"Siento más alivio que felicidad": Juan Pablo Montoya

El bogotano, quien ganó en la Nascar 1.142 días después de no hacerlo, dice que nunca dudó de que vencería nuevamente.

Hasta la semana pasada, la cuarta temporada de Juan Pablo Montoya en la Copa Sprint de Nascar no parecía aún tocar fondo, especialmente después de las últimas dos semanas, en las que posibles triunfos en óvalos se perdieron por decisiones estratégicas que no funcionaron.

Había una creciente frustración y tensión entre Montoya y su grupo, en especial con su jefe de equipo, Brian Pattie (ver entrevista arriba), con quien tuvo una acalorada discusión en la radiocomunicación la semana pasada en Pocono a raíz de un malentendido en una decisión de estrategia durante la carrera.

Chip Ganassi se reunió con ambos el pasado sábado en Watkins Glen, después de que ellos hablaran durante la semana para intentar pasar la página. Buenas sesiones de prácticas y clasificación antes de la carrera del domingo ayudaron a bajar un poco la presión en el interior del equipo 42, que veía una nueva oportunidad de victoria.

Todo lo que salió mal en las 21 carreras anteriores de Montoya en este 2010 salió bien esta vez. La estrategia de Pattie fue tan acertada y perfectamente ejecutada como el manejo de Montoya en las 90 vueltas. Marcos Ambrose tuvo más velocidad que el colombiano por momentos, pero cometió un error que su rival aprovechó para luego imponerse con autoridad tras el reinicio final.

Por primera vez Montoya y Pattie celebraron juntos, fundiéndose en un abrazo de amigos y luego en un baño de champaña. De las 131 carreras del colombiano en la Copa Sprint, 83 han sido con Pattie como jefe de equipo y aunque para el piloto fue su segundo triunfo en la máxima división de Nascar, para su socio es apenas el primero.

Juan Pablo, finalmente una carrera sin errores y el regreso al triunfo, tres años después del primero en la Copa Sprint...

Sí, fue una carrera inteligente. El sábado tuvimos una buena charla con Chip Ganassi porque las últimas semanas habían sido muy frustrantes para todo el equipo. Habíamos estado cerca de ganar pero siempre salía algo mal. Haber ganado como lo hicimos fue muy bueno. La verdad siento más alivio que felicidad porque ha sido duro el camino hasta acá. Por fin ganamos la primera con Brian y ahora podemos concentrarnos en la siguiente.

Ambrose pareció complicar las cosas en la primera mitad de carrera…

La pregunta del millón era qué tan rápido iba a ser él cuando ya fuera la hora de ir con todo. Con los ajustes que hizo Brian en la segunda parada en pits las cosas se dieron bien y pudimos abrirle diferencia. El equipo lo hizo bien también y en la pista cuidamos el carro para el final, sobre todo los frenos. Todo eso ayudó.

Él fue agresivo con usted al intentar el sobrepaso, pero en los reinicios usted lo mantuvo a raya siempre.

Ambrose fue muy conservador cuando iba primero y nos dio la oportunidad de volver a atacarlo. Con él ya tenemos nuestra historia y creo que ambos sabíamos que si la cosa se ponía caliente entre los dos, no íbamos a terminar bien.

Pasaron 113 carreras o 1.142 días entre la primera victoria y la segunda. ¿Dudó en algún momento de que ganaría nuevamente con el equipo?

Creo que nunca ha habido duda de que podíamos ganar de nuevo. Mucha gente seguro que sí habrá dudado, pero yo intento hacer el mismo trabajo todos los fines de semana y el equipo también. A veces las cosas salen, a veces no.

¿Baja esto la tensión con Brian Pattie tras la discusión de la semana pasada?

Con Brian tenemos una buena relación. Él es una persona que trabaja muy duro y creo que se merecía este triunfo más que nadie. Discutimos en la carrera anterior, pero no fue tan grave como la gente cree y tampoco será la última vez que pase. Había desesperación tanto de él como mía por hacer las cosas bien y frustración, pero nada más. La verdad fue un malentendido. Luego lo discutimos y ahí paró todo. Admito que me pasé con lo que dije. Yo le pedí disculpas al equipo y creo que la victoria es una buena forma de reconciliarnos.

Lo separan 205 puntos del Chase a cuatro carreras del corte. ¿Imposible?

Necesitaríamos un milagro. Personalmente creo que he cometido muchos errores este año y eso ha afectado los resultados del equipo. No todo es malo este año, creo que podemos aprender mucho de todo lo que nos ha pasado para ejecutar mejor nuestros planes y decisiones estratégicas de carrera y llegar mejor preparados a la próxima temporada. Con la suerte del año pasado y la velocidad que hemos mostrado en este, deberíamos estar ya fijos dentro del Chase, pero así están las cosas.

Sigue clavada la espinita de la primera victoria en óvalo, sin embargo…

Hemos estado cerca ya varias veces este año y es donde realmente queremos ganar, en los óvalos. Creo que este triunfo nos da la motivación para poder conseguirlo pronto.

 

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