Venezuela coronó

La impecable pasarela en traje de baño, sumada al cuerpo tonificado y armonioso de Taliana Vargas, empezaba a calentar los ánimos de los colombianos.

Con una sonrisa pícara, la señorita Colombia se anotaba 9.433 puntos en su desfile. Después, el vestido diseñado por Beatriz Camacho le otorgaba nuevamente el mejor puntaje, esta vez en traje de gala.

Minutos después llegó la prueba más temida por cualquier reina: la interrogación del jurado. A la pregunta “¿qué momento de su vida reviviría?”, Taliana respondió que ninguno, manifestando que había tenido una vida maravillosa gracias a su familia. Algunos críticos aseguran que no fue la respuesta más acertada.

Por su parte, la señorita Venezuela, Dayana Mendoza, a quien se le preguntaba si era más fácil  la vida para los hombres que para las mujeres, respondió que habían diferencias, pero lo más importante era la capacidad de las mujeres “para irse por las curvas” cuando se trataba de conseguir sus objetivos, contrario a los hombres, quienes buscaban ir directo al grano.

El momento final llegaba. La primera mujer a quien llamó Jerry Springer, anfitrión de la noche, fue Miss México, quien se llevaba el título de tercera princesa. En el mismo orden llamó a Rusia y República Dominicana. Colombia y Venezuela se tomaron de las manos al mismo tiempo que se santiguaban. Springer anunció a Colombia como virreina. Dayana Mendoza se coronaba como la mujer más hermosa del universo.