 12 Apr 2026 11:00:01 +0000</pubDate><content:encoded></content:encoded><media:content url="https://www.elespectador.com/resizer/v2/S5ITH4B3A5GBNHJRZYX4QJTDEQ.jpg?auth=1acbdeb2f1cb5bbc33fe75e82f28695ab9636e1387a86f97635cd46fe737a06d&amp;width=657&amp;smart=true" type="image/jpeg" height="1992" width="2993"><media:description type="plain"><![CDATA[Caricaturas]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Nieves]]></title><link>https://www.elespectador.com/opinion/caricaturistas/nieves/nieves-907/</link><guid isPermaLink="true">https://www.elespectador.com/opinion/caricaturistas/nieves/nieves-907/</guid><dc:creator><![CDATA[Consuelo Lago]]></dc:creator><description><![CDATA[Esta es la caricatura de Nieves de hoy.]]></description><pubDate>Sun, 12 Apr 2026 11:00:01 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p> </p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.elespectador.com/resizer/v2/FU57DJFLDBBD7OKA7E6CUTPYXU.jpg?auth=61acfb9544ec454ac122417f09032eb9d6a28458161c4c74f5535b03f3397b0d&amp;width=657&amp;smart=true" type="image/jpeg" height="762" width="1163"><media:description type="plain"><![CDATA[Caricaturas]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Del otro lado]]></title><link>https://www.elespectador.com/opinion/caricaturistas/osuna/del-otro-lado/</link><guid isPermaLink="true">https://www.elespectador.com/opinion/caricaturistas/osuna/del-otro-lado/</guid><dc:creator><![CDATA[Héctor Osuna]]></dc:creator><description><![CDATA[Esta es la caricatura de Osuna de hoy.]]></description><pubDate>Sun, 12 Apr 2026 11:00:01 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p> </p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.elespectador.com/resizer/v2/3VQL4CPCNJBI7NUSL23CBK6FK4.jpg?auth=4f4e500d77fab83d6f92b4b64b32afa5a25777fd0666516c0ab91802f59a0176&amp;width=657&amp;smart=true" type="image/jpeg" height="2010" width="3070"><media:description type="plain"><![CDATA[Caricaturas]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Cándida]]></title><link>https://www.elespectador.com/opinion/caricaturistas/jarape/candida-837/</link><guid isPermaLink="true">https://www.elespectador.com/opinion/caricaturistas/jarape/candida-837/</guid><dc:creator><![CDATA[Jairo Peláez Rincón]]></dc:creator><description><![CDATA[Esta es la caricatura de Jarape de hoy.]]></description><pubDate>Sun, 12 Apr 2026 11:00:01 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p> </p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.elespectador.com/resizer/v2/E66CMV5I5VDQPMZWZYOKMA2DIQ.jpg?auth=77b30ab4e4492095586efa786a2ae6c2176dc2473a6f65e9a123404b4fd720e2&amp;width=657&amp;smart=true" type="image/jpeg" height="2832" width="4328"><media:description type="plain"><![CDATA[Caricaturas]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Cartones de Garzón]]></title><link>https://www.elespectador.com/opinion/caricaturistas/garzon/cartones-de-garzon-238/</link><guid isPermaLink="true">https://www.elespectador.com/opinion/caricaturistas/garzon/cartones-de-garzon-238/</guid><dc:creator><![CDATA[Alfredo Garzón]]></dc:creator><description><![CDATA[Esta es la caricatura de Garzón sobre las elecciones de hoy.]]></description><pubDate>Sun, 12 Apr 2026 11:00:01 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p> </p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.elespectador.com/resizer/v2/DKIZV2C3LFDJZICCEDBYC2DH4Q.jpg?auth=e314d673cadae8291b058b63bc8aec012bbe1b4f66111a72ff183f4b35e2fa7c&amp;width=657&amp;smart=true" type="image/jpeg" height="2265" width="3460"><media:description type="plain"><![CDATA[Caricaturas]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Futuro billete]]></title><link>https://www.elespectador.com/opinion/caricaturistas/osuna/futuro-billete/</link><guid isPermaLink="true">https://www.elespectador.com/opinion/caricaturistas/osuna/futuro-billete/</guid><dc:creator><![CDATA[Héctor Osuna]]></dc:creator><description><![CDATA[Esta es la caricatura de Osuna de hoy.]]></description><pubDate>Sun, 12 Apr 2026 11:00:01 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p> </p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.elespectador.com/resizer/v2/WJDJQ2JVZFEPRHZM5W3T6LMEBM.jpg?auth=7703cfd6511979b72298674ad7d4acadfcbca21222572a4c563f0c337adbba6f&amp;width=657&amp;smart=true" type="image/jpeg" height="2034" width="3108"><media:description type="plain"><![CDATA[Caricaturas]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[¡Periodicazo a tus derechos!]]></title><link>https://www.elespectador.com/opinion/caricaturistas/chocolo/chocolo-397/</link><guid isPermaLink="true">https://www.elespectador.com/opinion/caricaturistas/chocolo/chocolo-397/</guid><dc:creator><![CDATA[. Chócolo]]></dc:creator><description><![CDATA[Esta es la caricatura de Chócolo de hoy.]]