El poder japonés en Bogotá

Distoyota cuenta con uno de los espacios más importantes en la venta de automotores en la capital. Camionetas y automóviles están en el portafolio.

Que tengan en su vitrina una de las más tradicionales marcas del mundo, les da la suficiente confianza a los compradores de carros que llegan a la zona de Morato en Bogotá, para que dejen su usado y se lleven un carro nuevo japonés y que sólo está en las vitrinas de Distoyota.

Un espacio dedicado a la industria automotriz, donde no sólo se venden algunos de los automóviles, camperos y camionetas más reconocidos del mundo, sino que se comercializan modelos usados con calidad de nuevos y se prestan los servicios de mantenimiento con los más altos estándares de calidad de todo el país.

Basta con llegar a sus instalaciones y encontrar que entre los carros que están en la vitrina se encuentran las camionetas más seguras y lujosas del segmento, las montacargas más compradas de Colombia y los talleres más avanzados de la zona. Tanto, que dentro de los servicios que ofrece Distoyota está el de “repintado automotor ecológico a base de agua”, explican las directivas de la compañía. Se trata del primer concesionario en Colombia en implementar la línea de pintura a base de agua Línea 90, lo que permite que la reparación de los vehículos sea aún más rápida. Tecnología que permite, además, lograr mejores terminados y, gracias a las cámaras para aislar los vehículos del polvo, una pintura más duradera y brillante.

Existen además varios puntos de trabajo dentro de las instalaciones del lugar, pues se cuenta con una adecuada zona de latonería con varios puestos de trabajo, un área de servicios en la parte de mecánica y técnica con más de con 16 expertos disponibles en sus estaciones, y junto a ello, quienes están encargados del Lubriexpress, que tiene como fin la prestación de distintos servicios en un tiempo muy rápido, como el cambio de aceite y la revisión tradicional de kilometraje.

Actualmente la compañía también presta servicios de restauración general de los vehículos de la marca, que por tener en perfecto estado la parte mecánica, sólo optan por un cambio estético en su carrocería, reforzándola y, de paso, dándole vida para otros años de trabajo.

El alistamiento de los vehículos se hace en tiempo récord y los clientes que quieren comprar un carro nuevo y aún no deciden cuál, pueden subir a los vehículos de prueba que Distoyota tiene disponibles en la vitrina. Tan sólo basta con salir, conducirlo en cierto perímetro y saber cuál es el que más se ajusta a sus exigencias. Una prueba más de que el poder japonés ya está en Bogotá.

Temas relacionados