Obama dice que no hay que ser alarmistas frente a la gripe porcina

El mandatario pronunció un discurso a propósito de sus 100 días de gobierno, reiterando que no cerrará la frontera con México. Lo hizo luego de que la Organización Mundial de la Salud elevara a cinco el nivel de alerta pandémica.

El presidente Barack Obama dijo este miércoles que Estados Unidos no cerrará la frontera con México por causa de la gripe porcina. En una rueda de prensa que marca sus primeros cien días en el gobierno, Obama dijo que su Administración seguirá el consejo de los especialistas sobre cómo responder a la crisis, con los que consulta de forma constante, y ellos no recomiendan el cierre de la frontera, dado que el virus ya está presente en el país.

Para el presidente, clausurar la frontera con México, donde se dieron los primeros casos de la gripe, “sería como cerrar la puerta del establo después de que han salido los caballos”. Y agregó: “En estos momentos, no se ha recomendado el cierre de las fronteras. Lo más importante es que tratemos este caso como cualquier otro brote epidémico”.

Obama dijo que es necesario “ser precavidos”, porque se trata de un nuevo tipo de virus, lo que justifica el nivel de emergencia adoptado por la Organización Mundial de la Salud (OMS). El jefe de la Casa Blanca explicó que la situación actual “es seria” y que es necesario estar preparado para “el peor de los escenarios”, aunque recomendó que “no cunda la alarma”.

Obama aprovechó su comparecencia televisiva para pedir a las familias y a las empresas que se preparen para un eventual cierre de las escuelas. “Hemos pedido a los colegios donde se detecte un brote que consideren vigorosamente la suspensión temporal de las actividades. Los padres y las empresas tienen que tener planes de contingencia en caso de que los niños tengan que quedarse en casa”, dijo Obama.

La enfermedad causada por el virus A/H1N1 se manifiesta con el aumento repentino de la temperatura corporal, tos, flujo nasal, intensos dolores musculares y en las articulaciones, irritación de ojos y dolor de cabeza.

Estrategia de gabinete

El gobierno de EE.UU. desplegó este miércoles una delicada estrategia de comunicaciones en la que tanto el presidente Barack Obama como funcionarios de alto rango subrayaron su mensaje de calma y cautela por el brote de la gripe porcina, tras la primera víctima mortal en el país.

Quizá queriendo evitar los errores de su antecesor, George W. Bush, en el manejo del huracán “Katrina” en 2005, el presidente Obama desplegó una calibrada operación de información para que la opinión pública sepa cada paso para contener el contagio en este país.

La serie de mensajes arrancó con el propio Obama, quien antes de participar en una asamblea popular en Arnold (Misuri) reiteró que Estados Unidos debe mantenerse alerta sin que cunda el pánico. La ex gobernadora de Kansas, Kathleen Sebelius, que fue confirmada el martes por el Senado como secretaria de Salud de EE.UU. prometió este miércoles mantener informados tanto al público como a las agencias locales y estatales de salud.

El martes, Obama solicitó unos 1.500 millones de dólares adicionales para hacer frente a la crisis. En paralelo a esa solicitud, el gobierno de Obama intensificó su campaña de mensajes sobre las debidas precauciones de salud y de higiene personal, a la vez que aseguró que vigila de cerca la evolución de esta emergencia de salud pública.

La idea del gobierno de EE.UU. es que la gente se informe, tome las debidas medidas de precaución e higiene, pero sin perder la calma. Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por su sigla en inglés) confirmaron este miércoles que el número de casos de contagio en Estados Unidos aumentó de 64 a 91, en un total de diez estados.

La primera víctima mortal confirmada este miércoles fue la de un niño mexicano que había sido trasladado a un hospital en Houston (Texas). Las autoridades no descartan que se produzcan más casos de contagio o de muerte.

Mientras, la Organización Mundial de la Salud (OMS) elevó de cuatro a cinco su nivel de alerta, de un total de seis fases -la primera vez desde que estableció el sistema en 2005- lo que supone que, para efectos prácticos, los países afectados ahora o en el futuro deben elaborar planes para una inminente pandemia.

En los corredores del Congreso, que ha programado una serie de audiencias sobre la gripe porcina, los legisladores se han manifestado complacidos con la respuesta del gobierno federal. Obama no está dejando nada a la suerte, y despachó a los principales funcionarios encargados de la seguridad nacional y de salud pública al Congreso a explicar su plan multifacético. También se han multiplicado las entrevistas y declaraciones públicas.

Durante su primera audiencia ante el Comité de Seguridad Nacional del Senado desde que estalló la crisis de gripe porcina, con su aparente epicentro en México, la secretaria de Seguridad Nacional, Janet Napolitano, aseguró que la respuesta del gobierno al virus H1N1 será “un maratón y no un sprint”.

Las autoridades, dijo Napolitano, no saben a ciencia cierta todos los pormenores de este novedoso virus -muy distinto al culpable del brote de 1976- pero “nos hemos preparado como si estuviésemos ante una verdadera pandemia”.

En esa audiencia, tanto Napolitano como la subdirectora interina para asuntos científicos de los CDC, la contraalmirante Anne Schuchat, machacaron también el mensaje de que no hay ninguna prueba de que la gente pueda contagiarse por el consumo de cerdo o de productos porcinos.

Tantas son las presiones de la industria porcina de EE.UU. que el secretario de Agricultura, Tom Vilsack, también acudió a los noticieros de televisión para garantizar que comer carne de cerdo no es un riesgo para la salud. La campaña de mensajes continuará mañana, jueves. Sebelius, Napolitano y el director interino de los CDC, Rich Besser, conducirán una conferencia en Internet para responder “directamente” a las preguntas del público sobre esta crisis en ciernes.

El gobierno de Obama no puede frenar un acto de la naturaleza, pero busca acompañar las medidas y políticas públicas con un contundente mensaje de calma, en un mundo donde las percepciones tienen igual o mayor peso.

Temas relacionados