></description><pubDate>Sun, 12 Apr 2026 11:00:01 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p> </p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.elespectador.com/resizer/v2/5MXMXUEIEJDEVJX2Z2UU7T6EX4.jpg?auth=34ccda45720a8319eafd0a17dd3698fab4a7ea8ebd9c814acb939e88285791e3&amp;width=657&amp;smart=true" type="image/jpeg" height="1654" width="2480"><media:description type="plain"><![CDATA[Chócolo]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Roy y Zamora]]></title><link>https://www.elespectador.com/opinion/caricaturistas/osuna/roy-y-zamora/</link><guid isPermaLink="true">https://www.elespectador.com/opinion/caricaturistas/osuna/roy-y-zamora/</guid><dc:creator><![CDATA[Héctor Osuna]]></dc:creator><description><![CDATA[Esta es la caricatura de Osuna de hoy.]]></description><pubDate>Sun, 12 Apr 2026 11:00:01 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p> </p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.elespectador.com/resizer/v2/E7W4PVBSRBBONFPFOU3WFEEHQI.jpg?auth=1d7ade1ee1f59b0556e77b4d66006b7b193c6f7ad5d37163ea33581a31b45b74&amp;width=657&amp;smart=true" type="image/jpeg" height="1952" width="2982"><media:description type="plain"><![CDATA[Caricaturas]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[La felicidad de Félix]]></title><link>https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/hector-abad-faciolince/la-felicidad-de-felix/</link><guid isPermaLink="true">https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/hector-abad-faciolince/la-felicidad-de-felix/</guid><dc:creator><![CDATA[Héctor Abad Faciolince]]></dc:creator><description><![CDATA[“Por un motivo que diré, me he interesado últimamente por el nombre Félix”: Héctor Abad]]></description><pubDate>Sun, 12 Apr 2026 05:12:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Por un motivo que diré, me he interesado últimamente por el nombre Félix. He buscado en mi memoria oscuros antepasados y personas ilustres que llevaran ese nombre. Entre los familiares encontré a un tatarabuelo, Félix Mesa, el padre de mi bisabuela Merceditas Mesa (más conocida como mamá Ditas, mujer pía como pocas, cuyo nombre no debe escribirse como hacen mis primos: Mamaditas).</p><p>Decía mi abuelo Antonio que su abuelo, papá Félix, bajaba de Jericó dos veces al año, a pie limpio, a bañarse en un chorro de la quebrada La Virgen, ya en tierra caliente, casi llegando al Cauca, en terrenos de una finca suya, La Inés. El chorro, aunque mermado, existe todavía y aún lleva su nombre: “el chorro de papá Félix”. Un hermano de mi abuelo, mi padrino, Elías Abad Mesa, sostenía que su abuelo no iba descalzo, sino de alpargatas y que el chorro no se llamaba así por los únicos dos baños anuales de papá Félix, sino porque aquel, que jamás sufrió de la próstata, lo tenía portentoso. Nunca se ponían de acuerdo mi abuelo y su hermano.</p><p>Los personajes famosos que ilustran este nombre feliz tienen historias más limpias y menos profanas. Felix Mendelssohn es uno de los compositores más prodigiosos de la historia de la música. Su familia de judíos alemanes produjo muchos genios. Basta recordar, de este Felix, dos composiciones que me han dado gran consuelo y serenidad en momentos oscuros de la vida: su <a href="https://open.spotify.com/track/3wlT6qqsjhIEsLztmrhYN4?si=0623c98adefd4b30" rel="">Concierto para violín en Mi menor</a>, Opus 64 y sus <a href="https://open.spotify.com/track/24lh2z8T2suwGctBInqDkk?si=0934b5d154b6459e" rel="">Lieder sin palabras</a>.</p><p>Otro Félix si se quiere más genial aún fue Félix Lope de Vega (el fénix de los ingenios). Una de mis más sabias maestras de literatura castellana, Maria Grazia Profeti, no lo consideraba en absoluto inferior a Shakespeare como autor de comedias y tragedias. Félix Lope escribió su propia Romeo y Julieta (<i>Castervines y Monteses</i>), un drama revolucionario ante litteram (<i>Fuenteovejuna</i>), un Don Juan maravilloso (<i>El caballero de Olmedo</i>) y cientos de otras comedias que enseñan deleitando, como mi preferida, <i>El perro del hortelano</i>, que ni come ni deja comer. El problema con Félix Lope, como con Salamanca, es que España, a diferencia de Inglaterra, no se sabe vender. Lope sería otro Shakespeare con solo promover más la lectura de sus poemas y dramas, y Salamanca no sería menos que Oxford o Cambridge, pero le falta plata, apoyo público, privado, y publicidad.</p><p>Hay otro Félix más, que es quizá el que despierta en mí más risa y simpatía o, mejor dicho, el que mejor me cae: Félix M. Samaniego, gran poeta y fabulista del siglo XVIII. Sus poemas libertinos y procaces, muy entretenidos, le granjearon la persecución de la Iglesia y de las mentes mojigatas de su tierra. Sus fábulas, como las de su maestro Iriarte, son graciosas e inolvidables. Cuando yo era niño tuve la suerte de que me obligaran a aprenderme algunas de memoria.</p><p>En las últimas semanas tuve la tentación de hacer cuentas alegres con un premio millonario que gracias a mi buena estrella no me gané. Confieso que cada vez que empezaba a gastarme la lotería sin tenerla, me recitaba su fábula de <i>La Lechera</i>, que termina así: “No seas ambiciosa/ de mejor o más próspera fortuna/ que vivirás ansiosa/ sin que pueda saciarte cosa alguna./ No anheles impaciente el bien futuro,/ mira que ni el presente está seguro”. Y cuando finalmente ese premio cayó en mejores manos, también en Félix Samaniego encontré mi consuelo, en su estupenda fábula “Del Pastor y el Filósofo”. En ella se lee que no hay mejor cosa que vivir una vida apartada y frugal: “ni envidioso ni envidiado”.