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Llenar el tanque de gasolina parece de esas tareas que se hacen casi en automático: llegar a la estación, poner el combustible y seguir la ruta. Pero detrás de ese gesto cotidiano hay más detalle del que muchos creen. Un pequeño descuido puede afectar el rendimiento del vehículo e incluso poner en riesgo la seguridad en la estación de servicio.
Y uno de los puntos más importantes en ese proceso tiene que ver justamente con el tipo de combustible que se elige. Según Primax Colombia, los combustibles más usados en el país son la gasolina corriente y la extra, y la diferencia principal está en el octanaje. Este dato influye directamente en el comportamiento del motor.
Un combustible con mayor octanaje puede aportar mejor desempeño, mayor protección de componentes, menor consumo y hasta una reducción de emisiones. Pero ojo, esto no significa que siempre sea mejor usar el más alto, sino el que recomienda el fabricante del vehículo.
Aquí está la regla de oro que muchos pasan por alto, el manual del carro o la moto manda. Usar un octanaje incorrecto puede afectar el rendimiento y, con el tiempo, generar desgaste innecesario.
Errores frecuentes al llenar el tanque de gasolina
De acuerdo con el equipo de Primax Colombia, estas son las fallas más comunes que conviene evitar.
- Mantener el motor encendido
Mantener el motor en funcionamiento mientras se carga combustible no es buena idea. El motor genera calor y posibles chispas, y en un ambiente con vapores de gasolina eso puede convertirse en un riesgo serio.
Lo correcto es apagar el vehículo por completo antes de iniciar el abastecimiento.
- Llenar el tanque hasta el tope
Otro error común es insistir en llenar el tanque más allá del primer corte automático de la pistola. Aunque algunos creen que así rinde más, en realidad puede generar sobrellenado y posibles fugas. Las estaciones están diseñadas para detener el suministro cuando el tanque llega a su capacidad y dejan un margen para la expansión del combustible, así que forzar ese límite no aporta beneficios y sí puede traer problemas.
- Usar el celular o dispositivos electrónicos
El uso de dispositivos electrónicos durante el llenado del tanque también es una práctica de riesgo. Aunque hoy parece imposible desconectarse, este no es el momento. La recomendación es que mientras se carga combustible, el celular debe quedar fuera de uso. No se trata de exageración, sino de prevención.
- Mezclar gasolina extra con corriente
Hay conductores que combinan gasolina extra y corriente buscando equilibrar el costo o mejorar el rendimiento. Sin embargo, esta práctica no siempre es recomendable. Cada tipo de combustible está formulado con propiedades específicas. Al mezclarlos, se puede alterar ese comportamiento sin obtener ventajas reales.
Lo más seguro es usar el tipo de gasolina que el fabricante del vehículo indica.
- Confiarse con combustibles de baja calidad
La calidad del combustible también juega su papel. No todas las estaciones ofrecen el mismo nivel de garantía, y eso puede reflejarse en el desempeño del motor.
Si el vehículo empieza a perder fuerza o a consumir más de lo normal, no siempre el problema es mecánico, a veces el combustible tiene mucho que ver. Por eso es importante cargar en estaciones que cuenten con certificaciones que respalden su calidad.
- Fumar en la estación de servicio
Aunque parezca obvio, sigue siendo una de las conductas más peligrosas. Los vapores de la gasolina son altamente inflamables, y una simple chispa puede desencadenar un incendio.
Por seguridad, fumar en una estación de servicio no tiene cabida bajo ninguna circunstancia.