La belleza de Carla Bruni deslumbra a Israel

Las primeras páginas de los diarios del lunes estuvieron llenas de fotografías de una sonriente Bruni-Sarkozy eclipsando a su esposo. El Israel Hayom, por ejemplo, dice que es la primera dama más bella desde Jacqueline Kennedy.

En su primera visita presidencial a Israel, el mandatario francés Nicolás Sarkozy ha dicho que la paz israelí-palestina es inmediatamente alcanzable, ha hablado duro contra el programa nuclear iraní y dirigió un discurso ante el Parlamento.

Pero al parecer nadie ha notado lo anterior. En lugar de ello, la atención de Israel se ha desbordado en la glamorosa esposa de Sarkozy, la modelo convertida en cantante Carla Bruni-Sarkozy.

Las primeras páginas de los diarios del lunes estuvieron llenas de fotografías de una sonriente Bruni-Sarkozy eclipsando a su esposo. En el diario Haaretz, una imagen con acercamiento a Carla, tomada a la llegada de la pareja el domingo al aeropuerto internacional de Israel, dominaba la primera página. Sarkozy y el primer ministro israelí Ehud Olmert aparecen pasivos en el fondo.

"Reina Carla", decía un encabezado de la primera página del Yediot Ahronot, principal diario de Israel. En su interior había dos páginas con fotografías de ella y un detalle completo de su guardarropa, incluido el vestido Prada de 2.500 dólares que portaba a su llegada, una bolsa de mano de 1.200 dólares y un par de sandalias de 650 dólares.

El periódico sensacionalista Israel Hayom la corona como la primera dama más bella desde Jacqueline Kennedy.

Los líderes israelíes parecían igualmente impresionados. El presidente Shimon Peres se sonrojó y varios ministros reían nerviosamente mientras ella bajaba del avión el domingo.

Incluso los medios de lengua árabe se unieron a la fiesta. El diario Al-Quds, el principal periódico palestino, dedicó el espacio superior izquierdo - donde normalmente aparece una fotografía sobre el sufrimiento del pueblo palestino - a una imagen de Carla bajando unas escaleras en un vestido café ajustado.

Motti Kirshenbaum, un comentarista de televisión de Israel, dijo que la obsesión era un típico caso de escapismo israelí.
"Aquí estamos cansados de lidiar con las cosas importantes, como la muerte y la guerra. Así que repentinamente podemos ocuparnos de cuánto cuesta su bolso y es divertido", comentó.