</p><p>Y es así como vive el más grande y verdadero premio que acaba de darme la vida en este florido mes de abril: un plácido y sano bebé de cuatro kilos, Félix Abad Bellocq, ítalo-colombo-argentino, cosmopolita de nacimiento, a mucho honor, y nieto mío. La Biblia enseña cuál es la mayor bendición, que no son los honores ni el dinero: “Que veas a los hijos de tus hijos”. Tres veces he recibido ya ese premio y esa feliz bendición. No se puede pedir más.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.elespectador.com/resizer/v2/IQ5TMZH27NFQRALXJGVQXIV52Q.jpg?auth=b9aba22f228414e5417f692feca601414b0a34ff088b39f8c48627ed64f89e12&amp;width=657&amp;smart=true" type="image/jpeg" height="600" width="900"><media:description type="plain"><![CDATA[Héctor Abad Faciolince Columnista El Espectador]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[El lugar de las cosas]]></title><link>https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/laura-ardila-arrieta/el-lugar-de-las-cosas/</link><guid isPermaLink="true">https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/laura-ardila-arrieta/el-lugar-de-las-cosas/</guid><dc:creator><![CDATA[Laura Ardila Arrieta]]></dc:creator><description><![CDATA[“Hay gestos que no cambian el mundo, pero lo corrigen un poco”: Laura Ardila Arrieta]]></description><pubDate>Sun, 12 Apr 2026 05:11:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Hay gestos que no cambian el mundo, pero lo corrigen un poco.</p><p>Hace más o menos tres meses, una señora española llamada Rosa Castejón se comunicó con la embajada de Colombia en España. Jubilada, asturiana, de 66 años, dijo que, desde hacía décadas, guardaba en su casa unas piezas que no le pertenecían. Las adquirió de manera formal, pagó por ellas, pero no eran suyas. </p><p>Fue entre julio de 1990 y junio de 1991, año en el que vivió en Colombia después de casarse con un colombiano con el que se conoció trabajando ambos en Alemania. Durante un paseo a San Agustín, entre paisajes de piedras que hablan, unos vendedores que abordaban a los turistas le ofrecieron los objetos de aspecto antiguo como souvenir. </p><p>Los tuvo de adorno por años como se tienen algunas cosas: sin hacerse demasiadas preguntas. Los mantuvo incluso después de su divorcio. Hasta que con el tiempo —esa forma lenta de la conciencia— comenzó a sentirse incómoda con ellos. “Yo misma me pongo de mal humor cuando leo que hay columnas de monasterios españoles en casa de millonarios de la Florida. Alguien me ha preguntado «¿y cuánto te darán por esto?» y yo digo: «es que esto no es mío, es de ellos»”, me dice minutos antes del breve y privado acto de devolución oficial en un salón de la embajada en Madrid.</p><p>Es 23 de marzo de 2026 a mediodía y Rosa está sentada frente al embajador Eduardo Ávila. Viajó expresamente a la ciudad para el encuentro y se regresa por la tarde a su región natal. Señala sentirse abrumada, pues nunca pensó que su llamada de hace varias semanas derivaría en el encuentro con un alto funcionario del gobierno colombiano.</p><figure><img src="https://www.elespectador.com/resizer/v2/XTXWVHUQ6NCVTPAQFYVL4XIDGI.png?auth=66e48a73e03ba83241562eada36e3a74f8f6a09774abcd4223e1f7158dcda376&width=657&smart=true"/><figcaption class="op-vertical-below op-small">La jubilada española Rosa Castejón en compañía del embajador de Colombia en España, Eduardo Ávila.<cite class="op-small">Rony Muñoz</cite></figcaption></figure><p>Después de la comunicación de Rosa, la embajada le pidió a la mujer fotografías de las piezas y las envió al Icanh (Instituto Colombiano de Antropología e Historia y máxima autoridad sobre el patrimonio arqueológico), que contestó que efectivamente se trataba de objetos compatibles con piezas precolombinas de la zona de San Agustín. Se entiende que fueron feriados, como tantos otros hallazgos/vestigios de lo que somos, en el contexto de guaquería histórica que se ha dado en los grandes lugares de yacimientos arqueológicos.</p><p>Y ahora aquí están ellas —antes de ser enviadas físicamente al Icanh para empezar un proceso de valoración y tratamiento— sobre una mesa larga, en medio del envoltorio de plásticos en el que las trajo Rosa para protegerlas: dos figuras antropomorfas, ambas con un sólo brazo; un cuenco de color café, el pedestal desprendido de ese cuenco tipo copa y una vasija intacta de cuello corto pintada en la superficie. Cinco piezas de cerámica para ser repatriadas. Para volver a su puesto.</p><figure><img src="https://www.elespectador.com/resizer/v2/EF427AXPAJA2FNNJ3GALTM5FNA.png?auth=35b47cac7fc07548655f88061e9a7c307545820b18ef39c6cff5db07594b4f54&width=657&smart=true"/><figcaption class="op-vertical-below op-small">Son cinco las piezas de San Agustín que devolvió al Estado Rosa Castejón.