"Quince liberados están con sus familias. ¿Qué más quieren como demostración?"

El ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, volvió a negar categóricamente supuestos acuerdos con las Farc frente a la liberación de 15 personas secuestradas. "Se cae por su propio peso", dijo este sábado tajante.

El ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, desmintió este sábado los argumentos y acusaciones de quienes intentan desprestigiar el rescate de Íngrid Betancourt y otros 14 secuestrados en poder de las Farc, y aseguró que fue una operación que "habla por sí sola".

La llamada 'Operación Jaque' "no tiene posibilidades de ser desprestigiada porque produjo los resultados que todos hemos visto" dijo el Ministro en su intervención en uno de los cursos de verano de la Fundación FAES, que preside el ex presidente del gobierno español, José María Aznar.

Uno a uno, el Ministro fue desmontando argumentos, como el de un periodista suizo que aseguró que todo fue un montaje y que se había pagado una recompensa a uno de los líderes guerrilleros. "Se cae por su propio peso", dijo tajante Santos, antes de explicar que "para las Farc es mucho más humillante que uno de sus comandantes se venda por un puñado de dólares y entregue semejante tesoro que lo que sucedió, que es que fueron engañados". Además, recordó, el citado periodista dijo que cinco gobiernos contribuyeron a esa recompensa, entre ellos España, y "todos lo han negado categóricamente".
 
El Ministro citó otra acusación, según la cual se utilizaron emblemas de organizaciones internacionales en el rescate, algo para lo que "la orden era clara y perentoria, clarísima y categórica" en el sentido de no suplantar a ninguna organización. Todo esto no son más que "ensayos" para tratar de desprestigiar unos hechos que están ahí: "15 secuestrados liberados sin disparar un solo tiro ya están con sus familias".
 
"¿Qué más quieren como demostración?" se preguntó, después de relatar los detalles de un operativo que, en su opinión, "todavía no han podido asimilar" las Farc. Fue una operación "ciento por ciento" colombiana, que a Santos le pareció "que era genial, pero que necesitaba más pruebas" antes de hacérsela llegar al presidente Álvaro Uribe.

El Ministro recurrió a la pesca para relatar que él dijo a los oficiales que la planearon que, antes de seguir adelante, "tenemos que tener la seguridad de que el pez mordió". Y añadió: "Pusimos la carnada, el pez mordió y apenas mordió fuimos a ver al Presidente para ver si podíamos sacar el pez del agua".

Uribe no titubeó y dio luz verde como hace habitualmente, según Santos, con la expresión "adelante Ministro". El siguiente paso, y continuando con el símil de la pesca, cuando ya mordió el pez, el Ministro recordó que "hay que hacer que el anzuelo se agarre y sacarlo rápido sino se te escapa. Y eso hicimos".
 
De hecho, Santos desveló que la operación estaba prevista para que se desarrollase "en mas o menos diez días", pero se aceleró ante el temor a posibles filtraciones. "Cuando vimos que el pez había mordido la aceleramos al máximo porque el riesgo de que se filtrara cualquier cosa o de que ellos se pudieran comunicar con alguien del secretariado (de las Farc) que les desmintiera la novela que les habíamos vendido, era muy grande", dijo.

Dejó claro, sin embargo, que en todo momento el nivel de riesgo para los secuestrados fue "mínimo", un dato que aseguró que fue determinante para proceder al rescate. Aunque aclaró que "todavía no podemos cantar victoria", Santos reconoció que uno de los retos, a medio plazo, que se ha fijado su Gobierno es prepararse desde ya para lo que algunos llaman la "post-victoria" y otros, el "post-conflicto".
 
A la espera de ese momento, el Gobierno colombiano seguirá insistiendo "con igual o más contundencia" para lograr la liberación de todos las personas que permanecen secuestradas y para poder comunicar la misma noticia que el propio Santos trasladó este miércoles a la madre de Íngrid Betacourt.

Tras su intervención en este curso de verano, el Ministro colombiano tiene previsto reunirse con su homóloga española, Carmen Chacón, y con el ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, antes de proseguir viaje con destino a Estambul, donde participará en una Cumbre mundial antidrogas.

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