Riesgos para tener en cuenta

Incentivar el trabajo formal y ofrecer la información necesaria para que los empleados del servicio doméstico conozcan los riesgos que tienen en su labor son los objetivos del Gobierno.

Las cifras son contundentes: según el DANE, en el último trimestre del año 2008 la población total ocupada era de casi 18 millones de personas, de las cuales 616.000 estaban laborando en el servicio doméstico, una tendencia que no ha variado significativamente en los últimos años. De esta población, tan sólo 94.000 cotizan a la seguridad social, lo cual evidencia una evasión superior al 85%. Por esto y en busca de un mejor ambiente para todos, el Ministerio de la Protección Social dejó saber que “es necesario recordarles a los jefes de los hogares colombianos los deberes que tienen como empleadores, y a los trabajadores de servicio doméstico, orientarlos sobre sus derechos”.

Y no es para menos, pues la misión concreta busca que sean cada vez más los empleadores que, por cultura, opten por tener a las personas que hacen los oficios del hogar con todas las garantías de ley, como la afiliación a la EPS, ARP y el pago de pensión. Por tal razón, el mismo Ministerio recuerda que “las empleadas que trabajan por días en casas de diferentes empleadores deben estar afiliadas al Sistema de Seguridad Social Integral y gozar de los mismos beneficios que las empleadas internas”.

Para lograrlo, se lanzó la Cartilla del Servicio Doméstico, desde donde se educa a los colombianos en los deberes y derechos mínimos que tienen quienes se desempeñan en este renglón en materia de trabajo, empleo y Sistema de Seguridad Social. “Identificamos cuáles eran los problemas más frecuentes y les dimos con la cartilla conceptos básicos en materia de jornadas laborales, salarios, dominicales, prestaciones sociales, entre otros, con el fin de que sepan sus derechos y también sus deberes”, relata Jorge Durán, de la Dirección General de Riesgos Profesionales del Ministerio y quien tomó parte en su elaboración.

Y ha funcionado, pues hoy no sólo han aumentado las afiliaciones (de 94.000 se pasó a 110.000), sino que en materia de riesgos profesionales la ruta también es positiva. Además, por regiones, son Bogotá, el occidente, suroccidente y centro los que mayor concentración de afiliados registraron durante el último semestre (ver gráfica).

Así las cosas, el siguiente paso, además de seguir fortaleciendo la cultura del empleador por asegurar a su trabajador, es que precisamente aquellas personas que reciben una remuneración económica por los servicios de aseo, lavado, planchado, cuidado de niños, de adultos mayores, cuidado de animales, del jardín, conductores de familia y demás labores propias del hogar, sepan que cuando realizan sus labores están asumiendo riesgos de los que deben protegerse.

La recomendación se hace porque, de acuerdo con el Ministerio de Protección, la accidentalidad a nivel global ha incrementado los costos en la seguridad social y se calcula que el 50% de los accidentes ocurren en las pequeñas y medianas empresas, pymes.

Por eso, además de buscar el respeto por los deberes y derechos de cada uno de los trabajadores que viven de los oficios domésticos, la misión está en que cada uno de ellos sepa que debe cuidar su cuerpo y su integridad, que cada vez que ejecute alguna de sus labores tome las medidas pertinentes que lo protejan de un eventual suceso y que además, tenga claridad sobre las obligaciones que también tienen las Aseguradoras de Riesgos Profesionales a la hora de asumir, precisamente, un accidente laboral.

Cartilla de servicio doméstico

1. Definición de servicio doméstico: Persona natural que recibe una remuneración de otra persona natural a cambio de oficios en una casa de familia.

2. Modalidades: Los trabajos de servicio doméstico pueden ser internos o externos. Los primeros residen directamente en el lugar de trabajo.

3. Forma y duración del contrato: Se le puede vincular al trabajador mediante contrato verbal, que se asimila como si fuera uno indefinido.

4. Salario para el trabajador: No puede ser menor al mínimo legal mensual vigente y se puede cancelar en dinero y parte en especie.

5. Descuentos: El empleador no puede deducir, retener o compensar suma alguna del monto del salario y de las prestaciones sociales.

6. Período de prueba: Son los primeros 15 días de servicio, período durante el cual, cualquiera de las dos partes puede dar por terminado el contrato.

7. Jornada de trabajo: Es la que convengan las partes. Si no lo hacen, la máxima legal es de 8 horas diarias y 48 horas a la semana.

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