‘El Pájaro’ Juárez dice que su sueño es “ser técnico de Millonarios”

El argentino regresó y su deseo es quedarse a trabajar. “Para eso me preparé”, dice.

Óscar El Pájaro Juárez, goleador de Millonarios en los títulos en 1987 y 1988, está de vuelta. Regresó a Colombia y es para quedarse. Después de vivir por más de 10 años en Argentina, de graduarse como entrenador de la AFA y dirigir cuatros equipos del ascenso, dice estar preparado para trabajar en este país, que considera como su casa.

A sus 48 años, con más arrugas y canas —claro—, Óscar Eduardo aprovechó que fue uno de los invitados al partido de homenaje de su gran amigo Arnoldo Iguarán, para quedarse con su familia, su esposa colombiana Nubia y sus hijos Catalina y María Mónica (bogotanas) y Mateo (cucuteño), quien se probará en las divisiones menores de Millos. Aún no tiene definido en qué equipo trabajará, pero la opción está abierta y él está más que feliz, pues asegura que Colombia le dio todo en lo personal y en lo profesional.

A los 26 años llegó a jugar a Bogotá, tras actuar en un equipo chico de Jujuy, su tierra natal. Pasó al San Martín y allí fue contactado por Guillermo Gómez para reemplazar nada más ni nada menos que a Juan Gilberto Funes, quien había sido transferido al River Plate. Pero no tuvo un buen comienzo. En su primer torneo en el año de 1987, cuenta Juárez que sólo logró hacer su primer gol después de que en un vuelo de regreso de Medellín a Bogotá conoció a su esposa, quien era azafata. Fue ante el Once Caldas, en Bogotá, y desde entonces, El Pájaro fue pieza fundamental del ataque albiazul, logro que rubricó siendo campeón en dos campeonatos consecutivos.

Salió de Millos por algunas diferencias “económicas y administrativas” y se fue a jugar al Cali, donde sólo estuvo seis meses pues se peleó con el presidente de entonces. Saltó al Medellín, en donde se convirtió en figura y en 1993 fue subcampeón. Terminó su carrera en el Cúcuta de la B y en el Huila, donde actuó tres partidos porque consideró “que mi fútbol ya se había acabado. Con 35 años sentía que todo era duro para mí, que el cuerpo me pedía el retiro”.

Se dedicó un tiempo a dirigir las divisiones menores del Cúcuta e incluso alcanzó a manejar el equipo profesional en algunas fechas. Puso un negocio de parrilla argentina en Chía, pero un día “me agarró la locura y me fui con mi familia para Argentina. En ese tiempo me preparé y aquí estoy, listo para trabajar”.

¿Está feliz por regresar a Colombia?

Feliz, porque esta es mi casa, mi Colombia me dio todo. Catalina, mi hija mayor, tal vez se queda por ahora en Argentina, pues allá estudia y además es nadadora de selección e integrante del equipo de River Plate. María Mónica sí quiere regresar y Mateo, quien ya jugó en las menores del Boca, ingresará a Millonarios.

¿Qué recuerda del campeonato de 1987?

Que el equipo tenía un grupo de jugadores maravillosos. El profesor García tuvo un acierto claro en armar ese combo con ‘El Panza’ Videla, Mario Vanemerak, Eduardo Pimentel, Rubén Cousillas, ‘El Nano’ Prince, Wilman Conde, ‘El Mico’ García, Germán Gutiérrez de Piñeres, Arnoldo Iguarán... un equipo con un temperamento increíble.

¿Y de 1988?

Se desarmó un poco el equipo, llegaron algunos refuerzos y sin embargo, quedamos nuevamente campeones, porque Millonarios jugaba un buen fútbol. Atacábamos con cuatro delanteros: jugábamos con Rubén Darío Hernández, ‘La Gambeta’ Estrada, Arnoldo y yo. Éramos unas máquinas para hacer goles.

¿Millonarios fue lo mejor que le pasó en su carrera?

No, el Medellín también fue muy importante para mí.


Pero, ¿Colombia sí fue lo máximo?

Sin duda. En Argentina nadie me conoce. Acá, en Colombia, todos. Apenas llevo cuatro días en el país y le puedo decir que ya he recibo unas 200 llamadas de amigos, de gente que me quiere saludar.

¿Y qué cree que le pasa a Millonarios, que ya lleva 21 años sin ser campeón?

Que entró en un momento de incertidumbre grande, del que todavía no puede salir, pero Millos es un equipo grande y en algún momento tiene que salir adelante. Tiene muchos problemas, pero yo confío que en este semestre se dé el primer despegue. Pese a su situación tan dura, tiene gente alrededor que en mayor o menor grado lucha por sacarlo de la crisis.

¿Cómo ve el actual fútbol del torneo colombiano, era mejor el de antes?

Tengo que ser respetuoso con los que están ahora. Las cosas cambian, pero la esencia es igual. Yo, por ejemplo, en un torneo hice 20 goles, hoy con esos mismos 20 te venden a Europa. Lo que sí puedo decir es que no creo que haya futbolistas que quieran jugar mal. Hay es que profundizar y trabajar más en la definición, porque en Colombia no hay goleadores.

¿Y ese mismo problema es el que se refleja en la selección?

La verdad es que no salen goleadores como antes. Hay que trabajar más y meterse en la cabeza de los jugadores.

¿Cuál es el gran sueño que le queda por cumplir?

Mi sueño, y para eso me preparé, es ser técnico de Millonarios, dentro de pocos o dentro de muchos años, pero sé que me va a llegar. El tiempo lo dirá.

Volando con ‘El Pájaro’

¿Qué costumbres colombianas tiene?

Miles, todas, el calentao, el ajiaco, el hablado colombiano...

¿Le frustró no jugar con la selección?

No, para nada. Para mí fue suficiente actuar en Colombia.

¿Le gusta Maradona como técnico del seleccionado argentino?

No es mi gusto, no es lo que me gusta. El deseo es que Argentina pueda clasificar, pero no me desvela.

¿Sí es Lionel Messi el mejor jugador del mundo?

Con la selección nunca ha tenido un gran partido. En el contexto mundial hay muchísimos jugadores, de buen nivel, pero él tiene más prensa.

Temas relacionados