Acuerdo militar con Estados Unidos será abordado por Unasur

El 10 de agosto, en la cumbre del organismo en Quito, se pedirán explicaciones sobre el asunto.

Mientras sectores políticos de diferentes vertientes en Colombia expresaban su respaldo al presidente Uribe frente a la crisis diplomática con Venezuela, el gobierno del vecino país intensificó su ofensiva verbal y en un comunicado expedido por su Ministerio de Relaciones Exteriores, les planteó a las otras naciones de la región que todavía hay “tiempo de detener la locura guerrerista de la élite que gobierna Colombia” y “evitar que su política belicista convierta a Suramérica en un área de violencia”, calificando la postura colombiana como “hipócrita y grosera”, y advirtiendo que Venezuela “responderá con medidas firmes cada agresión”.

Según la nota de la Cancillería venezolana, el fondo de la crisis tiene que ver con “el deseo de Bogotá de justificar la entrega en comodato de su territorio a Estados Unidos”, con la excusa de que “Venezuela representa una amenaza”, a raíz de las acusaciones sobre el supuesto desvío de armas compradas a Suecia y que acabaron en poder de las Farc. “El Gobierno colombiano, rehuyendo de sus propias responsabilidades, quiere justificar la instalación en su territorio de hasta cinco bases militares de la principal potencia bélica mundial, alegando que tres lanzacohetes supuestamente propiedad del ejército venezolano habrían llegado a manos de un grupo irregular”, señala.

Pocas horas después del comunicado venezolano se conoció la posición del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula —quien tras una reunión con su homóloga chilena, Michelle Bachelet—, señaló que la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) dijo que se invitará a los ministros de Defensa de la región a la próxima cumbre, que se realizará el 10 de agosto en Quito y en la que Ecuador asumirá la presidencia del Consejo Suramericano de Defensa, para que den su opinión sobre el acuerdo militar que Colombia negocia con Estados Unidos. Tanto Lula como Bachelet expresaron su preocupación por la posibilidad de que Estados Unidos pueda usar las bases colombianas, aunque reiteraron su “respeto” a los asuntos internos de otros países.

“La soberanía es intocable y a mí no me agrada nada una base estadounidense en la región, pero así como no quiero que Uribe se entrometa en mi gobierno, prefiero no dar opiniones en las decisiones de Uribe”, manifestó el mandatario brasileño, palabras que fueron compartidas “completamente” por la presidenta chilena, quien agregó: “Respetamos la soberanía internacional y las decisiones de cada país, pero en la reunión (de Quito) vamos a ver cómo esas decisiones afectan al resto de los países, que estamos inquietos”.

Además de Brasil y Chile, el gobierno de España —a través de su ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos— expresó también su inquietud por la posible “militarización” de la región e hizo un llamado al diálogo entre Colombia y Venezuela. Moratinos dijo que España ha pedido información a Estados Unidos y Colombia sobre el acuerdo militar y reveló que en la visita que la vicepresidenta primera del gobierno ibérico, María Teresa Fernández, hará la próxima semana a Bogotá, se tendrá la oportunidad de dialogar con las autoridades colombianas sobre el asunto. “Lo que tenemos es que trabajar para que no haya espiral de desencuentro y tratar de que Venezuela y Colombia vuelvan a tener una relación de respeto. Tenemos que reconstruir la confianza”, enfatizó.

En el país, el jefe del Partido Liberal, ex presidente César Gaviria, expresó su voz de solidaridad con el presidente Uribe, al tiempo que respaldó la posibilidad de que Brasil entre a mediar en la crisis. El ex mandatario le pidió a la bancada liberal en el Senado aplazar el debate en el que se citaron a altos funcionarios del Ejecutivo para explicar las operaciones antinarcóticos que desarrollará Estados Unidos en las bases colombianas. “Vamos a rodear al presidente Uribe y a hacer un alto en el camino de nuestras críticas y nuestros desacuerdos... El Presidente tiene una tarea supercompleja por sacar adelante, que tiene que ver en cómo preservar y defender la seguridad de Colombia y, al mismo tiempo, mantener una relación cordial con nuestros vecinos”, manifestó Gaviria.