Terminó reunión del FMI y el Banco Mundial sin mayores avances

El encuentro, adelantado en EE.UU., no abordó como se esperaba la crisis, sino que entró a debatir la importancia del G7 y el G20.

Ministros de finanzas del mundo cerraron el domingo sus deliberaciones con un saldo bastante extraño: han resucitado al Fondo Monetario Internacional; consolidado al G-20 como nuevo foro de debate financiero mundial y redujeron la importancia del G-7, el club exclusivo de ricos que guió la economía
global en las últimas tres décadas.

Brasil, que durante años ha estado gestionando ser miembro del G-7, pidió formalmente el retorno de Cuba al FMI afirmando que la institución se precia de tener “membresía universal”, pero Cuba seguía aislada. En realidad, el FMI, que en los últimos años ha estado buscando formas para no perder “relevancia” en las finanzas mundiales, recibió su salvavidas en la cumbre de presidentes del G-20 que se hizo tres semanas antes de la actual reunión ministerial en Washington.

Los gobernantes, que se reunieron por segunda vez desde que se declaró la crisis del mercado hipotecario estadounidense en octubre, acordaron en Londres inyectarle 1,1 billones de dólares para fortalecer sus decisiones para la estabilización financiera global.

En Washington, los ministros de hacienda y presidentes de bancos centrales de 185 países miembros del FMI y Banco Mundial, renovaron ese compromiso y el Comité Financiero y Monetario Internacional, el panel que fija las políticas del Fondo, ignoró totalmente los comentarios del G-7, que se reunió el viernes.

“Es verdad que los comunicados (de estas reuniones) hacen referencia sólo al G-20 y en ningún momento se refieren al G-7”, observó la ministra española de Economía y Hacienda, Elena Salgado, en una rueda de prensa el domingo. “Pero, no podemos dar por finiquitado un foro por el hecho de que se haya creado otro distinto”.

Indicó que España seguía interesado en ser admitido como miembro del G-20 y que después de una conversación con el secretario del Tesoro, Timothy Geithner, en Washington lo lograría en la tercera cumbre del grupo, a realizarse en Nueva York, en fecha aún no fijada pero que coincidiría con la asamblea general de Naciones Unidas en septiembre.

“El G-7 tiene sin duda utilidad”, dijo Salgado. “Pero, nosotros estamos interesados en el G-20 y creo que el conjunto de los países piensan que las actuaciones que ha llevado a cabo hasta ahora el G-20 han sido muy beneficiosas para marcar esa señal global de combate de la crisis”.

El ministro de Hacienda de Brasil, Guido Mantega, dijo que el FMI debería admitir a Cuba para corregir “una omisión que ha durado mucho tiempo” y que han convertido a la isla en el único país del Hemisferio Occidental que no es miembro de la institución.

“Este es el momento de abrir nuestras puertas a Cuba”, afirmó Mantega siguiendo la política que el presidente Luiz Inacio Lula da Silva activó en la Cumbre de las Américas de la semana pasada en Trinidad y Tobago de buscar el retorno también de Cuba a la Organización de los Estados Americanos (OEA).

La OEA suspendió a Cuba por su régimen marxista-leninista en 1962 y ha dicho que revocará la resolución a fines de mayor en su reunión ministerial de Honduras. Cuba se retiró del FMI y Banco Mundial en 1960. Al retornar al FMI tendría abierta su membresía al Banco Mundial, donde su aporte sería determinado por su poder económico, aunque hay países pobres en el mundo que no pagaban ningún derecho al Banco.

Al igual que Cuba, la mayoría de países de economía estatista del entonces bloque soviético se retiró de ambas organizaciones, pero han retornado en diversas etapas al completar su transición a economías de mercado. Los miembros del FMI pueden unirse a la institución, tanto como abandonarla, en el momento que lo deseen.

El G-7 fue fundado en 1976 y sus miembros son Francia, Alemania, Italia, Japón, Reino Unido, Canadá y Estados Unidos. El G-20 incluye a los mismo países del G-7, pero también incluye a Argentina, Australia, Brasil, China, India, Indonesia, México, Rusia, Arabia Saudita, Sudáfrica, Corea del Sur, Turquía y la Unión Europea, a través de una sola representación.