<cite class="op-small">Rony Muñoz</cite></figcaption></figure><p>Esto ocurre mientras Colombia insiste —como comenzó a hacerlo desde los 70— a España en la devolución del llamado “Tesoro Quimbaya”: 122 piezas de oro elaboradas hace más de 1.300 años y halladas en Filandia (Quindío) en 1890, que se exponen en el Museo de América en Madrid. El presidente godo Carlos Holguín Mallarino se lo regaló hace más de un siglo a la reina regente de España, María Cristina de Habsburgo. Un regalo ilegal, según nuestra Corte Constitucional. El gobierno español aún no responde por escrito la solicitud que el gobierno Petro le envió en 2024, me explica el embajador Ávila. Pero ha dado declaraciones a medios asegurando que no devolverán los objetos, pues estos ya hacen parte de su patrimonio nacional. Por ahora, desde la embajada no se atrincheran en la discusión alrededor de la titularidad y piensan en acciones conjuntas para que los disfruten “en los dos lados”.</p><p>Rosa Castejón, que creció oyendo historias de desplazamiento, pues junto a sus padres tuvo que emigrar a Alemania durante la dictadura franquista, no necesitó años de debate y diplomacia para decidir lo justo en su caso. El suyo es el rostro del contraste. De la ética que sabe el lugar de las cosas. </p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.elespectador.com/resizer/v2/EF427AXPAJA2FNNJ3GALTM5FNA.png?auth=35b47cac7fc07548655f88061e9a7c307545820b18ef39c6cff5db07594b4f54&amp;width=657&amp;smart=true" type="image/png" height="4000" width="5328"><media:description type="plain"><![CDATA[Son cinco las piezas de San Agustín que devolvió al Estado Rosa Castejón.]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Rony Muñoz</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[El banco, el ministro y el presidente]]></title><link>https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/rodrigo-uprimny/el-banco-el-ministro-y-el-presidente/</link><guid isPermaLink="true">https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/rodrigo-uprimny/el-banco-el-ministro-y-el-presidente/</guid><dc:creator><![CDATA[Rodrigo Uprimny]]></dc:creator><description><![CDATA[“Irónico que este bloqueo lo haga un gobierno que tanto se queja de que existen bloqueos institucionales”: Rodrigo Uprimny]]></description><pubDate>Sun, 12 Apr 2026 05:11:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>El conflicto entre el gobierno y la Junta del Banco de la República (JBR), debido a que ésta incrementó la tasa de interés de referencia en 1 %, tiene al menos cuatro dimensiones que deben ser distinguidas para lograr una mejor discusión. </p><p>Los cuatro integrantes de la JBR que votaron a favor del incremento y varios analistas que han apoyado la medida, como Salomón <a href="https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/salomon-kalmanovitz/el-abandono-del-cargo/" rel="">Kalmanovitz</a>, consideraron que era necesaria por el aumento de las expectativas inflacionarias y la incertidumbre generada por la guerra en Irán. Sin embargo, otros integrantes de la JBR, como <a href="https://www.youtube.com/watch?v=CZU5nY1IzK4" rel="">César Giraldo</a>, consideraron que no son claras las presiones inflacionarias y que en todo caso éstas provendrían de choques de oferta. Consideran entonces que el incremento de la tasa no sirve para contener la inflación, por cuanto ésta no deriva de un exceso de demanda, por lo cual es una medida que afecta innecesariamente el crecimiento y el empleo. </p><p>Una primera discusión es sobre la validez jurídica de la medida. Petro la ha calificado de <a href="https://x.com/RTVCnoticias/status/2039388825227583524" rel="">inconstitucional</a>, esencialmente con el argumento de que la JBR no habría respetado su deber de coordinar sus medidas con la política económica general. No comparto su tesis: la decisión es constitucional y jurídicamente válida. </p><p>El presidente tiene razón en que la Constitución establece ese deber de coordinación y que, como lo ha señalado la Corte Constitucional en la Sentencia <a href="https://www.corteconstitucional.gov.co/relatoria/1999/C-481-99.htm" rel="">C-481 de 1999</a> (tal vez la más importante sobre el tema), esto significa que, si bien la finalidad básica de la JBR es “preservar el poder adquisitivo de la moneda (CP art. 373), no puede sin embargo ser indiferente a los resultados de sus decisiones sobre el empleo y el crecimiento, que explícitamente debe tomar en consideración”. Por eso el ministro hace parte de la JBR (que no es usual en otras regulaciones de la banca central) y ésta no sólo debe preocuparse de la inflación: tiene que mirar también el impacto de sus decisiones en otras variables macroeconómicas, como el PIB. Ahora bien, en este caso la JBR efectivamente lo hizo, como lo muestra la <a href="https://www.banrep.gov.co/es/noticias/minutas-banrep-marzo-2026" rel="">correspondiente minuta</a> de la sesión. </p><p>El gobierno tiene derecho a no compartir el análisis y la decisión de la JBR, pero no puede pretender que ésta se someta a los criterios presidenciales ya que esto acabaría con su autonomía, que la Constitución protege para preservar la estabilidad monetaria. Por eso la referida sentencia de la Corte aclara que la coordinación “no debe entenderse como la imposición de una colaboración con determinada política económica de un gobierno, sino como la búsqueda de coherencia y cooperación entre las autoridades económicas”.