Unión Europea fracasa en intento de hablar con voz propia en la ONU

Se mantiene el estatus de observador.

La Unión Europea (UE) fracasó en su intento de hablar con voz propia en la Asamblea General de la ONU y presentar de manera oficial propuestas a sus miembros, aunque sin abandonar su estatus de observador.

Los miembros del organismo decidieron posponer la consideración del proyecto de resolución europeo por un voto de 76 a favor, 71 en contra y 21 abstenciones, lo que supone un revés a las aspiraciones de los Veintisiete de trasladar la nueva realidad de su política exterior al principal organismo multilateral.

Los opositores a la medida, entre ellos grupos regionales como la Unión Africana (UA) y la Comunidad del Caribe (Caricom), indicaron que se necesitaba más tiempo para considerar con cautela las implicaciones de otorgarle a la UE algunas de las atribuciones reservadas para los Estados miembros del organismo.

"Nosotros también somos de la opinión de que se debería posponer este asunto hasta la próxima sesión", indicó el embajador de Venezuela, Jorge Valero, en referencia al 65 período de sesiones que se inicia este martes a partir de las 7:00 p.m. (hora colombiana).

"La UE ha llevado a cabo extensas consultas en los últimos 10 meses y los (países) miembros que han querido sugerir alteraciones, así lo han podido hacer", respondió el embajador de Bélgica, Jan Grauls, país que ocupa la presidencia de turno de la UE.

Sin embargo, ante la evidente ausencia de consenso en la sala, la delegación belga trató sin éxito de retirar el proyecto de resolución para evitar su posible rechazo en una votación, tal como ocurrió.

Las diferencias generadas por la novedosa propuesta europea ya habían obligado el lunes a posponer hasta hoy el cierre del 64 período de sesiones de la Asamblea General, con el fin de dar más tiempo a los intentos por llegar a un consenso.

El texto propuesto por los Veintisiete autoriza a la responsable de política exterior de la UE, Catherine Ashton, a participar en las reuniones de la Asamblea General, de la misma manera que intervienen los representantes de los Estados miembros.

También permite a la delegación de la UE ante la ONU presentar de manera oficial documentos, propuestas y proyectos de resolución para que sean considerado por la Asamblea General.

En un intento de fomentar un mayor consenso, las delegaciones europeas aceptaron incluir algunas enmiendas al proyecto de resolución.

Entre ellas, se agregó la puntualización de que esta iniciativa podría servir de precedente para las aspiraciones de otras organizaciones regionales una vez hayan alcanzado "un nivel de integración que les permita hablar con una única voz".

Estos cambios, que respondían a las críticas de africanos, árabes y latinoamericanos, por otro lado erosionaron el respaldo de potencias como Rusia y Estados Unidos, que consideran la UE "un caso especial", dijeron a Efe fuentes diplomáticas.

En su intervención, Grauls señaló que esta propuesta trataba de ajustar la presencia de la UE a la nueva realidad creada por la entrada en vigor el 1 de diciembre de 2009 del Tratado de Lisboa.

"Con el Tratado de Lisboa, la Unión Europea ha establecido unas nuevas disposiciones para la conducción de su política exterior y su representación externa", explicó el embajador belga.

Fuentes diplomáticas dudaron de que la UE pueda volver a presentar de nuevo el proyecto de resolución en los primeros meses del 65 período de sesiones, por lo que probablemente deberá esperar al año que viene.

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