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Según datos de la Secretaría de Movilidad de Bogotá, en lo corrido de 2026 la ciudad ha registrado 204 muertes por siniestros viales, una cifra que representa un aumento del 19 % frente al mismo periodo del año anterior. En ese registro hay un dato que llama la atención, en 6 de cada 10 casos fatales está involucrada una motocicleta.
Las cifras ponen sobre la mesa una realidad que no es nueva, pero sí cada vez más urgente en la ciudad.
En ese contexto, la Alcaldía Mayor de Bogotá puso en marcha la estrategia de cultura ciudadana “Con los pies en la tierra”, una iniciativa dirigida a motociclistas que busca intervenir la forma en que se toman decisiones en la vía.
La propuesta parte de una premisa en la que el error humano es inevitable, pero sus consecuencias no deberían terminar en tragedias. Bajo esa lógica, el enfoque no se limita a sancionar conductas, sino a promover decisiones más conscientes y comportamientos que reduzcan el riesgo en la vía.
“Hoy damos un paso firme con la estrategia ‘Con los pies en la tierra’, una iniciativa de cultura ciudadana orientada a cambiar comportamientos asociados a la siniestralidad vial. En Bogotá, hemos asumido un compromiso firme con la vida bajo el enfoque de Sistema Seguro y Visión Cero, esto significa reconocer que los errores humanos son inevitables, por lo que el sistema de movilidad debe estar diseñado para perdonar esos errores y evitar que se traduzcan en tragedias irreparables”, señaló la secretaría de Movilidad, Claudia Díaz.
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Más allá de las cifras, la estrategia también parte de una paradoja en la que los motociclistas son el grupo que más reporta comportamientos seguros en su día a día, pero dentro de sus propias prácticas reconocen conductas de riesgo como cruzar intersecciones en rojo cuando perciben que la vía está libre.
En ese punto, conductas como acelerar con el semáforo en amarillo, anticiparse al cambio de la señal o cruzar en rojo se han identificado como factores recurrentes en la siniestralidad. La campaña busca que estas decisiones dejen de ser automáticas y pasen a ser más conscientes en el momento de la conducción.
Detenerse también es una decisión de cuidado
Para el secretario de Cultura, Recreación y Deporte, Santiago Trujillo, el énfasis está en cómo se construyen esos cambios. “En cultura ciudadana sabemos que los cambios más efectivos no se imponen: se construyen desde decisiones cotidianas”, señaló. Y agregó que la idea es que, en un segundo crítico, las personas pasen de la reacción automática a la elección consciente, entendiendo que detenerse también es una forma de proteger la vida.
La estrategia se materializa a través de acciones pedagógicas, experimentos sociales, teatro invisible e intervenciones en vía, diseñadas desde el enfoque de cultura ciudadana y cambio comportamental.
Estas acciones buscan activar tres dimensiones en los motociclistas: la pausa consciente, entendida como presencia en el momento de decisión; la comprensión del riesgo, como lectura realista de lo que puede ocurrir en la vía; y la corresponsabilidad, que pone el impacto de cada decisión en los demás actores viales.
Entre sus componentes también se incluyen mediciones de comportamiento, ejercicios de modelamiento entre motociclistas y un circuito pedagógico que permite experimentar, en situaciones simuladas y reales, la importancia de detenerse a tiempo.