</p><p>Por eso, y esa es la segunda dimensión de este debate, es inaceptable que el ministro de Hacienda haya resuelto dejar de asistir a las sesiones de la JBR por no compartir sus medidas. Esto sí es inconstitucional y representa un bloqueo de parte del gobierno a las labores de un órgano autónomo, pues es el ministro quien preside la JBR. Irónico que este bloqueo lo haga un gobierno que tanto se queja de que existen bloqueos institucionales. Ojalá el ministro reconsidere su imprudente decisión, que puede implicarle, además, responsabilidades disciplinarias e incluso penales. </p><p>La tercera dimensión del debate es si la regulación constitucional de la autonomía de la JBR es apropiada o amerita ser repensada. Yo tiendo a compartirla, pero creo que son posibles ajustes que la mejoren. Por su complejidad es un punto que espero abordar más sistemáticamente en otra oportunidad. </p><p>La cuarta y última discusión, que es la que ha concentrado el debate público, es si el alza fue o no una buena medida. Yo comparto muchas de las críticas de Giraldo, pero independientemente de eso, creo que es un debate necesario, que debe darse públicamente sin que pueda considerarse que afecte la autonomía de la JBR. La JBR es una autoridad con enorme impacto, por lo cual sus decisiones deben estar sometidas al escrutinio público. Pero esta discusión debe darse sin estigmatizaciones: sin santificar a la JBR pero tampoco demonizándola. </p><p><i>* Investigador de Dejusticia y profesor Universidad Nacional. </i></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.elespectador.com/resizer/v2/ED5GRVF2NFCSRHD4UQCM4YXUXU.jpg?auth=030a9582e33638e0ae725e1d23fbd27b871b09857254e6a16eea265b852c4719&amp;width=657&amp;smart=true" type="image/jpeg" height="600" width="900"><media:description type="plain"><![CDATA[Rodrigo Uprimny, columnista de opinión de El Espectador.]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Que vengan los debates]]></title><link>https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/ramiro-bejarano-guzman/que-vengan-los-debates/</link><guid isPermaLink="true">https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/ramiro-bejarano-guzman/que-vengan-los-debates/</guid><dc:creator><![CDATA[Ramiro Bejarano Guzmán]]></dc:creator><description><![CDATA[“Es antidemocrático y un disparate asegurar que un candidato ya está derrotado sin que se hayan celebrado las elecciones”: Ramiro Bejarano]]></description><pubDate>Sun, 12 Apr 2026 05:11:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Llevamos meses oyendo a los aspirantes a la presidencia y en plata blanca solo tenemos recuerdo de sus insultos mutuos, lo cual no basta para que la ciudadanía esté bien y suficientemente informada. </p><p>En efecto, con tanto precandidato y luego con un número significativo de candidatos, la mayoría de los sufragantes ha quedado despistada, y si a eso le agregamos la proliferación de encuestas nada creíbles y contradictorias, el mal puede resultar incurable. Por ejemplo, es muy frecuente oír a varias personas de procedencia derechista sostener que van a votar con desgano por Paloma, pero porque Fajardo ya está derrotado. Y esos son los más benévolos, porque hay quienes andan furiosos con Fajardo por no haber participado en ninguna consulta y pretenden castigarlo no votando por él. Es antidemocrático y un disparate asegurar que un candidato ya está derrotado sin que se hayan celebrado las elecciones. Si seguimos por ese camino pues bastaría eliminar las elecciones y dejar que los encuestadores digan quién es el elegido según sus querencias y necesidades económicas, que en últimas son las que gobiernan a algunos de esos mercenarios medidores de opinión y de intenciones de voto.</p><p>Argumentos como esos están confirmando que al ciudadano no le están llegando las propuestas de cada quien, precisamente porque los extremos no permiten apreciar de qué tamaño es la discusión y cuál es su rumbo. Por lo pronto, lo único claro es que todavía nada está decidido.</p><p>Fajardo hizo bien en no someterse a ninguna consulta, empezando por la del Centro Democrático, pues de haberlo hecho habría salido derrotado y habría tenido que cargar la pesada maleta de contradicciones de Paloma y del camaleón Oviedo. Y está fuera de duda que allí habría naufragado porque los uribistas no votarían por él, ni Álvaro Uribe habría dejado de hacer campaña en favor de su ahijada payanesa de estirpe pastranista. En ese experimento es notorio que Paloma ganó por fuerza de que su padre eterno, Uribe, le hizo el trabajo presentándose con ella en todas partes, pero también porque en la consulta no pudo participar Miguel Uribe Turbay. Y es también ostensible que si Fajardo políticamente aún sigue vivo es precisamente por su coherencia y por no renunciar a su independencia.