Ola de protestas agita a Bolivia por referendo

Una ola de protestas agitaba a La Paz y otras ciudades el jueves días antes de un referendo nacional en el cual el presidente Evo Morales y sus opositores medirán fuerzas para dirimir una disputa política.

Cientos de mineros estatales llegados del interior cercaron el miércoles un edificio del gobierno en La Paz donde funcionan cinco ministerios en demanda de la aprobación de una nueva ley de jubilaciones. En sus protestas, como es tradicional en Bolivia, detonaron pequeñas cargas de dinamita.

El jueves los obreros se retiraron del edificio y anunciaron más marchas por las colapsadas calles del centro paceño.

Las protestas fueron convocadas por la Central Obrera Bolivia (COB) que exige al gobierno la aprobación de su propio proyecto de jubilaciones.

El dirigente de la COB, Pedro Montes, dijo que los mineros no se replegarán de La Paz hasta que sean escuchadas sus demandas. También los maestros de escuelas públicas se sumaron a las protestas con cortes de ruta en el centro del país por la misma demanda.

“Ya hemos esperado dos años, estamos cansados y el gobierno de Morales no escucha nuestras demandas”, dijo Montes.

El gobierno anunció una reforma de las jubilaciones que propone eliminar a las administradoras privadas de pensiones pero su propuesta difiere de aquella que postula la COB.

Las protestas de los sindicatos izquierdistas coinciden con los llamados a movilizaciones de parte de líderes conservadores regionales opositores a Morales.

Organizaciones cívicas de cuatro regiones que impulsan un gobierno autónomo, anunciaron paros la próxima semana para reclamar al Ejecutivo la devolución de una parte de la renta petrolera que corresponde a esas provincias y que el gobierno confiscó para pagar una renta a los ancianos.

“Es extraño que estas movilizaciones coincidan ahora, días antes del referendo”, declaró el jueves a la televisora PAT el viceministro de Coordinación con los Movimientos Sociales, Sacha Llorenti.

En tanto, las cortes electorales regionales se hallaban reunidas el jueves con la Corte Nacional para analizar probables modificaciones a la ley de referendo del 10 de agosto.

A la reunión no asiste la corte de Santa Cruz, principal reducto de la oposición a Morales que se declaró en “disidencia” aunque no instruyó suspender los preparativos electorales.

Morales y su vicepresidente Álvaro García se hallan en plena campaña.

Según el mandatario lo que está en juego es la confrontación de dos visiones sobre el país: el neoliberalismo y el “proceso de cambio” iniciado por él.

En cambio, los opositores alientan el voto de rechazo para frenar la tendencia “autoritaria” del gobierno.

Temas relacionados