El agua tiene sed

La ausencia de lluvias y el mal uso del líquido ponen en riesgo la prestación eficiente del servicio en diferentes zonas del país.

El país enfrenta una temporada seca acentuada por el fenómeno de El Niño, lo cual ha generado que los principales ríos, fuentes primarias de abastecimiento del recurso hídrico, se encuentren con niveles por debajo de promedios históricos, como el caso del río Magdalena y muchos de sus afluentes.

Mientras esto pasa, el Gobierno y las autoridades ambientales buscan que los efectos del conocido cambio climático, mediante políticas, leyes y campañas, no ponga a la población en aprietos. La viceministra de Ambiente, Claudia Patricia Mora Pineda, cuenta cómo actúa el país frente a este desértico panorama.

¿Cuál es la situación del agua en Colombia?

El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), en el Estudio Nacional del Agua del año 2005, establece que el país cuenta en general con una gran riqueza hídrica (cerca de 1.900 kilómetros cúbicos), tanto superficial como subterránea; sin embargo, no está distribuida espacial y temporalmente en forma homogénea.

Adicionalmente, la oferta hídrica experimenta en la actualidad una reducción progresiva a causa de la contaminación por la actividad socioeconómica e industrial. Asimismo, la disponibilidad del agua está afectada por los procesos de degradación de las cuencas, con la disminución progresiva de la regulación natural del régimen hidrológico que hace más prolongados los períodos de estiaje (niveles bajos de ríos a causa de la sequía) y mayores las crecientes.

¿Qué tanto ha afectado la sequía?

El déficit de lluvia empezó a sentirse desde septiembre de 2009 y se acentuó durante octubre y noviembre, meses tradicionalmente lluviosos. Ya en 2010, con la llegada de la primera temporada seca, se incrementó el déficit de humedad en los suelos, hecho que aumentó la probabilidad de incendios forestales. La falta de lluvia en las regiones Caribe, Andina y Orinoquia influye directamente en el descenso evidente del nivel general de los ríos Cauca, Magdalena, Meta, Arauca, Orinoco e Inírida.

¿Está Colombia preparada para afrontar mucho tiempo sin que llueva?

Según en Ideam en el Estudio Nacional del Agua 2000, el país cuenta con una importante capacidad de almacenamiento natural y construida que alcanza los 27 km3.

En términos meteorológicos, se debe aclarar que en nuestro país las temporadas secas (diciembre, enero, febrero y mediados de marzo) y lluviosas (de mediados de marzo a mediados de junio, y mediados de septiembre a finales de noviembre) forman parte del comportamiento histórico y del régimen de lluvias, sin embargo, se pueden ver afectados estos períodos por la presencia de fenómenos como El Niño, que unido a la actual temporada seca, incide aún más en la disminución significativa de las lluvias, por lo cual es vital el trabajo del Gobierno Nacional en el fortalecimiento de la capacidad del país para enfrentar una sequía acentuada, que en este caso lleva cerca de cinco meses.

En cuanto a contaminación de las fuentes hídricas, ¿qué se ha mejorado en el país?

Se está avanzando en la formulación e implementación de los Planes de Saneamiento y Manejo de Vertimientos. Así, según un informe reciente, con corte a junio de 2009, del total de 1.145 municipios o centros poblados que deberían tener estos planes, se han presentado 700 ante las autoridades ambientales, de los cuales han sido aprobados 289 y ya se encuentran en implementación.

Paralelamente, todas las autoridades ambientales (39 en total) vienen adelantando acciones de monitoreo del recurso y actividades relacionadas con la determinación de los objetivos de calidad y la fijación de metas de reducción de la carga contaminante en las corrientes superficiales que tienen alto impacto por vertimientos de origen doméstico.

¿Qué planes hay desde el Gobierno para mitigar los efectos del cambio climático en el agua?

Entre los principales efectos del cambio climático se encuentran el aumento de la temperatura y la disminución de la disponibilidad hídrica. En este caso el Gobierno Nacional adelanta planes de adaptación, es decir, prepararnos mejor para estos escenarios, como el caso de San Andrés, en donde ya se encuentra en funcionamiento un plan para el aprovechamiento de agua lluvia. Igualmente, en ecosistemas de alta montaña, el Ideam, con el apoyo de diferentes entidades, avanza en el monitoreo de los ciclos del agua, al igual que en los parques nacionales naturales de Los Nevados y Chingaza y en el macizo colombiano, en los cuales se implementan medidas de adaptación orientadas a reducir su vulnerabilidad.

Otro avance importante se relaciona con el monitoreo glaciar, tarea que el Ideam adelanta desde 1997, con el fin de establecer a qué ritmo pierden el hielo nuestros nevados, ya que estos ecosistemas en particular se constituyen en los grandes sensores del cambio climático.

Finalmente, se destacan las campañas promovidas por el Ministerio y sus entidades adscritas en materia de uso eficiente, reutilización y ahorro del agua, que se adelantan en diferentes regiones colombianas.

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