</p><p>Por discusiones como esas se hace necesario que se legisle en el sentido de imponer a quien aspire a la presidencia la obligación de asistir a debates públicos, so pena de que si no lo hace se le sancione, como en México y Argentina. Por supuesto, eso también debería cobijar a los medios de comunicación para propiciar escenarios en los que se respeten todas las opciones y el país pueda ser testigo de lo que están proponiendo sus dirigentes. Ningún candidato quiere confrontarse con otros, salvo por los enfrentamientos en el Senado entre Paloma y Cepeda que algunos cuestionan alegando la bobería de que ese no es el escenario para controversias entre candidatos, como si el parlamento no fuese por esencia el sitio para discutir.</p><p>En efecto, Cepeda no va a debates, mientras el “cachorro” De la Espriella, experto en vociferar y amenazar, promete que sólo asistirá si Cepeda se presenta. Ninguno de los dos está dispuesto a deliberar delante de opinadores o expertos independientes no matriculados, como lo son la mayoría de los flamantes comentaristas electorales. Además, De la Espriella sostiene que nunca discutirá con Paloma, pues con ella apenas sostendrá conversatorios. Y a todas estas Paloma reta a sus contradictores para debatir, pero sobre los temas de su conveniencia como la paz total, porque no está interesada en que esa confrontación dialéctica se extienda al legado atroz de los gobiernos de Uribe y Duque. Sacando el cuerpo le rinde, como cuando eludió la pregunta sobre la relación de su pariente político Andrés Pastrana con Jeffrey Epstein y terminó hablando de las FARC.</p><p>Los candidatos solo hablan con los periodistas militantes de sus causas y así se limita el debate público vigoroso, trascendental para tomar la decisión electoral más importante. Hoy elegimos con base en circos y pan, los programas no importan. La obligatoriedad de los debates ayudaría a remediar ese vacío. Como van las cosas esta contienda electoral será recordada por los alaridos de casi todos los candidatos.</p><p><b>Adenda.</b> Ahora el minjusticia, desde la penumbra de su desempeño, desliza su taimada sugerencia de la reelección presidencial con un período intermedio y por una sola vez. ¡Lo que faltaba!</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.elespectador.com/resizer/v2/TNN2MDCJ7RC77BUGCRKDX4E7WA.jpg?auth=e0166c9d83a246194668f61892bc729f9dbecdcab6319d3018c8b73b0c0dd897&amp;width=657&amp;smart=true" type="image/jpeg" height="600" width="900"><media:description type="plain"><![CDATA[Ramiro Bejarano Columnista El Espectador]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Tola y Maruja dan ideas a Petro de cómo conseguir más plata]]></title><link>https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/tola-y-maruja/tola-y-maruja-dan-ideas-a-petro-de-como-conseguir-mas-plata/</link><guid isPermaLink="true">https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/tola-y-maruja/tola-y-maruja-dan-ideas-a-petro-de-como-conseguir-mas-plata/</guid><dc:creator><![CDATA[Tola y Maruja]]></dc:creator><description><![CDATA[“¿Qué tal si le vendemos a Italia el cupo pal mundial de fúrbol?”: Tola y Maruja]]></description><pubDate>Sun, 12 Apr 2026 05:10:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p><iframe src="https://widget.spreaker.com/player?episode_id=71241777&theme=light&playlist=false&playlist-continuous=false&chapters-image=true&episode_image_position=right&hide-logo=false&hide-likes=false&hide-comments=false&hide-sharing=false&hide-download=true%22 width="100%" height="200px" title="Tola y Maruja dan ideas a Petro de cómo conseguir más plata" frameborder="0"></iframe</p><p>El presidente Petro llegó a la cocina y nos la tiró prendida: Tías, estamos en los rines, el gobierno se quedó sin cinco y necesito biyullo para estas elecciones o perdemos.</p><p>De eso te queríamos hablar, Tavo -le dijo Tola sirviéndole una tazaota de café cargao-: Maruja y yo estuvimos reventando cabeza y llegamos a la conclusión que es mejor que el petrismo pierda.</p><p>Sí Tavo, les conviene perder -metí la cucharada-. Vea: si gana la derecha o el centro y sumercé entrega el poder sin renegar, la gente les deja de tener miedo de que ustedes se quedan a las malas.</p><p>Y como el petrismo tiene la bancada más grande y las mejores “bodegas”, se van a lucir haciendo oposición pues el gobierno que viene será malo porque le dejan la olla raspada y Ecopetrol quebrao.</p><p>Entonces vustedes van a crecer en seguidores y podrán organizar los mejores estallidos sociales, de modo que llegarán al 2030 muy alentaos y ahí sí van a lograr una mayoría en el Congreso y tenga pa que lleve su costituyente.</p><p>No tías, ustedes se me están es torciendo… ¿qué les ofreció Apetardo de la Espriella? No Tavo, no es eso… claro que la verdá verdá es que el Tigre sí nos ofreció ser sus asesoras de vestuario.</p><p>Necesitamos plata ya, tías… A ver, hagamos una lluvia de ideas. Pues a mí lo primero que se me ocurre es vender empanadas -dijo Tola-, aprovechando que Maruja hace un ají alucinante.