EE.UU. quiere "bajar la temperatura" en su relación con Venezuela

Caracas y Washington restablecieron la semana pasada sus embajadores, tras siete meses de ruptura.

La secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, afirmó que el Gobierno de su país intenta "bajar la temperatura" de las complicadas relaciones con Venezuela, país con el que busca abrir un diálogo "sobre varios puntos", entre ellos el económico.

"Estamos intentando bajar la temperatura. Queremos dejar en claro que hay maneras de sostener una conversación con gente con la que no estamos de acuerdo", dijo Clinton el martes en entrevista con la cadena privada de noticias Globovisión, difundida el martes.

Caracas y Washington restablecieron la semana pasada sus embajadores después de que fueran expulsados de cada país en noviembre pasado en medio de una crisis diplomática bilateral casi permanente, derivada de las distintas visiones políticas y económicas de la Venezuela socialista del presidente Hugo Chávez y el capitalismo de Estados Unidos.

El Gobierno del presidente estadounidense, Barak Obama, quiere "discutir" con el venezolano temas que le "preocupan", entre ellos "el orden legal para hacer negocios en Venezuela", aseveró la secretaria de Estado.

"Creemos que Venezuela, como muchos países, puede beneficiarse, como nosotros en nuestro país, de la inversión extranjera, de la entrada de capital para mejorar los negocios y el clima para negociar", dijo Clinton a Globovisión.

Venezuela es el quinto exportador mundial de crudo y el cuarto abastecedor más importante de Estados Unidos, al que vende entre 1,1 y 1,5 millones de barriles de los tres millones de barriles diarios que produce, según datos oficiales.

En el aspecto político, la Casa Blanca espera ver "en los próximos meses" que el presidente Chávez reconozca que puede "ser un líder fuerte, y tener opiniones firmes sin la necesidad de asumir demasiado poder e intentar silenciar a todos tus críticos", dijo Clinton.

La secretaria de Estado expresó que "hay formas para que el actual gobierno de Venezuela mantenga una presencia fuerte, sin que, en modo alguno se cuestione su adhesión a la democracia".

"Ahora en América Latina enfrentamos un nuevo reto, pues tenemos presidentes electos por el pueblo intentando cambiar las leyes para permanecer en el poder indefinidamente", lo que "no es bueno para la democracia", agregó Clinton.