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Comprar un carro sigue siendo una meta importante para muchas personas. Sin embargo, más allá de la emoción, conviene poner los pies sobre la tierra y revisar bien cada detalle antes de tomar una decisión. Un mal cálculo puede terminar en deudas innecesarias o en asumir costos que no se tenían en el radar.
De acuerdo con el RUNT y Andemos, durante 2025 se realizaron 1′071.171 trámites de traspaso en el país, lo que representó un crecimiento del 15,7 % frente a 2024. El mercado de usados se mueve, y bastante. Por eso, llegar preparado marca la diferencia.
Antes de comprar, más cabeza fría que emoción
Comprar un usado no es solo cuestión de gusto. Aquí lo importante es tomar decisiones con información.
Primero, vale la pena investigar. Revisar modelos, precios y el comportamiento del mercado permite aterrizar el presupuesto y evitar pagar de más o terminar con un vehículo que no se ajusta a lo que realmente se necesita.
Según Walther Carvajal, CEO y fundador de Wcar, plataforma especializada en compra y venta de vehículos usados, vender o comprar un carro no tiene por qué ser complicado si se entiende una idea sencilla: el orden.
“Un proceso organizado no solo agiliza la negociación, también genera confianza. Entre más claro esté todo desde el inicio, menos espacio habrá para dudas o para que el precio se vea afectado. Además, hacer un peritaje en un centro reconocido ayuda a evitar sorpresas mecánicas y le da mayor respaldo a la transacción”, menciona Carvajal.
Documentos y requisitos que no se pueden pasar por alto
Antes de cerrar cualquier negocio, hay básicos que deben estar en regla:
- Certificado de libertad y tradición: Permite verificar quién es el propietario, cuántos dueños ha tenido el vehículo y si existen embargos, limitaciones o procesos legales.
- SOAT y revisión tecnomecánica vigentes: Deben estar activos y registrados en el RUNT. Esto garantiza que el vehículo cumple con los requisitos mínimos para circular.
- Impuestos al día: Incluido el año en curso. Para poder hacer el traspaso, el historial de pagos debe estar completo.
- Paz y salvo de multas: Aplica tanto para el vehículo como para el propietario. Cualquier deuda pendiente puede frenar el trámite.
- Historial de mantenimiento: Contar con facturas y soportes es una señal clara de buen cuidado. Este punto, aunque muchos lo subestiman, puede marcar la diferencia en la decisión de compra.
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Ojo con las estafas, están más cerca de lo que parece
El mercado de usados también tiene su lado complejo. Según Carvajal, hay modalidades de fraude que se repiten con frecuencia y que vale la pena tener en el radar:
- El cheque falso. El dinero aparece en “canje”, se firma el traspaso y luego el cheque no tiene fondos.
- Citas en lugares aparentemente seguros donde se presenta un robo.
- La prueba de ruta que termina en intimidación y hurto del vehículo.
- Pagos parciales con promesas de saldo después del traspaso.
- Concesionarios fachada que desaparecen tras recibir el carro.
¿Cómo cerrar el negocio sin sobresaltos?
No existe una fórmula perfecta, pero sí hay prácticas que reducen considerablemente el riesgo.
Lo primero es priorizar la seguridad. Evitar encuentros en lugares aislados y, si es posible, contar con herramientas como un GPS removible.
Otro punto clave es desconfiar de ofertas demasiado buenas. En este mercado, lo exageradamente atractivo suele esconder problemas.
Y si no se tiene experiencia en el proceso, apoyarse en expertos o plataformas especializadas puede marcar la diferencia entre un buen negocio y un problema a largo plazo.