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Para muchos conductores, manejar de noche no es precisamente el plan favorito. La visibilidad se reduce, el cansancio empieza a pasar factura y el resplandor de las luces de otros vehículos puede resultar incómodo, e incluso peligroso. Aun así, con algunos cuidados y buenos hábitos, la conducción en la noche puede ser mucho más tranquila y segura.
Con esto en mente, especialistas de Volkswagen comparten una serie de recomendaciones prácticas para ganar confianza cuando cae el sol y la vía se enfrenta en condiciones de menor luz.
Faros bien ajustados: ver mejor y no incomodar a otros
Los faros cumplen un rol fundamental durante la noche, pero no siempre se les presta la atención que merecen. Cuando están mal ajustados, los problemas aparecen rápido, pues si apuntan demasiado hacia abajo, el alcance es corto y el camino se vuelve difícil de leer, y si están desalineados, se pierde iluminación en uno de los costados o, peor aún, se puede deslumbrar a otros conductores.
¿Qué luces usar según el camino y el clima?
No todas las situaciones nocturnas se enfrentan con la misma iluminación. En la ciudad o en vías bien iluminadas, las luces bajas son la mejor opción, ya que ofrecen visibilidad suficiente sin afectar a otros conductores. Las luces altas, por su parte, deben reservarse para tramos realmente oscuros y sin tráfico cercano, pues su uso indebido puede resultar molesto y riesgoso.
Cuando el clima complica el panorama, como ocurre con la lluvia intensa o la niebla, las luces antiniebla se convierten en grandes aliadas. Estas ayudan a ampliar el campo visual y a reducir los reflejos que pueden confundir al conductor, facilitando una conducción más segura.
Ver bien lo cambia todo
A simple vista, un parabrisas sucio puede parecer un problema menor, pero cuando cae la noche la historia cambia. El polvo, la suciedad acumulada o las marcas que deja el agua hacen que la luz de otros vehículos se disperse, generando reflejos incómodos que afectan la percepción del camino y cansan la vista más rápido.
Por eso, antes de iniciar cualquier recorrido nocturno, conviene revisar y limpiar los vidrios tanto por dentro como por fuera.
¿Cómo mantenerse alerta en la noche?
El cansancio es uno de los grandes enemigos de la conducción nocturna. Cuando aparece la fatiga, los reflejos se vuelven más lentos, la concentración disminuye y aumenta el riesgo de microsueños, una combinación peligrosa tanto para el conductor como para quienes lo rodean en la vía.
Para reducir ese riesgo, la prevención empieza antes de encender el vehículo. Descansar bien, programar pausas cada par de horas y mantenerse hidratado son hábitos sencillos que marcan la diferencia. Y si el sueño comienza a ganar la batalla, la mejor decisión siempre será detenerse en un lugar seguro y retomar solo cuando la atención esté nuevamente al nivel adecuado.
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Menos distracciones y más atención en el timón
Mirar el celular, cambiar la música o perder la atención en una conversación puede ser suficiente para reaccionar tarde ante un imprevisto. Con menor visibilidad, la concentración se convierte en un factor determinante para manejar.
Por eso, según los expertos, antes de arrancar conviene dejar lista la ruta, ajustar el sistema de sonido y asegurarse de que nada interrumpa el manejo.
Regular la velocidad y aumentar la distancia
En condiciones de poca luz, identificar obstáculos, peatones o maniobras de otros vehículos toma más tiempo. Por eso, moderar la velocidad y ampliar la distancia de seguridad no es una exageración, sino una medida preventiva que ofrece un mayor margen de reacción.
Una referencia es conservar al menos tres segundos de separación con el vehículo que va adelante. A modo de ejemplo, circulando a 40 km/h, esa distancia equivale aproximadamente a 42 metros.
¿Qué tecnología puede hacer tus viajes más seguros?
Estos sistemas no reemplazan la atención del conductor, pero sí aportan una ayuda extra para manejar con mayor tranquilidad y seguridad.
- Detector de cansancio: emite alertas cuando identifica señales de fatiga.
- Control de velocidad crucero adaptativo (ACC): permite mantener una velocidad constante sin necesidad de presionar el acelerador.
- Asistente de colisión frontal con freno de emergencia: monitorea el entorno, detecta posibles obstáculos y, en caso necesario, puede frenar de manera automática para reducir o evitar el impacto.
- Lane Assist: ayuda a mantener el vehículo dentro del carril.
- Light Assist: gestiona de forma automática el uso de las luces altas y bajas para evitar deslumbrar a otros conductores.
- Head-up Display: proyecta información importante directamente en el parabrisas.
- Cámara de visión trasera y monitoreo de punto ciego: facilitan la percepción del entorno y aportan mayor seguridad en maniobras como parqueo o cambios de carril.
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