</p><p>Eso está bien -dije yo-, pero es un negocio muy chichigüero… Pensemos en cosas más mejores… ¿qué tal si le vendemos a Italia el cupo pal mundial de fúrbol?</p><p>¡Eso me gusta! -esclamó el presidente Petro-, de todos modos esa recua de troncos uribistas blanquitos acomodaos no van a llegar a ningún Pereira. Adhiero.</p><p>También podríamos juntar la Oficina de Envigao, el Clan del Golfo, Iván Mordisco y el cartel de Sinaloa y armar una unión temporal pa recuperar Panamá y se lo ofrecemos a Donaltrón -propuso Tola.</p><p>O le vendemos a San Andrés -dije yo-. Ese moneco pecueco no pudo comprar Groelandia, pues que nos compre la isla y que le ponga hielo… él sabe cambiar el clima.</p><p>Hace rato vengo con esta idea, a ver qué les parece -dije yo-: si Colombia es el primer produtor mundial de alias, ¿por qué no los esportamos? Vea: en los países nórdicos los delincuentes no tienen alias y al gobierno le toca poneles un alias de oficio.</p><p>Maruja tiene razón -me apoyó Tola-, la aliasdiversidá de Colombia es riquísima: Chiquito Malo, Primo Gay, Pesebre, Fritanga, Chupeta, Rasguño, Boliqueso, Papá Pitufo, Carecuchillo, Lindolfo, Patecumbia…</p><p>Y no olvidemos los impuestos -dije yo-, le podríamos poner un impuesto a las viejas que se pongan silicona, a los muchachos que se hagan tatuajes, a los hijuemadre influenceres, a los terias y doble impuesto a los reguetoneros.</p><p>Tavo, sumercé se vive quejando que el Palacio de Nariño es muy frío y aburridor: pues lo ponemos de Airbnb o lo arquilamos pa fiestas y usté gobierna desde su casa por teletrabajo.</p><p>Tías, se me ocurre otra fuente de ingresos: cobrar las parrandas de las cárceles… y que el trago que beban sea estampillao -dijo Petro y soltó su risita je,je,je.</p><p><b>Ñapa:</b> Si el centro no se despabila nos van a montar un bipartidismo de puros extremos.</p><p><b>Ñapita:</b> Dijo el manager del cantante que se presentó en la cárcel de Itagüí que ellos no averiguan si sus clientes tienen antecedentes. ¡Chupe y me deja!</p><p><i>Apoyamos al papa León: no a la guerra…</i></p><p><b>Payola:</b> Por fin en Bogotá Tola y Maruja en “Las mamás no lloran, las mamás facturan”, cómo es un Día de la Madre en cualesquier hogar colombiano. Única función. Teatro Cassia: <a href="https://latiquetera.com" target="_blank" rel="" title="https://latiquetera.com"><i>latiquetera.com</i></a></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.elespectador.com/resizer/v2/DOBDJVWKQFBMJDXUIFJPNXPKQ4.jpg?auth=5d3e09ecadc4d2e002c3f3e63285093284e03806314386aea515b55f52488cc8&amp;width=657&amp;smart=true" type="image/jpeg" height="600" width="900"><media:description type="plain"><![CDATA[Tola y Maruja Columnista El Espectador]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Martes de luna negra]]></title><link>https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/william-ospina/martes-de-luna-negra/</link><guid isPermaLink="true">https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/william-ospina/martes-de-luna-negra/</guid><dc:creator><![CDATA[William Ospina]]></dc:creator><description><![CDATA[“En manos de un hombre enfermo de prepotencia y peligrosamente impulsivo está el destino de millones de seres humanos”: William Ospina]]></description><pubDate>Sun, 12 Apr 2026 05:10:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>El martes pasado el mundo vivió una de las jornadas tal vez más tensas y angustiosas de la historia, y como suele pasar en estos tiempos, como ha ocurrido con el atentado a las torres gemelas, con la pandemia, con el auge de la inteligencia artificial, la vivimos en todas partes y en simultáneo. Es lo que le da su sabor singular a esta época: que un solo hecho puede implicar y paralizar al planeta entero.</p><p>En esa jornada todo era alarmante y grotesco: ver a un jerarca incomprensible amenazando con el arrasamiento de una nación y con aplastar “a toda una civilización”; temer que Israel, fiel al espíritu de su héroe mitológico Sansón, pudiera llegar al extremo de desplomar el cielo sobre sus enemigos y sobre sí mismo, utilizando contra Irán sus armas nucleares; temer que Irán llevara su furia de misiles más allá de los 2.000 kilómetros que han sido hasta ahora su límite; comprobar que las otras grandes potencias orientales y occidentales parecían estar solo a la espera, sin propuestas, sin opiniones, todo era desalentador.</p><p>Pero lo más grotesco es que hayamos llegado al punto de que en manos de un hombre enfermo de prepotencia y peligrosamente impulsivo parezca estar el destino de millones de seres humanos y tal vez el rumbo de la historia entera. Mucho se ha dicho que a este hombre hay que juzgarlo por sus actos y no por sus palabras, pero es que hay palabras que son actos. Ni Hitler, que se las daba de ser culto, se habría resignado a proclamar con tanta estolidez que está en sus manos destruir a una civilización para que no vuelva jamás. </p><p>Lo que nos define como humanos es nuestra voluntad de considerar como algo propio todo rasgo de civilización humana; la frase de Publio Terencio “humano soy y nada que sea humano me es extraño” es el más alto símbolo de la dignidad de nuestra especie; tiene que dolernos como una pérdida personal toda profanación de una cultura. Por eso oír a un necio prepotente amenazar precisamente la memoria de una civilización de la que brotaron casi todas las otras es sentir que nos ha tocado la peor época de la historia.