Ecuador afirma que la Unasur "no sentará a Colombia en el banquillo"

Se espera que en Bariloche los presidentes dialoguen y creen un clima de confianza.

El canciller de Ecuador, Fander Falconí, dijo que la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) "no sentará" ni a Colombia ni a otro país "en el banquillo de los acusados" y que confía en que la cumbre del organismo de este viernes propiciará "un diálogo abierto y transparente".

Falconí, cuyo país ejerce la secretaría pro témpore de la Unasur, visitó a su homólogo de Brasil, Celso Amorim, quien coincidió en que durante la cita de este viernes, 28 de agosto, en Bariloche (Argentina) "es necesario que los presidentes dialoguen" y creen "un clima de confianza".

La cumbre fue convocada para discutir la polémica generada en la región por el acuerdo militar entre Bogotá y Washington, que le permitirá a tropas de Estados Unidos el uso de hasta siete bases en suelo colombiano.

Según Falconí, "está claro que no se trata de sentar a nadie en el banquillo de los acusados" ni de "generar conflictos" , sino de que "los gobernantes puedan tamizar (la polémica) y buscar objetivos comunes".

El canciller ecuatoriano recordó que Colombia, que confirmó la asistencia del presidente Álvaro Uribe, desea que se aborden otros asuntos, entre los que citó los convenios militares que existen en la zona y la lucha contra el narcotráfico.

Sobre esto, Falconí dijo que "la posición de Ecuador es que no hay temas vetados y que todos los asuntos relacionados con la seguridad tienen que ser tratados en esta cumbre".

El ministro ecuatoriano apuntó, además, que confía "en que de ese encuentro salga una decisión constructiva, que permita hacerle un seguimiento" a las negociaciones entre Colombia y Estados Unidos, que "podría" ser encargado al Consejo de Defensa de la Unasur.

Según Falconí, y en eso coincidió Amorim, existe en la región una "preocupación legítima" por esas negociaciones.

Ecuador ha sido, junto con Venezuela y Bolivia, uno de los países que más preocupación ha manifestado por la posibilidad de que tropas de Estados Unidos se asienten en Colombia, país con el que rompió relaciones diplomáticas en 2008.

La ruptura de relaciones fue a consecuencia de un bombardeo del Ejército colombiano a un campamento de las Farc en territorio ecuatoriano, en el que murió una veintena de personas, entre ellas el portavoz internacional de esa guerrilla, Luis Édgar Devia, alias 'Raúl Reyes'.

En cuanto a las expectativas que existen ante la cumbre del viernes próximo, Amorim alertó de que "no se puede esperar que todo sea resuelto en una sola reunión" y subrayó que "lo importante" es que se pueda poner en marcha un "proceso de diálogo".

Amorim dijo que, si es necesario o solicitado por otro país, el Gobierno brasileño puede explicar los acuerdos militares que discute con Francia para la adquisición de armamento o posible cooperación en el adiestramiento de tropas.

Sin embargo, subrayó que "hay diferencias entre un acuerdo para la compra de equipamientos o entrenamiento y la presencia militar extranjera en un territorio, aunque el objetivo declarado, y creemos que es verdad, sea el combate al narcotráfico".

El ministro brasileño insistió en que Colombia y Estados Unidos podrían ofrecer algún tipo de "garantía" de que los acuerdos serán limitados exclusivamente a territorio colombiano.

"Pedir garantías no es dudar de la palabra de nadie" , indicó Amorim, quien, sin embargo, admitió que no sabe si Colombia "estará preparada para dar garantías de ese tipo" en la cumbre regional.