Bases de EE.UU. en el país constituyen "una acción hostil con los países vecinos"

Sectores de la oposición reaccionaron airados al anuncio del Gobierno colombiano.

El senador Jorge Enrique Robledo, del Polo Democrático Alternativo, reafirmó su rechazó a la decisión del Gobierno colombiano de permitirles a las Fuerzas Armadas estadounidenses operar desde tres bases militares colombianas, donde se instalarán 1.400 soldados extranjeros, a 600 de los cuales serán contratistas. Esa decisión, explicó Robledo, “viola de manera flagrante la soberanía y la autodeterminación nacional, convierte a los colombianos en peones en la estrategia militar de la Casa Blanca por el control del mundo, constituye una acción hostil con las países vecinos y es contraria a la Constitución”.

El congresista sostuvo que no hay norma constitucional que permita asentar tropas extranjeras en el territorio nacional, porque el artículo 173 sólo permite su “tránsito” por el país y previa aprobación del Senado. Y también explicó que son "falsas" las explicaciones del ministro de Relaciones Exteriores, Jaime Bermúdez, en el sentido en que un caso como este –incluso si fuere constitucional– puede resolverse sin un tratado entre los dos países, el cual también requiere la aprobación del Congreso de Colombia.
 
El congresista del Polo Democrático Alternativo, por último, exigió que el gobierno publique lo acordado, de manera que no pueda seguir manipulando la información, y se comprometa a no cerrar ningún acuerdo sin que antes se dé un debate nacional sobre una de las peores decisiones de la historia de Colombia.

En términos similares reaccionó la precandidata presidencial por el Partido Liberal, Cecilia López, quien dijo que el Ejecutivo no tiene el poder de hacer lo que quiera con el país. El otro candidato de esa colectividad, Rafael Pardo, también consideró desafortunada la medida. No obstante, el ex canciller Fernando Araújo y el ex ministro del Interior Carlos Holguín Sardi respaldaron la decisión del Gobierno colombiano.