</p><p>Hace rato ya que este hombre en su exasperación le promete el infierno a todo el que no le obedezca, y uno se pregunta con asombro de dónde saca tanto infierno. Hasta el Armagedón se ha convertido en la retórica de los forcejeos políticos, pero nuestra tragedia consiste en que los que chantajean con el Apocalipsis están de verdad en condiciones de desatarlo.</p><p>El cumplimiento de la amenaza criminal de Trump contra Irán habría desencadenado un infierno, pero no solo para Irán sino para todo el Oriente Medio, para el mercado mundial, disparando aún más el precio del petróleo, trayendo el caos a la economía mundial, y acabando de hundir el prestigio del imperio. Habría sido, no muy a la larga, también la ruina de Trump y de su proyecto, pero ese fin deseable tendría un precio tan catastrófico que al final no representaría un triunfo para nadie: el hundimiento calamitoso de Estados Unidos sería también el hundimiento de una edad humana y sin duda de una civilización. </p><p>A pesar de nuestra indignación, Estados Unidos no puede confundirse con Trump, y ya alguien dijo que nadie puede odiar un país entero: que no se pueden odiar hogares, gatos, ríos, bosques, llanuras, atardeceres, libros, obras de arte, diseños exquisitos, montañas y arquitecturas, o, como diría en una enumeración más delicada Emily Dickinson: “hombres y niños y junio y las alondras”. A despecho de sus rapacidades, sus abusos y sus extravíos hay una larga caravana de sueños, de inventos y de méritos que testimoniarán a favor de Estados Unidos en los tribunales de la historia.</p><p>Esta jornada oscuramente mítica del 7 de abril de 2026 no solo tuvo la humareda de azufre de su costado infernal sino también un sabor de heroísmo. Ya en días pasados las multitudes en California, en Minneapolis, en Chicago, en Nueva York, se habían lanzado a las calles a rechazar el delirio imperial. “No Kings”, decía el letrero que miles de personas llevaban en sus pancartas y que un manifestante vestido como princesa de historieta mejoró con la adición traviesa. “No Kings, only Queens”.</p><p>Pero esas multitudes se vieron superadas el martes por los miles y miles de iraníes que ante la amenaza de que su país iba a ser aniquilado, en lugar de correr a esconderse salieron a llenar los puentes donde caerían las bombas y a rodear con cordones humanos las centrales eléctricas donde iba a llover el exterminio. El valor de un pueblo que no se amilana ante el chantaje ni se inclina ante el soborno siempre será conmovedor: nos devuelve la fe en la dignidad humana y a lo mejor influye en los resortes secretos de la historia.</p><p>No podemos olvidar que el propio Congreso de Estados Unidos estaba atento, porque si el presidente no pidió autorización para entrar en guerra menos había sido autorizado por nadie, en un país que todavía se precia de sus valores aunque los hayan pisoteado tanto, para “destruir a una civilización”.</p><p>El poder de la idiotez no puede ser tan irrestricto, y ya es hora de que la humanidad reaccione, antes de que los locos investidos por una democracia harto dudosa en sus principios y sus métodos vuelva cenizas lo más sagrado y nos siga cubriendo con su fango de indignidad. </p><p>Nos dicen que por dos semanas más el mundo se ha salvado. Aunque se diría que lo que delatan las frases altisonantes y las amenazas infames no es poderío sino más bien desesperación: mientras el supuesto perdedor se negaba a firmar el alto el fuego, era el supuesto verdugo el que clamaba por una tregua y por la apertura del estrecho de Ormuz. Pero todos seguimos siendo rehenes de unos poderes que pisotean la dignidad de la especie y del mundo. Hace ya 80 años somos víctimas del chantaje nuclear en que nos ha hundido en el mundo el complejo militar industrial.</p><p>Y qué extraño que esta semana el mismo poder que con una mano suspendía el horror de su amenaza sobre el mundo con la otra estuviera alcanzando la cara oculta de la Luna. Las dos cosas parecen los dos extremos de la condición humana, su barbarie feroz y su ambición sublime, pero en realidad ambas pertenecen al peor costado del hombre: su prepotencia casi sobrehumana. Ambas se alzan para no dejarnos ver la cara oculta de la tierra, este mundo donde el creciente irrespeto por lo humano sigue siendo más visible que la capacidad humana de reaccionar.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.elespectador.com/resizer/v2/P4PPXMTGQ5BP3BCMCX5FPMK23Q.jpg?auth=4753e309d24d83140bf075b6d3d48414df50c339ce875e164580105da44c0361&amp;width=657&amp;smart=true" type="image/jpeg" height="600" width="900"><media:description type="plain"><![CDATA[William Ospina, Columnista El Espectador]]></media:description></media:content></item></channel></rss>