La crisis deja más de cuatro millones de desempleados en España

Entre los desocupados más de un millón son inmigrantes.

Las últimas cifras difundidas por el Instituto Nacional de Estadística sitúan el índice de desempleo en el 17,36 por ciento de la población activa, con un total de desocupados que alcanzó los 4.010.700, de los que 800 mil perdieron su puesto de trabajo solo en los tres primeros meses de este año.

En los últimos doce meses, el desempleo subió en 1.836.500 personas y se han destruido 1.311.500 puestos de trabajo.

El índice de desempleo también experimentó un fuerte aumento entre la población extranjera, hasta alcanzar el 28,39 por ciento, con un total de desempleados en este colectivo de 1.057.600, más del doble que hace un año.

España recibió a lo largo de la última década a centenares de miles de inmigrantes procedentes principalmente de países de América Latina, Marruecos y el Este de Europa.

Muchos de ellos encontraron trabajo en el sector de la construcción, en los últimos años motor de la economía española, y en el de servicios, que en la actualidad acaparan la mayor destrucción de empleo junto con la industria.

El Gobierno reconoció hoy a través de la vicepresidenta segunda y ministra de Economía, Elena Salgado, que las cifras son “malas, peores de lo esperado”.
 
El índice del 17,36 por ciento que alcanzó el desempleo en el primer trimestre del año supera en 1,46 puntos la previsión que había adelantado del Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero.

Los datos de la Encuesta de Población Activa muestran también que solo en los tres primeros meses de 2009 se destruyeron 766.000 empleos, la mayor cifra en 32 años.

La ministra de Economía, nombrada en este cargo en sustitución de Pedro Solbes el pasado 7 de abril, dijo hoy que estos datos son la muestra de la gravedad y profundidad de la crisis, mientras que según el secretario de Estado de Seguridad Social, Octavio Granado, estamos en el epicentro de la crisis.

Pero tanto Salgado como Granado intentaron abrir un rayo de esperanza al expresar su confianza en que a partir del presente mes de abril comenzará a desacelerarse el ritmo de destrucción de empleo.

La vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, puso el acento en la necesidad de aunar los esfuerzos de todos para intentar superar la situación,  efecto de una crisis internacional que en España, por las características especiales de nuestro mercado de trabajo, se ceba especialmente en el empleo.

En este contexto dijo que se está empezando a cambiar el sistema productivo y expresó su confianza en que  saldremos adelante, ya que las medidas adoptadas  empezarán a dar resultados.

Para la oposición, las cifras del desempleo conocidas hoy son un drama nacional, en palabras del líder del conservador Partido Popular (PP), Mariano Rajoy, que considera que el Gobierno se equivoca en su análisis de la situación y en el modo de afrontarla.

En este sentido, censuró al Ejecutivo por recurrir como  única medida a aumentar y aumentar el gasto público.

Su compañero de partido y coordinador de Economía del mismo, Cristóbal Montoro, advirtió de que el desempleo puede llegar pronto a los cinco millones.

Los dos principales sindicatos españoles, Comisiones Obreras (CCOO) y la Unión General de Trabajadores (UGT), reclamaron al Gobierno más medidas para frenar la destrucción de empleo y aumentar la protección a las personas que perdieron su puesto de trabajo.

Comisiones Obreras pidió además un pacto de todas las fuerzas políticas, empresariales y sindicales para buscar un nuevo modelo económico ante la incapacidad del actual modelo productivo de absorber el crecimiento de la población activa y la alta temporalidad.

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