Parqueaderos por minutos

VUELVE AL RUEDO LA POLÉMICA por las tarifas de los parqueaderos en la capital del país. Tras el decreto emitido por la Alcaldía para regular el proyecto de acuerdo impulsado por el concejal Andrés Camacho, las voces de protesta del sector le han enturbiado la celebración a los usuarios, principales destinatarios de la medida.

El decreto estipula que en un espacio de tiempo de dos meses, todos los parqueaderos de la ciudad tendrán que adecuar sus sistemas de cobro a una tarifa por minutos que varía según el sector en el que el servicio es prestado. En adelante, el pago por cuartos de hora o fracción será abolido. Como máximo, un conductor pagará la suma de $87 por minuto por estacionar su vehículo. Salvo en el caso de los parqueaderos que están en concesión con la Alcaldía, todos los demás habrán de acatar la nueva norma.

Otra cosa estima Fernando Dueñas, vocero de los parqueaderos, para quien el Distrito estaría vulnerando un derecho que fácilmente podría ser demandado ante la Corte Constitucional. En su explicación argumenta que el servicio de parqueadero es privado, se desarrolla en predios privados y tiene como destino un público que es, nuevamente, el de los vehículos privados. Agrega que de actuar como lo hace, el Distrito estaría interviniendo en un sector regulado por la libre competencia. Y tras comparar el decreto con los expedidos por el presidente Hugo Chávez en Venezuela, desaprueba el que con éste se vea afectada la movilidad de la ciudad en razón a que los usuarios harían un mayor uso de sus vehículos.

Con todo y lo válidas —o desproporcionados— que puedan parecer algunas de las objeciones del sector, no deja de ser cuestionable el que se proceda obviando una orden que de cualquier manera es distrital y de obligatorio cumplimiento. Se sabe de parqueaderos que ante la nueva reglamentación han optado por cobrar un mínimo de dos horas a sus usuarios, con lo que no sólo violan flagrantemente una instrucción precisa sino que demuestran, una vez más, que están dispuestos a hacer lo que más les conviene.

No es la primera vez que los parqueaderos son objeto de regulación. Un acuerdo del entonces concejal Hugo Patiño promovió el pago por cuartos de hora con la intención de abaratar los desmedidos precios. El resultado, como se recordará, fue el diametralmente opuesto. Los propietarios de los parqueaderos incrementaron sus tarifas y el tiempo que se pagaba por 60 minutos de servicio pasó a ser el equivalente del cuarto de hora. Tuvo que intervenir el alcalde Luis Eduardo Garzón, quien fijó un techo de $1.300 por cuarto de hora y explicó que era preciso “evitar la especulación, combatir la ilegalidad y la informalidad y mejorar la calidad del servicio”.

La situación, sin embargo, no parece haber mejorado para los propietarios de vehículos que tardaban más de un cuarto de hora y eran obligados a cancelar la media hora completa. Los excesos en las tarifas se siguieron repitiendo y el clamor de la ciudadanía llevó a este nuevo método de cobro por minutos que desde ya tiene indignado a más de uno en el sector.

Más allá de la nueva norma, que es bienvenida y lo que busca es poner orden y reglas claras en un servicio del que se benefician todos, es hora de que el Distrito considere agilizar los trámites que conducen a que ésta sea respetada. Pensar en que las alcaldías locales tomarán cartas en el asunto, como es de rigor con las quejas ciudadanas, no pasa de ser un saludo a la bandera como ocurre con cualquier otro reclamo que se hace frente al perifoneo o la contaminación visual.

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