Mujeres con sentido social

Ejemplos de tenacidad y perseverancia.

Nury Ayala abandonó el periodismo para dedicar su vida al cuidado y protección de los más indefensos, maltratados e inocentes, que en su opinión son los animales. Sin embargo, hubo un hecho que ella presenció cuando era muy pequeña y vivía en su natal Victoria (Caldas), que marcaría el resto de su vida.

Fue testigo cuando un agricultor que bajaba del campo a vender sus productos a la plaza del pueblo maltrataba al caballo que le transportaba su mercancía. El animal estaba en estado tan lamentable que el hocico lo tenía completamente rasgado por la presión que ejercían los frenos a lado y lado de su trompa; el abdomen estaba lacerado y las herraduras puestas con unos clavos le generaban al caballo una cojera permanente. A Nury, con tan sólo siete años de edad, le quedaron el dolor y la frustración de no haber hecho nada por ese animal.

Pero el cuidado y el amor que siente Nury por los animales no es casualidad. Desde muy pequeña recogía perros y gatos que encontraba abandonados o maltratados en la calle, los llevaba a su casa, les sanaba sus heridas y después les buscaba un hogar.

Dicha práctica la acompañaría el resto de sus días y se acentuó durante su estadía en el Llano, donde fundó la Asociación Defensora de Animales de Yopal.

A su regreso a Bogotá ya tenía definido que lo suyo ya no estaba en las emisoras de radio como Súper, Melodía o Sutatenza, sino en un grupo de protección animal que estuviera bien conformado y se identificara con su proyecto de vida.

De esta manera llegó hace ocho años a la Asociación Defensora de Animales y del Ambiente (ADA), donde desempeñó todos los oficios, desde bañar perros, recoger y traer animales en su carro hasta recepcionista. Ayala tenía la convicción de donar su tiempo completo a esta noble causa y desde hace tres años es la presidenta de la ADA.

El reto no es fácil. Sin embargo, para ella la mayor satisfacción es ayudar a los animales y quitarlos de las garras de los maltratadores, aunque reconoce que no es fácil y hay momentos de desfallecimiento porque encuentra indiferencia en la sociedad y un Congreso que no legisla a favor de los derechos de los animales.

Justamente uno de los programas bandera de la ADA es velar por el cuidado y protección de los caballos que están siendo maltratados por los zorreros. Y en esta actividad los socios de la fundación se han ganado más de un enemigo, desde insultos, maltratos físicos e incluso hasta amenazas de muerte.

La tarea no es sencilla, pero la tenacidad y el carácter de Ayala no han desfallecido en 40 años y entonces, como dice ella, ¿por qué debería desfallecer ahora, cuando empieza a ver los primeros resultados?

Una labor paciente que da mucha paz al alma

Marta Lucía Guzmán logró hacer en 365 días lo que no había podido realizar un equipo de profesionales de un colegio en años.

Cuando el tema de inclusión escolar no era abordado por nadie, Marta Lucía, educadora especial, puso en marcha un proyecto educativo que buscaba integrar a niños en situación de discapacidad en un ambiente escolar. Y justamente con este proyecto ganó el premio Maestro Ilustre 2009 que otorga la Fundación Compartir.

Hasta el momento ya se han graduado tres niños en condiciones especiales del colegio Colsubsidio Nueva Roma y se encuentran en proceso de graduación unos 14 del total de 123 niños que tiene la institución con estas características. Concientizar a los profesores de que es posible trabajar con niños especiales y además darles las herramientas y capacitación para que tengan un buen desempeño con sus alumnos, han sido los mayores retos que ha debido afrontar esta educadora. El trabajo no para y, por el contrario, es un reto que conquista día a día.

Persona multifacética

Líder comunitaria, empresaria, fundadora del colectivo Asociación de Mujeres Ahorradoras con Proyección al Futuro de Buenaventura (Asomaesub) y de la Asociación de Mujeres Ahorradoras de Gaitán (Asmaga) además de secretaría auxiliar contable, son apenas algunos de las actividades que realiza Ilsa Victoria Rivas durante el día.

Esta mujer de 45 años de edad y madre cabeza de familia de dos hijos de 14 y 19 años, trabaja desde que tenía 17 alisando el pelo con una fórmula personal que les permite a las mujeres mantenerlo así hasta por un mes. Y es lo que le ha dado el sustento a su familia.

Sin embargo, desde que conoció el programa de Mujeres Ahorradoras en Acción del Programa Acción Social de la Presidencia de la República, su negocio dio un giro total, pues gracias a la capacitación que brinda el programa en diversos aspectos, su negocio se ha fortalecido y ampliado.

Y a la fecha, a través del ahorro que realiza diariamente de $1.100 y al incentivo que da el Gobierno logró dotar su pequeño salón de belleza con un equipo más actualizado.

Pareciera que a esta trabajadora incansable le faltaran horas para cumplir con todas las tareas. Aunque no tiene un empleo fijo, que la obligue a estar por fuera de su casa por un largo período, esta mujer no para de trabajar desde su casa.

Cuando no tiene reunión con la Junta de Acción Comunal del Jorge Eliécer Gaitán, puede estar ejerciendo su profesión como secretaría auxiliar contable o convocando una reunión con el colectivo de reciclaje del cual ella y otras 200 mujeres hacen parte.

A pesar de todas sus labores,  su principal proyecto es como madre y por eso no ha aceptado un trabajo de tiempo completo donde tenga que poner en segundo lugar a sus hijos.

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