Tecnología para el agro

Los nuevos insumos para el campo se han convertido en herramientas de gran precisión y ayuda para los agricultores que desean una mayor productividad en su trabajo.

Los nuevos insumos para el campo se han convertido en herramientas de gran precisión y ayuda para los agricultores que desean una mayor productividad en su trabajo. 

No es ciencia ficción lo que observó Raúl Sánchez desde su finca al otro lado de la cerca a las 8:00 p.m. Una sembradora sin conductor que se desplazaba por el césped en líneas completamente rectas y paralelas. Evidentemente no era un sueño, simplemente se trataba de una de las herramientas que ha puesto la agricultura de precisión al servicio de los agricultores.

El piloto automático o AMS es un sistema compuesto por un GPS (Sistema de Posicionamiento Global), dos pantallas o monitores operacionales y una antena receptora que se incorpora al tractor o a la combinada (siempre y cuando tenga dirección hidráulica, cabina y fuente conmutada de 12 voltios) y trabaja en conjunto para crear un sistema integrado que el usuario puede configurar a la medida de sus necesidades.

La primera prueba se realizó hace año y medio en el Valle del Cauca con cultivos de caña de azúcar y dio resultados muy favorables, porque se redujo el consumo de combustible en un 33%, se disminuyeron los costos operativos, se aumentaron las velocidades de trabajo y se labraron más hectáreas por hora.

Sin duda desde el inicio de la aplicación de la agricultura de precisión el campo se ha visto favorecido, ya que la nueva técnica evalúa diferentes variables para cada planta, como la calidad del suelo, la temperatura a la que está sometida, la cantidad de alimento o fertilizante que necesita y con esos elementos se elabora un estudio de variabilidad. De esta forma se da un tratamiento especializado a las necesidades de cada cultivo, así compartan el mismo espacio geográfico.

Así lo destaca Luis Fernando Limas, gerente de Proyectos de la división John Deere de Casa Toro, quien asegura que una de las bondades es justamente el tratamiento que se le da a cada cultivo sitio a sitio. A la planta número 1, 89, 50 ó 100 se le da un procedimiento específico de acuerdo con sus necesidades, así se encuentre en el mismo espacio geográfico y no como una unidad de producción, que es lo que hacía la agricultura convencional. Antes, a un cultivo de papa se le aplicaban 600 kilogramos de fertilizante por hectárea, ahora sólo se aplica la cantidad que necesite cada cultivo, así se encuentre en la misma área.

“La agricultura de precisión brinda herramientas de gestión a los productores que manejan una maquinaria, para que se vuelvan más competitivos. En este segmento se han comercializado varios elementos tecnológicos que permiten definir qué actividad va a hacer la máquina, dónde, a qué velocidad, con qué combustible y trabajar por unidades de producción sitio a sitio”, puntualiza Limas.

También se han desarrollado otra clase de tecnologías, como la nueva serie de tractores que traen funciones dentro de la misma máquina que le permiten al operador programar actividades de campo para saber cuál es el momento propicio para abrir una boquilla para asperjar el arroz; algunos tractores incluso traen radar para comprobar la eficiencia real de la operación, qué tiempo gastó y a qué velocidad anduvo.

También existen los implementos agrícolas con tasa variable, como las máquinas de siembra directa, que realizan cuatro actividades en un solo aparato, preparan la tierra, ponen la semilla a cierta profundidad y distancia, promedian la cantidad de fertilizante y tapan el cultivo.

Las combinadas son máquinas gigantes que le facilitan la vida al agricultor, ya que por un lado van cosechando y por otro trillando o soltando el grano de los cereales, los clasifica, limpia y hasta los empaca, aunque son máquinas para condiciones especiales en campos muy amplios, como en los Llanos, el Valle del Cauca y la Costa.

Los operarios han aceptado tan bien dicha tecnología, que se han apropiado de ella al punto de llegar a ser una herramienta del operario porque les facilita el trabajo para brindar mejores resultados. Sin embargo, en ningún momento la tecnología pretende reemplazar al operario. El piloto automático no esquiva cercas, vacas, casas, es simplemente una programación donde el operario puede activar o desactivar el sistema a criterio personal.

Otro de los insumos que también vale la pena destacar es la cerca eléctrica, esencial para la ganadería, ya que permite mantener los animales en un solo lugar, aprovechar más los pastos y mejorar la ganancia de peso y productividad del hato. Sin contar con el ahorro en dinero, ya que tiene un costo inferior a las convencionales, es de larga duración, controla los animales y la rotación de pasturas.

“Con este sistema, cada día más utilizado por los ganaderos, se elimina el convencional alambre de púas, que además de no ser rentable, puede resultar muy peligroso para la piel y la salud de los animales”, señala Alberto Correa, gerente General de Súper Fox.

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