Ministro del Interior resta importancia a rechazo de las Farc a dialogar

Fabio Valencia restó importancia al rechazo de las Farc a una supuesta propuesta de diálogo del Gobierno.

El ministro de Interior y Justicia de Colombia, Fabio Valencia, restó importancia al rechazo de las Farc a una supuesta propuesta de diálogo del Gobierno al considerarla "una estrategia más" para cuestionar al presidente Álvaro Uribe.

"Es una estrategia más de las Farc para tratar de decir que este Gobierno no les proporciona la posibilidad de diálogo, cosa que no es cierta", dijo Valencia, tras intervenir en una sesión del Foro Permanente para Asuntos Indígenas de la ONU.

El ministro dijo desconocer "cuál será la pretensión" de la guerrilla con el comunicado difundido hoy, en el que rechaza una supuesta propuesta de Uribe de negociar en conversaciones directas, secretas y en el extranjero.

Los rebeldes lamentan en el escrito que la propuesta "haya llegado a escasos cuatro meses del cambio de Gobierno".

Valencia señaló que Uribe ha estado dispuesto a entablar un diálogo "eficaz" con la guerrilla desde su llegada al poder en agosto de 2002.

"No es ahora que el presidente ha planteado esta negociación, ésta siempre ha sido su disposición dentro del marco de su política de seguridad democrática", afirmó.

En concentro, explicó que desde su época de embajador en Italia, al inicio del mandato de Uribe, se trataron de mantener contactos en Suiza con miembros de las FARC.

En cuanto a su intervención ante el Foro Permanente para Asuntos Indígenas, el ministro reiteró el compromiso del Estado colombiano con la defensa de los derechos, costumbres e identidad de los pueblos autóctonos del país.

Destacó que el Gobierno ha entablado dos mesas nacionales de diálogo con las comunidades indígenas, además de llevar a cabo centenares de consultas con las poblaciones que puedan verse afectadas por proyectos de desarrollo.

Asimismo, destacó que se han puesto en práctica planes de protección para defender a las comunidades más afectadas por el conflicto interno, y que en ocasiones han sido víctimas de masacres por parte de guerrilleros o narcotraficantes.

En ese sentido, observó que las autoridades han desarrollado 30 "planes de salvaguarda" para defender a comunidades indígenas amenazadas y proporciona seguridad a unos 220 líderes amenazados.

"El Gobierno y el pueblo colombiano piden un rechazo frontal a todas las organizaciones que violan los derechos humanos, que además están tratando de presionar el desplazamiento de comunidades indígenas para buscar corredores por donde desplazar la droga", indicó Valencia.

Añadió que en las reuniones que mantuvo hoy con los expertos de la ONU en asuntos indígenas se expresó una especial preocupación por la situación del pueblo Awá, que viven en una disputada zona del suroeste de Colombia.

Amnistía Internacional (AI) denunció el pasado febrero que en 2009 se produjo un incremento de las agresiones y los ataques contra las poblaciones indígenas de Colombia, que "han dejado a muchas de estas comunidades luchando por su supervivencia".