Cuando la productividad depende del clima

Distintos gremios han explicado las implicaciones del clima en sus cultivos y animales. Gobiernos nacional y algunos departamentales anuncian estrategias para prevenir la volatilidad de la naturaleza.

Los efectos del clima ya se sienten en el bolsillo de los colombianos y la prueba es que quienes acostumbran a hacer sus compras en Corabastos han visto cómo en las últimas semanas el alza en precios ha llegado a superar el 200%. La falta de agua es el mayor obstáculo, por eso los distintos dirigentes gremiales ya hicieron los anuncios del porqué el sector productivo se está viendo amenazado.

Rafael Mejía, presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia, fue el primero en solicitar la emergencia económica, pues hasta el momento, apunta, el fuerte verano, acompañado de las inclementes heladas, han destrozado tantas hectáreas que aún no se puede determinar cuánto ha perdido el agro en el país. La leche está subiendo $100 por bolsa, $89 de margen para el industrial y sólo $11 para el productor, comentó en febrero el dirigente gremial, previendo comportamientos significativos al final de marzo. 

Por eso la estrategia de ahorrar agua ahora es prioridad para cultivadores y productores de alimentos, razón por la cual distintos entes ya han hecho públicas sus recomendaciones a la hora de ponerlo en práctica. La Gobernación del Huila, por ejemplo, le recomienda a sus ganaderos “hacer obras de mitigación para mejorar la disponibilidad de agua, pozos profundos, diques y jagüeyes”. Y también, “disminuir la carga animal por hectárea haciendo una mejor redistribución por potrero, rotación de praderas y sacando las vacas de baja producción”.

En contraste y previendo este tipo de eventualidades, el Ministerio de Agricultura anunció que destinará $5.000 millones para un seguro que proteja de eventos catastróficos a los productores de plátano en el Quindío, uno de los departamentos que más produce este alimento en Colombia.

Los riesgos que amparará esta póliza de seguro son: deficiencia de lluvia, exceso de lluvia, heladas, inundación, vientos fuertes, granizo, deslizamiento y avalanchas. El valor asegurado corresponderá a $500.000 por hectárea y cubrirá la totalidad del área sembrada del predio de cada pequeño productor de plátano.

Una solución que puede resultar definitiva si se tiene en cuenta que Colombia basa gran parte de su economía en la producción, comercialización y consumo de productos agrícolas, que en el país tienen algo más de cuatro millones de hectáreas productivas.

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