Venezolanos, preocupados por cierre de importaciones de Colombia

No es tan fácil remplazar los productos que llegan desde el vecino país, dicen.


Tras la decisión política del presidente Hugo Chávez que ordenó desde el miércoles la suspensión de todas las importaciones de Colombia, ha empezado a crecer una ola de incertidumbre entre los importadores, comerciantes y consumidores venezolanos por la agudización de la escasez de alimentos, y otros productos de primera necesidad que se ha venido registrado desde hace varios años.

Pese a que el mandatario venezolano ha insistido en que no necesita de las importaciones colombianos, otra cosa piensan los comerciantes, industriales y consumidores. El intercambio comercial entre Colombia y Venezuela es cercano a los 7.000 millones de dólares anuales.

Chávez no ha logrado frenar ese natural intercambio comercial, y prueba de ello es que el miércoles los comerciantes de los países marcharon para intercambiar banderas, lo que fue impedido por las autoridades venezolanas.

Entre enero y junio de este año, las exportaciones de productos no tradicionales se destinaron principalmente al mercado de Venezuela, el cual participó con el 33,5% del total presentado por este grupo de productos y alcanzó un monto de 2.544,2 millones de dólares. Después siguen las ventas a Estados Unidos con el 19,7% y a los países de la Comunidad Andina con el 12,7%.

Dice el informe del Dane que durante los seis primeros meses de 2009, las exportaciones no tradicionales destinadas a Estados Unidos disminuyeron 11,6%. Así mismo, se registró una caída de 4,0% en las exportaciones no tradicionales hacia Venezuela, al pasar de 2.650,2 millones de dólares en los seis primeros meses de 2008, a 2.544,2 millones en igual período de un año después.

Los industriales venezolanos ha reiterado, que alegremente el presidente Chávez ha buscado reemplazar por productos argentinos y brasileños los que dejaría de comprar a Colombia, sin embargo esto no se ha dado en la práctica.

De momento el gobierno venezolano integró una comisión conformada por los ministerios de Agricultura y Tierra y Alimentación que se desplazará a Buenos Aires para tratar de concretar negocios y ayudar a la diezmada economía argentina. Del país austral adquirirá vehículos, lácteos y otros productos cárnicos y algunos cereales.

El temor de los consumidores es que estos productos de Argentina y Brasil van a llegar a precios muy altos y disparará aún más la inflación venezolana que ya se encuentra entre las más altas de la región, igual sucederá con el desempleo porque se marchitarán muchas empresas que tienen como su mercado natural al consumidor colombiano.