Piden que ley zanahoria retorne a Bogotá

La concejal Ángela Benedetti dijo que a pesar de las restricciones, los jóvenes siguen infringiendo las normas con contraseñas falsas.

Tras conocerse la decisión del alcalde Samuel Moreno de no ampliar la prohibición de la venta de licor a todo Bogotá, la cabildante Distrital, Ángela Benedetti, le solicitó al burgomaestre que vuelva la ley zanahoria a la capital para que todos los bares, discotecas y clubes privados cierren a la una de la mañana y no a las tres como se viene haciendo desde hace tres meses.

La Concejal dijo que las rumbas ahora no son en las discotecas, sino que los jóvenes se desplazan a tiendas de barrio y centros comerciales en zonas donde la norma no aplica para poder “burlar” los controles de las autoridades.

“Encontramos que los establecimientos de rumba en las zonas donde rige el decreto, fueron reemplazados y trasladados a las tiendas de barrio y centros comerciales de otras zonas de la ciudad, donde la presencia de las autoridades es casi nula. Es así como en las escaleras del parqueadero de Unicentro y en la Plazoleta de Hayuelos encontramos los fines de semana a menores y adolescentes bebiendo cerveza y aguardiente, burlando los controles de seguridad”, dijo Benedetti.

La Concejala liberal señaló también que los operativos que realizan las nueve alcaldías locales los fines de semana, tal y como lo establece el decreto y los cuales son de estricto cumplimiento, se hacen de manera parcial, esporádica y cuando la alcaldía local lo decida.

“De acuerdo con el trabajo que realizamos entre el 13 de enero y el 27 de marzo cada una de las nueve localidades debió realizar un total de 22 operativos pero sólo una cumplió casi en su totalidad con estos operativos, las restantes 8 localidades no cumplieron ni con el 50% de lo requerido en el Decreto. Es tal el desorden para llevar a cabo estos operativos que la Alcaldía Local de Chapinero señala que desde hace tres semanas no los realiza porque los abogados de la entidad están haciendo otras tareas jurídicas y no tiene tiempo para esas tareas”, agregó.

De acuerdo con cifras entregadas por la Policía Metropolitana, un total de 97 menores han sido encontrados en establecimientos, de esos casos el 34% pertenecen a localidades donde no aplica el decreto 013/09. Así mismo, un total de 397 menores fueron cubiertos por medidas de protección dentro de la aplicabilidad del Decreto. Curiosamente el 74% (296 casos) de estos niños, niñas y adolescentes están localizados en las localidades de Fontibón, Bosa y Engativá donde no se aplica la norma.

“Por eso estoy proponiendo al Alcalde Mayor que se hace necesario y urgente que el decreto se extienda a todas las localidades de Bogotá. De no ser así, la rumba seguirá ampliándose a más tiendas de barrio y centros comerciales y la violencia e intolerancia se incrementará en dichas zonas. Lo que hace hoy en día los menores es comprar las bebidas alcohólicas en las tiendas de barrio y salir a las calles a embriagarse”, manifestó la Cabildante.

Igualmente, Benedetti dijo que falta colaboración y apoyo del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, en el acompañamiento de forma adecuada, activa y permanente, en todas las actividades que involucre la problemática de los menores. Así reza la petición que hace Alcaldía Local de Chapinero quien señala “…dicha entidad se niega a hacerlo bajo el argumento de que ellos son una entidad del orden nacional…”.

Un dato interesante que entregó la Policía Metropolitana en los operativos realizados por esa institución, es que el 40% del total de los establecimientos donde se incautó licor adulterado corresponden a localidades donde no aplica el decreto 013/09. En Engativá, Usme, Fontibón y Bosa se reportaron 58 casos.

Cambian de razón social

Los establecimientos, entre los que se encuentran bares, discotecas y los denominados clubes, siguen infringiendo la ley del uso del suelo o violando la norma que les obliga cerrar a las 3:00 a.m. ya que cambian los nombres o razón social del lugar, sin que las autoridades apliquen las normas jurídicas con las que cuentan para sancionarlos.

Sin embargo, la Constitución y la Ley 232 de 1995, facultan a los Alcaldes Locales, supervisores del uso del suelo, para intervenir la actividad económica privada, por lo que de oficio pueden iniciar las actuaciones policivas ante la trasgresión. Esto es: “La variación del propietario o su razón social no afecta la actuación administrativa pues su finalidad es verificar que los establecimientos de comercio cumplan los requisitos legales” (Acto Administrativo 1309 de 2008. Consejo de Justicia).

“Por eso le recomiendo a la Secretaría de Gobierno, establecer una directriz que imponga la adopción de patrón en las Resoluciones: nombre del infractor “o quien haga sus veces”, nombre del establecimiento “o el que tenga al momento de la diligencia” y “siempre y cuando la actividad que desarrolle sea la misma, de esta forma, los bares y discotecas no volverían a violar la norma”, dijo Benedetti.

La venta de contraseñas falsas continúa

Después de casi seis meses de haber hecho la denuncia por parte de la Concejala Benedetti, la venta de contraseñas falsas por parte de personas inescrupulosas cerca de las registradurías distritales continúa, sin que las autoridades hayan tomado medidas al respecto.

“En septiembre pasamos un video en la que vendían una contraseña falsa a un menor y seis meses después, volvimos a repetir el ejercicio y la venta de esos documentos falsos a los menores de edad continua, consiguiéndolos entre $20.000 y $30.000”, señaló la Concejala.

Por eso Benedetti solicitará al Alcalde Mayor, que además de implementar la medida en todo Bogotá, se regrese a la ley zanahoria, se aplique sanciones a padres de familia cuyos hijos sean sorprendidos consumiendo licor y se haga el cierre definitivo de los establecimientos que no cumplan con la Ley.