CryoSat, el satélite que estudiará las capas de hielo, se lanzará el 8 abril

El lanzamiento estaba previsto para el 25 de febrero, pero se aplazó por problemas en uno de los motores del cohete.

El satélite CryoSat, el dispositivo tecnológico más complejo diseñado nunca para estudiar las capas de hielo de la Tierra, se pondrá en órbita el próximo 8 de abril, tras los problemas técnicos que retrasaron su lanzamiento el pasado febrero, informó la Agencia Espacial Europea (ESA).

"La nueva fecha ha sido confirmada por ISC Kosmotras (responsable de la operación), tras la modificación del programa informático de vuelo del lanzador", indicó la ESA en un comunicado.

El Cryosat, cuya misión es proporcionar datos para que la comunidad científica pueda comprender mejor los fenómenos climáticos a través del estudio del hielo, se pondrá en órbita a las 13.57 GMT del próximo 8 de abril desde la base rusa de Baikonur, en Kazajistán, agregó la ESA.

Las mismas fuentes habían justificado con anterioridad el retraso del lanzamiento -previsto para el pasado día 25 de febrero- por un problema en uno de los motores del cohete.

La de abril será la tercera ocasión en que la ESA intentará sacar adelante la misión del CryoSat, que vivió un primer fracaso en 2005, cuando el satélite -que debía ser el primero del programa de observación de la Tierra "Planeta Vivo- terminó hundido en el fondo del océano Ártico debido a un fallo en el lanzamiento.

La misión se retrasó cinco años, en los que la ESA lanzó otras dos de sus seis misiones de observación de nuestro planeta.

La primera, sirviéndose del satélite GOCE (que también sufrió un retraso en su lanzamiento), está dedicada a elaborar un mapa en tres dimensiones de las variaciones del campo magnético de la Tierra.

La segunda estudia la salinidad de los océanos y la humedad del suelo gracias al satélite franco-español SMOS, puesto en órbita el pasado mes de noviembre.

El programa "Planeta Vivo" prevé otras tres misiones entre 2011 y 2013, la ADM-Aeolus que vigilará tridimensionalmente las zonas de viento del planeta, Swarm, dedicada a investigar el campo geomagnético de la Tierra y su evolución temporal, y EarthCARE, que se centrará en las nubes, las pequeñas partículas de la atmósfera y su influencia en la radiación.