Presidente Rafael Correa, rescatado a sangre y fuego tras gran operativo militar

Sus propias fuerzas del orden, militares y policías, se enfrentaron luego de una jornada caótica que llegó a ser denominada como un intento de Golpe de Estado.

Este jueves en la noche se registró un tiroteo, de aproximadamente media hora, al frente del hospital donde permanecía plagiado el presidente de Ecuador, Rafael Correa. Según se informó, el cruce de fuego fue entre los militares, que fueron a sacar a Correa del centro médico, y la Policía sublevada, que se negaba a dejarlo salir. Según informaron varias agencias, el mandatario ya está a salvo tras ser retirado por el Ejército.

Los hechos se registraron horas después de que el presidente de Ecuador, Rafael Correa, se negara a negociar con los policías sublevados mientras le impidieran salir del hospital donde lo tienen rodeado.

“Olvídese de cualquier acuerdo o cualquier diálogo” mientras no pueda salir, dijo Correa en una conexión telefónica con Ecuador TV, cuya señal es emitida en todos los canales de televisión del país.

"Yo salgo de aquí como presidente o como cadáver...el pueblo ecuatoriano va a triunfar, no van a poder soportar la oleada de todo el pueblo, ojalá que esta barbaridad nunca más vuelva a ocurrir en nuestro pueblo", expresó Correa.

El mandatario había dicho que no autorizó el operativo de rescate para evitar pérdidas humanas. De igual forma, aseguró que sí se sentía secuestrado y que pudo constatar que muchos de los policías que protestan no conocen la ley. 

"En realidad en las primeras horas no podía salir porque tenía suero y porque me estaban tratando la pierna. Pero hace unas horas estaba listo para salir y no he podido porque no han despejado las salidas", prosiguió. "Obviamente eso es secuestro, tener secuestrado al presidente", sentenció.

"A mis compatriotas, a todas las autoridades, a todas la personas que se han solidarizado, vamos a salir adelante. La culpa no es de toda la policía, hay una infiltración, una manipulación de fuerzas que permanentemente conspiraban", aseveró el mandatario.

Entre tanto, los policías sublevados y simpatizantes del gobierno ecuatoriano se enfrentaron en los alrededores del hospital de Quito donde permanecía el presidente Rafael Correa.

Los seguidores fueron cercados por casi un centenar de policías motorizados antes de llegar al centro médico de la Policía, en el norte de Quito, donde el mandatario se resguardó tras ser agredido por uniformados en medio de la sublevación por una ley que recortará beneficios económicos de los agentes.