Color negro (1)

Fragmento del vietnamita Nguyen Quang Thieu, con traducción de Nicolás Suescún.

 

Los dos colores negros se miran uno a otro, se mueven en torno a una forma negra de vidrio. 

La niñita dejó la aldea de repollo hace dieciocho años, a espaldas de su madre. La niñita durmió y despertó, lloró, babeó, mojó la banda con su lastimosa, negra orina. Lamentándose, pero no maldiciendo, vino a la tierra blanca, sus gritos cayendo en la nieve como sangre vomitada.

Su esbelta silueta negra corta el pan, corta su mano, abriendo una nueva boca. De la boquita brotan babas rojas y mojan el pan. Crece en la nieve, sus dos senos creciendo, sus dos senos centelleando, dos agujas envueltas en ropas oscuras.

Los dos colores negros dejan la forma de vidrio, y se acercan uno al otro arrastrándose. Él nació y surgió del rastrojo, de ceniza, de cáscaras de arroz y de voces tristes. Él —el pelo negro reluciendo, la barba negra.

Negros techos de paja cayeron derrumbados entre el sonido de los lagartos; una manada de perros negros cayó embrujada por la sombras. Desde la mañana hasta el atardecer el búfalo de agua tira del carro trazando dos líneas negras a lo largo del camino que atraviesa el arrozal.

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