Técnico holandés reconoce que "hicimos faltas por la desventaja individual frente a España"

Bert van Marwijk, seleccionador neerlandés, así admite que su onceno fue uno de los equipos que más cometió faltas en Sudáfrica 2010.

 

Bert van Marwijk, el seleccionador que guió a Holanda hasta la final de la Copa del Mundo de Suráfrica, afronta la fase previa de la Eurocopa de fútbol con su misma filosofía de juego que se fundamenta, explica, en que "la arrogancia conduce a la derrota".

En una entrevista que difunde la FIFA, el seleccionador holandés repasa las vivencias del último mundial, su ideario y el futuro próximo con el partido frente a San Marino de la fase previa de la Eurocopa 2012 que comenzará esta semana.

Van Marwijk asegura sobre el último Mundial que desde el primer día intentó "instaurar el sentimiento de que había que creer en el título en Sudáfrica". "Cuando se cree en algo, puede conseguirse", apunta.

"En la final mi equipo fue diferente. Durante el primer tiempo no fuimos nosotros. Hay que entender que era la primera vez que todos disputaban la final de un Mundial. Estaban muy nerviosos, y eso explica que hubiese un juego tan físico, y las faltas, porque en los duelos individuales nos hallábamos en desventaja", declara.

"Los españoles ya habían ganado una Eurocopa, prácticamente con el mismo equipo, así que estaban más acostumbrados a un acontecimiento de esta envergadura. En la segunda parte jugamos con más soltura, como contra Brasil en cuartos. Siento que tardásemos tanto", se lamenta el técnico holandés.

Van Marwijk revela que, después del partido, algunos jugadores españoles les dijeron que "en el segundo tiempo llegaron a tener miedo de perder la final".

"Eso dice mucho de nuestra fuerza. Estaba seguro al cien por cien de que iríamos a los penaltis. Noté que la tarjeta roja había espoleado a los futbolistas, y Maarten Stekelenburg estaba teniendo una gran noche. Así que yo era optimista", subraya.

"España merece su título, practica un fútbol fabuloso para el espectador, pero nosotros habríamos podido ganar. Tuvimos dos mano a mano que perdió Arjen Robben y nos faltó acierto", recalcó.

El seleccionador holandés reconoce que ha enseñado a sus jugadores "a ganar, a no darse nunca por satisfechos y a no creer nunca que ya se ha triunfado".

"He tenido que instaurar ese estado de ánimo: mantenernos concentrados en nuestra misión y fijarnos únicamente en el próximo paso que hay que dar. En esta fase previa esto no debe cambiar, aunque soy consciente de que no va a ser fácil", concluye.

Temas relacionados